Asociación G. para la Libertad de Idioma
AGLI

La Coruña, España

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Desde 1.988 defendiendo los derechos humanos y constitucionales
de los que hablamos el idioma español.
Si no hemos conseguido mucho, es muy probable que una parte de la culpa sea tuya.

 


Una         opinión crítica contra los nacionalismos

En         Defensa de los Derechos Constitucionales de los que hablamos el Idioma         Común Español
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Los recortes de ayer al final de la página
  
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Lenguas inútiles - Y ahora Ucrania, tomad nota idiotas!!

 

Euro and Europe doomed by Spain's inefficiency
AGLI Editor. 22 August 2012

The Spanish government has no intention to attack the intrinsic inefficiency problem, otherwise it should already have abolished the laws of  regional languages. This measure  would destroy inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, and benefits are outstanding.

Spain has seventeen regional governments partitioning the country with laws and languages. Therefore, the disassembly of the regional system, by abolishing the laws of the regional (and many local) governments and reducing the redundant government employees is also compulsory. This measure means a heavy social cost, two million people should be laid off, but the private sector could recover and start creating productive jobs. As a byproduct, professionals of politics would probably disappear (as they are the problem). 

Spain will sink the Euro and Europe unless it returns to common language and law.
AGLI Editor. 22 August 2012 

The deep problems of  Spain's economy are paving the way to the destruction of the Euro and Europe and the Spanish governments have no intention to fix their problems, otherwise the first measure with zero cost, returning to the spanish common language by abolishing all laws of  regional languages, should already have been taken. 

Basically, the inefficiencies of the governments and the unnecessary expenses are so high that no tax system can survive after the depletion of its citizens. 

Spain has a multitude of regional governments (seventeen) with many of them using different regional languages instead of the Spanish, and consequently the country is divided by laws and languages, the work force can't move unless families surrender themselves and the education of their children from their mother spanish language to the regional languages, government employees are valued more for their knowledge of the regional language than anything else, enterprises have to cope with many different and opposing laws written in different regional languages, and have to translate their operating  business systems to them. 

Therefore, should the Spanish government have any intention to fix the problem, the first measure should have been to abolish all the laws concerning regional languages, letting the Spanish be the common language. This measure  would destroy many inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, on the contrary benefits are absolute neccesity. 

The second measure should be the disassembly of the regional systems, abolishing the laws of the seventeen regional (and many local) governments and reducing the redundant and unnecessary government employees. This measure has a very heavy social cost, around two million people should be laid off, but by reducing those, unnecessary expenses, the private sector could recover and start creating productive work. As a byproduct, the superfluous class of professionals of politics would probably disappear (they are the problem).


El español: una lengua viva. Informe 2016. Instituto Cervantes
http://www.cervantes.es/imagenes/File/prensa/EspanolLenguaViva16.pdf

La colección de 'El valor económico del español', un homenaje a nuestro idioma
Fundacion Telefonica 3 Marzo 2017

 

Descárgatelos gratis http://email.fundaciontelefonica.com/re?l=D0Ilily6zI5ztd4nnIh

Descárgatelos gratis

Esta ambiciosa obra analiza la importancia que tiene el español como activo de las empresas que impulsa su internacionalización en mercados donde se habla el mismo idioma.

¿Sabías que las industrias culturales en español aportan hoy más de 30.000 millones de euros anuales? ¿Y que nuestra lengua es la tercera en la Red y que el 7,9 % de los usuarios de Internet se comunican en español?

Son datos extraídos de la investigación 'El Valor Económico del Español', formada por 14 títulos, una ambiciosa investigación sobre la cuantificación económica de nuestra lengua, como una forma de lograr que apreciemos el valor cultural de este activo hablado por una comunidad formada por más de 500 millones de hispanohablantes.

Te recordamos que en nuestra web están disponibles los 14 títulos gratuitos que conforman 'El Valor Económico del Español':

Atlas de la Lengua española en el mundo. Presentación gráfica y didáctica de la situación del español dentro de la riqueza y diversidad del universo de las lenguas. En 2016 ha salido la tercera edición revisada y ampliada de la obra.

Lengua, empresa y mercado. Analiza la importancia del español como activo que impulsa la internacionalización de las empresas en mercados que hablan el mismo idioma.

El futuro del español en EE.UU: La lengua en las comunidades de migrantes hispanos. El español es la 2ª lengua más hablada en Estados Unidos gracias a que las segundas generaciones de inmigrantes la mantienen como segunda lengua tras el inglés, un hecho novedoso en la historia de este país, conocido por ser un “cementerio de lenguas”.

El español, lengua de comunicación científica. Este libro analiza los aspectos cuantitativos y cualitativos del español como lenguaje científico y tecnológico.

El español en las relaciones internacionales. Un recorrido por la presencia del español en foros y organismos internacionales y su futuro en el mundo globalizado.

Valor económico del español. Compendio de conclusiones de la primera parte de la investigación sobre la proyección del español en tanto que lengua de comunicación internacional.

El español en los flujos económicos internacionales. Más de 500 millones de hablantes hacen del español un importante ‘puente económico’ sobre el Atlántico.

Economía de las industrias culturales en español. El español como lengua global aparece como un importante motor del desarrollo de las industrias culturales.

Lengua y Tecnologías de la Información y las comunicaciones. Existen vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones.

El español en la Red. El informe analiza la presencia de páginas web en español en la Red y las consecuencias que Internet tiene sobre la vida de las lenguas.

Emigración y Lengua. El papel del español en las migraciones internacionales. Estudia el efecto que tiene una lengua como el español en los procesos de decisión y en los resultados laborales y sociales del emigrante.

Las Cuentas del Español. Aborda uno de los aspectos cruciales de este ambicioso proyecto: la cuantificación del español en términos como el PIB o el empleo generados en la economía española en los últimos años.

La economía de la enseñanza del español como lengua extranjera. La enseñanza del español a hablantes de otras lenguas genera empleo y valor añadido.

Economía del español. Una introducción. Introducción del proyecto de investigación ‘Valor Económico del español’ que cuantifica la actividad productiva o de intercambio que la lengua aporta a la economía.


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Boletín AGLI nº25 (Nov 2011)

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Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

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El Nacionalismo Obligatorio en las Aulas
Por Ernesto Ladrón de Guevara y Arbina.

A LAS PERSONAS QUE HAN SACRIFICADO SU BIENESTAR PARA HACER PREVALECER LA VERDAD
(Vitoria, año 2011)
394 páginas

www.educacionynacionalismo.com

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La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas"
Manuel Jardón     (1.284KB, formato .pdf)  Nota: si no consigue descargar el libro completo, pulse el botón derecho de su ratón y
seleccione "Guardar destino como" en
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La normalización lingüística, una anormalidad democrática. Manuel Jardón

Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
FADICE      (747KB, formato .pdf )

Índice General

Recortes de Prensa   18 septiembre 2018
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas
para los idiomas"

La "normalización lingüística",
una anormalidad democrática
 

  

 

AGLI Recortes de Prensa   Martes 18 Septiembre 2018

Avanza el golpe por toda España
No se engañen, el frentepopulismo tiene un proyecto totalitario
Hermann Tertsch ABC 18 Septiembre 2018

En Barcelona quedó dramáticamente escenificada el domingo la plasmación práctica del golpe de Estado que sufre España. Porque ya se hace efectivo y patente en la radical pérdida de derechos y de libertades de los españoles. Nada lo plasma de forma más gráfica que la actuación de una policía política totalitaria que reprime a españoles que demandan sus derechos. Ese golpe comenzó el pasado año y por culpa de gobernantes débiles y mezquinos no tuvo respuesta real. Ahora triunfa de plaza en plaza y ya se ha hecho fuerte en varias regiones. Contra la Constitución, no contra el Gobierno. Porque éste ni defiende la Constitución ni hace cumplir la ley. Al contrario, alimenta su permanente cuestionamiento para mayor medro de las fuerzas golpistas, con las que ha pactado y a las que debe su existencia. En regiones como Cataluña, el País Vasco y Navarra, quienes defienden a España ya no tienen derechos. Y en Valencia o Baleares se aplasta sin escrúpulo a quien defienda el español.

El domingo, miles de catalanes salieron a las calles de Barcelona a exigir un derecho que tienen todos los europeos menos los españoles, el de estudiar y vivir en la lengua oficial de todo el territorio nacional. Es el derecho constitucional de todo español a estudiar, trabajar y vivir en español en toda España. Un derecho que se le ha arrebatado cada vez a más españoles, cada vez en más sitios. Todos los partidos han jugado un ignominioso papel en esta trágica deriva que causa inmenso sufrimiento y daños a millones de españoles. Solo piden que pueda elegirse la lengua. Imposible. La tiranía nacionalista lo excluye. El domingo, los golpistas convocaron a sus CDR, como los camisas pardas nazis, una fuerza de choque que reventó la manifestación. Los Mozos, ya abiertamente policía política del golpismo, ayudó a los grupos CDR de terrorismo urbano.

Las culpas del pasado están muy repartidas. La izquierda se unió a los nacionalistas en su hispanofobia. Como si el español o castellano cargara con un «pecado de franquismo» como la unidad nacional o el propio nombre de España. Todo lo disgregador era progresista, todo lo que evocara la España unida, «rancio», fascista y «casposo». Es el legado traidor a España de la izquierda, que entregó parte de España a unos nacionalismos minoritarios en la Transición. La derecha no tiene menos culpa.

El PP emuló lo peor de la izquierda. En Galicia con el PP de Nuñez-Feijóo, la persecución del español es igual que en regiones en manos del frente popular. Ciudadanos pudo ser esperanza y se frenó ante la batalla de la idea nacional. Nadie ha hecho una defensa de la nación consecuente.

Finalmente ha surgido Vox, cuyo crecimiento es parte de una revuelta de reacción nacional. Que puede alimentarse de la gran revuelta europea en favor de los estados nacionales. Pero nadie se engañe, si Sánchez, gracias a la hegemonía mediática izquierdista que el PP regaló, sobrevive al escándalo de su estafa académica y a otros, si no hay un gran acuerdo de fuerzas nacionales para hacerle frente, nadie escapará a este Frente Popular de un jefe de gobierno con dictado comunista de Podemos que, como si fuera Nicolás Maduro, dice que él en el Parlamento hará lo que quiera. Y que quien le cuestiona, cuestiona la democracia. Se extiende la obscena desigualdad en el trato oficial entre quienes propugnan ese Frente Popular y quienes defienden la unidad de España y su monarquía. Avanza el abuso censor y amenazante contra medios y periodistas discrepantes. Planean una España rota, sí. Pero con regímenes todos como ese que en Cataluña lanza a su policía a reprimir a españoles desesperados ante la pérdida de sus derechos.

Sánchez, ‘el Pitiminí’
Carlos Dávila okdiario 18 Septiembre 2018

Hasta hace sólo unos días, Pablo Casado recomendaba indulgencia con los temas personales: familia, amigos indeseables, dineros discutibles… Ya no: El Caso Sánchez es un problema de reputación pública, son mentiras “a go go”, amenazas pandilleras, influencias mafiosas, uso torticero de medios. La educación curil se ha terminado. Va por él, aunque Pedro Sánchez hará lo imposible —o lo peor— para resistir. El presidente accidental —nunca mejor empleado el adjetivo— soltará —lo está haciendo ya— basura por aquí, por allá y hasta por acullá. Pretende disimular su propia escoria. Su consigna desesperada es ésta: “Que cada cual se coma sus heces”. Todo un programa de vida aplicado a rivales de suburbio.

En esta situación, hace bien el centroderecha en arrumbar querellas endógenas. Casado sigue la receta. Más de un colaborador le ha escuchado advertir que “Ciudadanos no es nuestro objetivo” y Rivera, en particular, no es el enemigo a batir. En privado, el presidente del PP reconoce que ha sido un error considerable darle caña a Rivera y a su partido. Su razonamiento es claro: “Tres millones de nuestros votantes se fueron a Ciudadanos, así que cuando les arreábamos estopa, ellos también se sentían insultados”.

O sea, que lo que toca es ir a por Sánchez, el Pitiminí. Es decir, una cosita de nada. Así le llaman al prócer de la Moncloa. “¿Qué tiene que suceder —le ha preguntado el PP al todavía presidente— para que usted se dé cuenta de que es nocivo para España?” Sánchez y su partido de regional preferente exigieron a Cifuentes un baremo draconiano de ética y ahora va de aguacil aguacilado. Naturalmente que, de nuevo, va a expandir cortinas de humo que complazcan a su ultraizquierda y a los medios que la eficaz Soraya Sáenz de Santamaría puso al uso y disfrute del consorcio de Podemos y PSOE. En horas explotará la bomba de la eutanasia más complaciente y letal de las que se estilan por Europa. Algo así como esto: “Muérete cuando quieras y que los médicos te ayuden por obligación legal”.

Será un proyecto contra el que se pondrá en armas el 90% de los médicos del país. Pero a Sánchez la masiva opinión de los clínicos y de los cirujanos le dará exactamente igual. Su política consiste en brutalizar la convivencia para encubrir por ejemplo que el Producto Interior Bruto se está quedando ya en el 2,6%, que la confianza del consumidor es un punto menor a la de año pasado por estas fechas y que el empleo se empieza a caer a chorros. Pitiminí se ha hecho fuerte entre las rosas —si las hay— de La Moncloa. El mundo entero estaba esperando al gran embaucador. Pitiminí tiene más peligro que una piraña en un bidé. Cuidado con él.

Sánchez juega con la Constitución como cortina de humo o para algo peor
ESdiario 18 Septiembre 2018

El Gobierno intenta tapar los problemas del presidente con la tesis lanzando una idea que antes había rechazado y que estimula, al tocar la Constitución, al independentismo y al populismo.

En otro alarde de frivolidad que sustituye la propuesta tranquila por la ocurrencia publicitaria, Pedro Sánchez ha anunciado una medida que, en realidad, ni es suya ni la apoyó cuando otros la presentaron. Desde 2013 el ahora presidente del Gobierno ha venido rechazando la desaparición del aforamiento para los políticos, ora propuesta por UPyD, ora por Ciudadanos. E incluido, por cierto, en el programa del PP.

Si a Sánchez le hubiera parecido interesante esa propuesta, o no la hubiera despreciado en el pasado reciente o, ahora, se hubiera sentado a promoverla con el partido de Rivera, que de hecho ya la ha llevado al Congreso, y con el de Casado, que la incluye en su hoja de ruta.

Prescindir de ese respaldo y presentar la reforma para conmemorar sus primeros cien días en el Gobierno -otra operación de marketing innecesaria- desvela su intención: desviar la atención de la polémica sobre su tesis doctoral, que dista mucho de haber terminado, por mucho que el afectado y sus altavoces hagan lo imposible por enterrarla.

Un presidente débil y frívolo
Es tan burdo el intento como sin embargo eficaz, viendo cómo la práctica totalidad de medios de comunicación han variado su agenda para centrarse en la enésima ocurrencia sanchista, especialmente peligrosa por una poderosa razón: agitar la bandera de la reforma de la Constitución desde un Ejecutivo que depende de los dos bloques ideológicos que más quieren enterrarla es una lamentable manera de alimentar esas intenciones.

Los independentistas verán una oportunidad de incluir en este debate su eterno conflicto, mientras que Podemos lo endulzará para defender, en la práctica, el inexistente derecho a decidir. Incluso el modelo de Estado, con una monarquía parlamentaria, puede ser ahora objeto de discusión. En el peor momento posible, con el presidente más débil de la democracia y, en consecuencia, con los socios de La Moncloa más exigentes y decisivos.

Si además Sánchez está pensando en que un eventual desaforamiento de los cargos públicos -que ahora no son impunes; simplemente tienen al Supremo por referencia, sin posibilidad de recurso por cierto- puede perjudicar a Casado; se confirmará su tendencia a jugar con los asuntos estructurales del Estado en función de sus intereses individuales y cortoplacistas.

Ligerezas
Por muy de acuerdo que Cs y PP puedan estar con esa propuesta de Sánchez, plagio de otras por él abortadas, deben evitar caer en su juego. Porque incluso en el caso de que poner en solfa la cuestión territorial no sea la intención del presidente, ésa puede ser la consecuencia de sus ligerezas.

A Sánchez, del fuero le importa el huevo
Roberto Blanco Valdés La Voz 18 Septiembre 2018

Con su anuncio, ayer, de que llevará a las Cortes una reforma constitucional para suprimir aforamientos, Sánchez insiste en un modo de gobernar que no podría ser peor: efectista, improvisado y ventajista. Y así, reiterando su incapacidad para comportarse como un presidente serio y responsable, se saca ahora de la manga una propuesta para cambiar la ley fundamental que, si equivocada en el fondo, supone en las formas patear a los partidos constitucionalistas. Empezando por lo segundo, como la reforma constitucional exige mayorías reforzadas no puede ser nunca política de partido, sino política de Estado. Despreciando esa obviedad, Sánchez ha cogido a los constitucionalistas por sorpresa porque su auténtico objetivo no es lograr el fin que supuestamente persigue la reforma, sino dejar en evidencia al partido sin cuyo apoyo jamás se aprobaría: al PP, cuyos votos son indispensables para obtener los dos tercios del Congreso y la mayoría absoluta del Senado, a su vez imprescindibles para culminar la reforma que, según parece, Sánchez se ha propuesto. No hay que ser un mal pensado para concluir que el propósito de Sánchez no es suprimir los aforamientos, sino acusar al PP de no querer hacerlo.

Lo que nos lleva al fondo del asunto. ¿Deben suprimirse los aforamientos de los diputados y senadores y los de los miembros del Gobierno, blindados en la Constitución y por tanto solo derogables reformando sus artículos 71.3 y 102.1? Creo que no. Y lo creo por una razón que es fácil de explicar: porque esa supresión supondría dejar su eventual imputación en manos de órganos judiciales unipersonales, eliminando, así, la evidente garantía que supone que aquella dependa de órganos judiciales colegiados. Esa es, de hecho, una garantía básica en un país donde se ha convertido en principio político que toda imputación debe traducirse en la dimisión del imputado, lo que ha dado lugar a no pocas injusticias. Y es que la imputación de quien está en la vida pública lleva aparejada una pena, la de banquillo o, si se prefiere, la de la inmediata presunción social de culpabilidad. Puede Sánchez preguntarles a varios dirigentes destacados de su partido -algunos exministros, por ejemplo- y verá lo que opinan sobre la supresión de los aforamientos. Ocurre, claro, que Sánchez va a por lo que va: a utilizar el fuero, la reforma constitucional y lo que sea para defender el sillón que tanto trabajo y tantas deslealtades le ha costado conseguir. A Sánchez, digámoslo claro, el fuero en realidad le importa un huevo.

¡Pues claro que es personal!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Septiembre 2018

PILAR NARBONA DENUNCIA QUE QUIEREN ABATIR A PEDRO SÁNCHEZ PORLA VIA DE LA DESCALIFICACIÓN PERSONAL. / PEDRO SÁNCHEZ YA NO SABE COMO DESVIAR LA ATENCION DE SU AFFAIRE DEL DOCTORADO Y ANUNCIA UNA REVISIÓN DE LA CONSTITUCIÓN SOBRE EL AFORAMIENTO.

¡Vaya plantel de féminas sociatas! No deja de sorprender el fervor arrebolado y de auténtica pleitesía que las grandes “celebrities” de cuota del PSOE rinden a este ejemplar (por pertenencia a un grupo y no por su comportamiento) de la descarada, populista y demagógica política socialista imperante desde que consiguió retomar el poder, tras haber sido vergonzosa y fulminantemente apartado de su cargo por traicionar a su propio partido con maniobras antidemocráticas en su intento de ser investido Presidente del Gobierno de España. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, otro ejemplar icónico de amplio currículo de sectarismo, se erige en intérprete del sentir popular de los españoles y afirma sin sonrojarse que “está viendo en España, más allá de las filas socialistas, una tremenda indignación contra el intento de abatir al Presidente en el terreno de la descalificación personal”. ¿Y cómo pretende que se intente descabalgar del poder a quien se aferra a él aprovechando un resquicio legal que le ha permitido asaltar el poder apoyándose en los enemigos de España?¿Debería hacerse en el terreno de la descalificación colectiva de un partido, el PSOE, que se ha prestado a semejante mezquindad y es cómplice?

El camino emprendido no es, ni más ni menos, que el que el PSOE y PP llevan practicando desde la transición, comenzando con el acoso y derribo de Adolfo Suarez en sesiones de acoso personal por parte de Felipe González. Un camino que fue imitado por José María Aznar contra éste con aquel famoso mantra de “¡Váyase Sr. González!” agobiado por los casos de corrupción. Una actitud que volvió a repetirse por parte de Rubalcaba aprovechando políticamente el mayor atentado terrorista cometido en España y que a la postre logró crear un clima de crispación pública que provocó un vuelco electoral aupando al poder al desconocido y a la postre nefasto José Luís Rodríguez Zapatero que aún sigue dando vergonzosos titulares por su sectario posicionamiento ultraizquierdista y revanchista con su Ley de Memoria Histórica. Una actitud que se repite cuando Mariano Rajoy pone en evidencia a ZP culpándole de llevarnos a la ruina por negar la crisis económica, lo que le proporcionó ganar con mayoría absoluta. Hasta que finalmente y tras un fracaso de investidura, Pedro Sánchez acosa a Mariano Rajoy culpándole con los temas de corrupción que asolan al PP y logra imponerse en una moción de censura donde resultan decisivos los apoyos de los enemigos de España, a los que previamente el PSOE había vetado como socios.

Se trata claramente de una descalificación personal, porque ese es el carácter del cargo de Presidente del Gobierno y líder del partido en el poder o en la oposición. Y es que ese papel de representación de máxima relevancia expone mucho en lo personal al estar siempre en el foco de los medios de comunicación y de los debates políticos en el Congreso. Es el precio que pagar por la notoriedad y el poder al que, por norma, siempre se le critica y se le escruta cada movimiento. Así que no puede sorprender que esa crítica contemple todos los aspectos de comportamiento personal en los que se exige una absoluta ejemplaridad y coherencia con los mensajes que se trasmiten de ética y convicciones personales y políticas. Basta ver el revuelo creado por el uso del avión oficial Falcon de las FFAA en desplazamientos disfrazados de oficiales y que no eran sino una burda excusa para acudir a eventos lúdicos de carácter estrictamente privado y personal. Y tampoco fue muy ejemplar el conocerse el vergonzoso trato de favor dado por el IE (Instituto de Empresa) con la esposa de Pedro Sánchez en un super contrato de trabajo “ad hoc” no basado en precisamente en criterios de aptitud o meritocracia.

Pues sí Sra. Narbona, es totalmente personal el que Pedro Sánchez haya obtenido su Doctorado de la forma tan irregular como la que ha trascendido por la labor periodística de algunos medios de comunicación. Un título que le capacita nada menos que para la labor docente que ha venido desempeñando en la Universidad y que es un signo de prestigio académico. Se trata de descalificar de forma personal el cómo se ha obtenido esa titulación que contrasta de forma obscena con la que normalmente caracteriza a un proceso costoso y sacrificado de investigación, dedicación y esfuerzo personal que en este caso se ha limitado presuntamente a un “corta-pega” y además de trabajos o redacciones de terceros. Lo que se conoce como plagio. Una actitud que define el carácter íntimo personal de quien ha transigido en aceptar ese camino nada ejemplar ni ético y mucho menos en quien ahora ostenta la más alta representación del Gobierno de España.

Y hoy, en su estrategia de lanzar humo para desviar la atención del escándalo sobre su claramente inmerecido título de doctorado, ha protagonizado un acto de auto complacencia en el análisis de los 100 días al frente del Gobierno de España, con un pomposo lema “Avancemos”. En el mismo ha anunciado, de forma un tanto dramática y esa voz impostada que quiere parecer solemne, la propuesta de una reforma exprés de la Constitución, al parecer limitada al demagógico asunto de los aforamientos cuyo alcance se conocerá tras la reunión del Consejo de ministros, como signo de la regeneración política. Y la verdad es que solo se trata de un acto de justificación y de distracción del por qué no convoca elecciones generales y piensa imponer un programa de Gobierno sectario y regresivo en cuanto a gastos e impuestos. Un acto de reivindicación que niega la realidad del movimiento zigzagueante a base de rectificaciones constantes como acción de Gobierno que dan la impresión de actuar con absoluta improvisación y en función del vendaval de rechazo público a las decisiones anunciadas, basta recordar el último esperpento de las bombas inteligentes y las corbetas.

Tenemos a Pedro Sánchez en pose de estadista, convencido de que la moción de censura le otorga automáticamente la legitimidad para imponer a las bravas todo un programa de Gobierno de forma tan anti democrática como la de no pasar por las urnas y hurtar que sean los españoles los que revaliden el nuevo camino emprendido, que, por cierto, en lo personal estoy en total desacuerdo. En cuanto a la reforma exprés de la Constitución no se trata tanto de si es justificable la generalización sin sentido de esta singularidad jurídica, tanto como del abuso que se ha venido realizando de ese estatus de privilegio para beneficio personal. Es algo así como lo de la inviolabilidad del Jefe del Estado, el Rey de España que cubre cualquier acto realizado en el ejercicio de su cargo por muy delictivo que pudiera ser y que va contra toda lógica en una especie de “derecho de pernada” y vasallaje por ser Vos quien sois. Lo curioso es que tras sucesivos rechazos a cambiar el estatus quo del aforamiento, ahora lo que no se ha querido modificar en 40 años se quiera hacer de forma exprés.

No quiero ahora hacer un análisis crítico de lo que Pedro Sánchez ha protagonizado en su avancemos y su particular visión de su papel en estos 100 días con vacaciones y escapadas incluidas. Y mejor sería que dejara esa actitud de “matonismo” con los medios que no le bailan el agua y atara corto a su mamporrero sindicalista que se ofende y se siente agredido porque acosan a su jefe de filas. Frases tan macarras como “yo no pongo la otra mejilla si me golpean” y “el que me busca, me encuentra”, no son apropiadas para quien tiene altas responsabilidades en su gabinete y en el partido.

Lo malo es que no avanzamos, sino que retrocedemos como los cangrejos en una legislatura que ha sido prostituida por un okupa empeñado en mantenerse como sea en el poder.

¡¡¡ GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!
¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Hablamos Español y el transversal fascio separatista
EDITORIAL Libertad Digital 18 Septiembre 2018

La canalla nacionalista hace y deshace a su antojo en el Principado como si de hecho éste fuera ya esa república liberticida que pretende instaurar aquélla dinamitando el orden constitucional y las propias instituciones catalanas.

Hablamos Español es una organización cívica que realiza una labor encomiable en defensa de la libertad lingüística en las comunidades autónomas donde está proscrita. Hablamos Español, presidida por la admirable Gloria Lago, lucha contra la discriminación que sufren millones de españoles en su propio país, ante la indiferencia o la directa responsabilidad de los dos partidos políticos que se han venido turnando en los últimos decenios en el Gobierno de la Nación.

Es en Cataluña donde mayores son las amenazas contra la única lengua común de los españoles –y de los catalanes–, a la que los nacionalistas excluyen con saña de las instituciones y, en general, de todo aquel espacio público en el que detentan el poder. Para denunciar esta situación intolerable convocó Hablamos Español una manifestación en Barcelona este domingo. Como cabía esperar, el transversal fascio separatista hizo acto de presencia y –según ha denunciado Lago en esRadio–, con la anuencia de la policía política del golpista Quim Torra, impidió que la protesta terminara donde estaba previsto, ante el Palacio de la Generalidad, y que los organizadores dirigieran desde allí unas palabras a la concurrencia.

Resulta ciertamente escandaloso que sean heroicas asociaciones como Hablamos Español las que defiendan en completo desamparo la aplicación de la Constitución en todo el territorio nacional. Jamás se tendría que haber consentido la infame discriminación de que son objeto los castellanohablantes en lugares como Cataluña. Pero se ha consentido, vaya si se ha consentido. Y lo peor no es eso, sino que esa discriminación se ha ejecutado desde las propias Administraciones públicas y, en no pocas ocasiones, con la participación activa de partidos no nacionalistas.

Organizaciones como Hablamos Español necesitan el apoyo de toda la sociedad civil en estas horas tan complicadas, especialmente para los catalanes abandonados por el Gobierno de la Nación y acosados hasta la náusea por el transversal fascio separatista, que hace y deshace a su antojo en el Principado como si de hecho éste fuera ya esa república liberticida que pretende instaurar aquél dinamitando el orden constitucional y las propias instituciones catalanas.

La Constitución como señuelo
EDITORIAL El Mundo 18 Septiembre 2018

Pensábamos que el abuso de los recursos del Estado por parte del actual presidente del Gobierno a mayor gloria de su imagen no sobrepasaría el episodio chusco del viaje en Falcon a un concierto de rock. Pero quizá aquello fue una metáfora concentrada de un estilo de ejercer el poder. No se explica de otro modo la sorpresiva voluntad de Pedro Sánchez de reformar la Constitución para suprimir los aforamientos. A menudo, en los anuncios de Sánchez, la bella música de la regeneración esconde la letra del burdo tacticismo. Se trata siempre de ocultar la propia debilidad. De sobrevivir un poco más a costa de la responsabilidad y la coherencia.

Plantear una reforma exprés de la Constitución obra el deliberado efecto de eclipsar el debate sobre la tesis dudosa que dañaba la reputación del presidente. Sánchez trata de retomar la iniciativa presentándose como adalid de la regeneración, pero en vez de comparecer en el Congreso para explicar las múltiples irregularidades que rodean la consecución de un título público como es un doctorado, desvía la atención sobre Pablo Casado, a quien el aforamiento libró de estar hoy imputado, de paso que trata de apropiarse de una bandera levantada por Cs. Una táctica de supervivencia en forma de contraataque se camufla de genuino interés regenerador.

Este periódico ha criticado el abuso de un parapeto judicial -hay 250.000 aforados en España- que tantas veces ha servido para extender la impunidad y alentar la corrupción. Todos los grupos de la Cámara deberían apoyar ese objetivo, empezando por el PP, que controla la mayoría de bloqueo en el Senado. Pero las cosas no se hacen así. No se altera la Constitución para favorecer la agenda cortoplacista de un presidente acorralado al que le guía la confrontación con la oposición y no la búsqueda del consenso, como prueba su afición al decretazo. Tampoco parece que el alcance de la reforma fuera a abrir «un tiempo nuevo», según la campanuda formulación de Sánchez, puesto que el deseo del Gobierno es retirar la protección especial a diputados nacionales, senadores y ministros que incurran en la condición de investigado por razones ajenas al ejercicio de su cargo. En la práctica, apenas cambiaría nada. Pero para lo que sí sirve es para culpar al PP de connivencia con la corrupción si no se aviene a votar a favor.

Que esta reforma constitucional tiene mucho de señuelo sin recorrido lo delata la puesta en escena de su anuncio, localizado en un acto propagandístico a favor de un Gobierno necesitado de reparar sus evidentes averías, fruto de la incapacidad o la descoordinación. Pero que un presidente esté dispuesto a cambiar el diseño del Estado con tal de ganar tiempo y hacer electoralismo revela una inquietante falta de sentido institucional. Nos hace preguntarnos si hay algún límite que Pedro Sánchez no esté dispuesto a traspasar con tal de mantenerse en el poder.

Gibraltar: oportunidad perdida
EDITORIAL El Mundo 18 Septiembre 2018

ES ABSOLUTAMENTE inexplicable que el Gobierno español haya renunciado a una oportunidad histórica para poner fin a una situación anacrónica. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, anunció ayer que no incluirá la reclamación de los derechos legítimos de España sobre Gibraltar en las negociaciones sobre el futuro estatus del Peñón tras la consumación del Brexit.

Se trata de una pésima noticia, porque si algo se clarificó tras el divorcio de Reino Unido fue que Bruselas dejó de ponerse de perfil, como hacía cada vez que se suscitaba el espinoso asunto de la soberanía de la colonia. La UE asumió las tesis españolas sobre Gibraltar, reconociendo así a nuestro país el poder decisorio. Por ello resulta todavía más pasmoso que, después de tantos años de litigio diplomático, el Ejecutivo de Sánchez tire la toalla sin ni siquiera jugar la carta. Borrell argumentó ayer que la renuncia -inexistente desde su punto de vista- a la histórica reivindicación se debe a que el diálogo sobre el Brexit no es el marco adecuado para discutir el problema. ¿Qué mejor escenario para abordar sin ambages la cuestión que el momento en el que se está debatiendo un nuevo estatus, con España en posición preeminente?

Cierto que existen otras demandas de urgente reparación, como mejorar las condiciones de los trabajadores transfronterizos, delimitar competencias de pesca, el contrabando de tabaco o acabar con la evasión de impuestos de empresas que operan en nuestro país pero se establecen en el Peñón. Pero es que incluso para que tales retos pendientes se aborden con éxito, nos parece incomprensible desperdiciar la ocasión más valiosa de negociación.

Borrell, degenerando
Marcial Martelo esdiario 18 Septiembre 2018

En una entrevista concedida a la BBC, el Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno del Reino de España ha declarado en relación a los golpistas encarcelados que “Yo personalmente hubiera preferido que el juez considerase otras medidas de precaución que no fuesen la prisión incondicional, pero hay que respetar su independencia”.

En pocas ocasiones se ha podido ver como en ésta tanto cinismo y falta de respeto condensados en tan pocas palabras. Falta de respeto porque supone un desvergonzado insulto a la inteligencia de los ciudadanos intentar hacerles creer que un ministro puede hablar a título personal fuera del retrete o de la partida de mus con los amigos, y más si se trata de una entrevista concedida a un medio de comunicación internacional y en medio de una de las mayores crisis políticas que haya conocido su país.

Borrell, de mito contra el separatismo a colaborador de sus andanzas
El ministro Borrell conocía perfectamente el valor de su declaración y, sobre todo, el exacto sentido en el que ésta iba a ser interpretada por la opinión pública internacional, los padrinos y mecenas independentistas de su Gobierno y los jueces: una oficiosa declaración del Gobierno de España de su disgusto con el encarcelamiento de los dirigentes separatistas y de su disposición a conseguir su liberación.

Cuestionando a Llarena
Y cinismo por atreverse a proclamar su respeto a la independencia del Poder Judicial en la misma frase en la que él, miembro del Ejecutivo, cuestiona sus decisiones.

En cuanto al fondo de sus palabras (a las que -cómo no- se han sumado la ministra de Política Territorial y el ministro de Fomento, por si hubiera alguna duda respecto a las intenciones del Gobierno), baste recordar que el juez Llarena adoptó la medida cautelar de privación de libertad porque los hechos de los que se acusaba a los imputados eran que estos, prevaliéndose del poder que les otorgaba el Estado, se habían apropiado de su comunidad y decidido unilateralmente su destino, declarándola separada del resto del país; y, además, enardeciendo a las masas e incitándolas a la violencia, habían provocado el cerco y el acoso a la policía y a la autoridad judicial para, finalmente, terminar huyendo algunos de ellos al extranjero, desde donde continúan con su operación golpista de mutilar la soberanía del pueblo español.

Pese a todo esto, el propio ministro que representa a ese mismo pueblo ante el mundo declara públicamente que esa privación de libertad es, a su juicio, una medida precautoria excesiva.

La reconversión
El ministro Borrell no ha aclarado si su crítica se debe a que estima que no son graves los hechos imputados o a que considera inocentes a los imputados. En todo caso, yo no puedo por menos que recordar aquella mañana del 8 de octubre del año pasado en Barcelona, en la que escuché a Josep Borrell pronunciar uno de los discursos más conmovedores que jamás había oído en favor de la Constitución y la unidad de España.

¿Cómo es posible que aquel ciudadano, respetado y admirado por tantos, haya llegado a convertirse en este ministro del doctor Sánchez? En realidad, supongo que por la misma razón que dio Belmonte cuando le preguntaron cómo era posible que un banderillero de su cuadrilla hubiese llegado a convertirse en gobernador civil de Huelva: “Degenerando”.

Anisakis en los libros
RAFA LATORRE El Mundo 18 Septiembre 2018

Hay lugares de donde el Estado no puede retirarse y no todos son de titularidad pública. En la cocina del restaurante de un ruin, por ejemplo, o manda el Estado o manda el anisakis. La coacción sobre el ruin es una garantía mínima y no impide que siga habiendo desalmados que quieren curar cánceres con infusiones. Porque el quirófano, la consulta e incluso el tenderete del curandero son otros de esos lugares de los que el Leviatán no puede desentenderse. El Estado no puede saber lo que ocurre en cada uno de los rincones del país sin convertirse en totalitario pero está sometido a un imperativo: si sabe debe actuar.

El Estado sabe que hay colegios de Cataluña donde se está sirviendo material adulterado a los escolares. Podía suponerlo desde hacía mucho más tiempo pero la certeza la tuvo hace siete meses gracias a un informe de 245 páginas servido por la Alta Inspección (¡oh!) del Estado. El ministro Íñigo Méndez de Vigo lo recibió y lo metió en un cajón, donde hibernó hasta que la periodista Olga R. Sanmartín lo sacó para publicarlo en este periódico.

La inhumación del informe refuta a quienes creen que Cataluña se está yendo de España. Como le dijo hace poco Rubalcaba al periodista Antonio Casado, es España la que se está yendo de Cataluña, si es que no se ha ido ya. Se trata de una mudanza de años, silenciosa, plácida y burocrática, que explicaría el hecho de que la última vez que el Estado quiso comparecer en Cataluña tuvo que llegar en barco y alojar a sus servidores en indignas cochiqueras. El historiador barcelonés Josep Fontana era poco sospechoso de veleidades centralistas. Le explicó a Enric González en Jot Down una verdad histórica incomodísima para los méndezdevigo que en España han sido: «Francia, que debía de ser una de las monarquías más heterogéneas porque en la época de Luis XIV sólo una tercera parte de la población hablaba francés, hace un esfuerzo deliberado para homogeneizar con un instrumento tan importante como la escuela (...) Los franceses, que quizá son más conscientes que nadie del problema de las diferencias, hacen un esfuerzo muy serio para nacionalizar mientras que en España no se preocupa nadie». España es una Francia invertida. Donde un ministro entra hasta la cocina con el 155 pero lo hace de puntillas, no vaya a molestarse el anisakis.

A Isabel Celaá, actual titular de Educación, ya le consta el adoctrinamiento. Cuando era consejera vasca dijo esto: «La escuela o es un ámbito de libertad, de paz y de respeto a las instituciones, o no será nada». Sea.

El plagiador Sánchez ordena no publicar “por falta de rigor” un estudio sobre adoctrinamiento catalán
OKDIARIO 18 Septiembre 2018

El Gobierno del plagiador Pedro Sánchez ha anunciado que no va a hacer públicos los estudios sobre el adoctrinamiento en los libros de texto en Cataluña por una sorprendente razón: la “falta de rigor”. El mismo Gobierno que defiende la figura de Pedro Sánchez a pesar del aluvión de pruebas sobre el plagio de su tesis se niega ahora a publicar un estudio encargado por el ministerio de Educación aduciendo esa “falta de rigor” y sus conclusiones “rigurosas”.

Educación sostiene en un comunicado que “el Gobierno no puede asumir sus contenidos ni los hará públicos, como tampoco asumió ni hizo públicos el Ministerio anterior, que fue quien los encargó”.

El Ministerio ha explicado que el estudio había sido encargado por el anterior gabinete liderado por Íñigo Méndez de Vigo en 2017 un estudio de libros de texto de Secundaria, que en febrero de 2018 amplió a Primaria y Bachillerato con el fin de recabar información sobre si las comunidades autónomas adoctrinaban en los libros de texto.

Aunque la actual ministra Isabel Celaá dijo recientemente que no encontraba dichos informes porque el anterior Ejecutivo no se los había entregado “ni hablado de su existencia”, hoy el Ministerio ha reconocido -tras publicar El Mundo su contenido- que los encontraron hace unas semanas.

Se trata de dos textos que analizaron 102 libros de Secundaria, de Matemáticas, Geografía e Historia y Lengua Castellana y Literatura, así como otros 25 textos de Bachillerato. “Los manuales se escogieron sin especificar criterio alguno y son solo una pequeña parte de los utilizados en las comunidades autónomas”, según explica el departamento que dirige Celaá. Además, en numerosos casos, el texto contiene “análisis contradictorios” de un mismo libro, por lo que esto “hace imposible llegar a conclusiones rigurosas”.

El documento no especifica tampoco “quiénes fueron los autores del estudio ni cuántas personas participaron en él” ni consta la metodología seguida.
Por todo ello, según el Ministerio, “no es posible elaborar un informe con esos datos inexactos, a los que se añaden erratas, errores conceptuales o de comprensión, lecturas parciales y valoraciones subjetivas, que le quitan cualquier rigor científico”.

Respecto a posibles actuaciones futuras, Educación ha recordado que si se constatase la existencia de libros y materiales escolares que “contravinieran la normativa”, las comunidades tienen margen de actuación.

Y en última instancia, el Ministerio tiene competencia para demandar el cumplimiento de dos requisitos en los libros de texto como son el rigor científico y el respeto a los principios de la legalidad vigente.

Estos informes de la Alta Inspección Educativa han sido también hoy motivo de crítica al Gobierno desde Ciudadanos, y su secretario general, José Manuel Villegas, ha anunciado que pedirá explicaciones por la “ocultación” de los estudios sobre la “manipulación y adoctrinamiento en los libros de texto en Cataluña”.

Desde el PP, se ha anunciado una ofensiva a nivel político para “reforzar” las competencias del Estado en el terreno educativo en todas las autonomías para evitar que se haya “adoctrinamiento”


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Un Estado democrático para todos
 larazon 18 Septiembre 2018

Pablo Casado destacó en las primarias del Partido Popular por su mensaje claro, situado en el centro derecha sin malabarismos ideológicos, sin margen para movimientos tácticos de conveniencia y poniendo en valor la aportación del partido como fuerza clave en nuestro sistema parlamentario. Era consciente de formar parte de una histórica formación liberal y conservadora que ha gobernado España en varias etapas y reclamaba una posición principal en el tablero. A pesar de dejar el Gobierno –de manera injusta y desleal–, el PP sigue siendo la fuerza más votada y ese es su gran capital. El PP es un partido al que se le puede aplicar con justicia el dicho de «por sus obras les conoceréis». Su programa de gobierno siempre ha sido constructivo. Casado entronca con este pasado que puede exhibir con orgullo, algo que los compromisarios y militantes del PP supieron valorar el pasado 21 de julio. El objetivo del actual líder popular no puede ser otro que recuperar los tres millones de votantes que en los últimos tiempos se han ido a otras opciones políticas. Ser consciente de ello evitará frustraciones futuras. Para hacerlo no hay otra vía que mirar hacia el futuro, dejar el pasado –el propio y el de hace 43 años donde sigue instalada la izquierda– y proponer políticas que afronten los problemas reales de los ciudadanos y ofrecer una visión de conjunto de los proyectos a los que se debe enfrentar España.

La llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa ha achicado mucho la ambición política del país, limitándose a cuestiones simbólicas que sólo autoalimentan a la izquierda más tradicional. Como dijo el propio Casado ayer en LA RAZÓN, si el PSOE rompe el consenso constitucional, las consecuencias las sufrirá el propio socialismo español, como ha sucedido en otros momentos. Hay que romper el círculo de corto vuelo en el que Sánchez se siente más cómodo y abordar los problemas desde una vocación reformista: competitividad en la sociedad digital –y lo que enunció como «revolución fiscal»–, educación, sostenibilidad del Estado de Bienestar, el papel de España en el mundo y el nacionalismo radical catalán que insiste en el enfrentamiento directo con el Estado para imponer la independencia.

Casado ha abordado una de las cuestiones que la política rehuye afrontar, pero sobre la que convendría abrir ya un debate público serio y riguroso: si no hay una inspección educativa eficaz que no pueda garantizar una calidad equivalente en todas las comunidades, hay que estudiar que sean centralizadas en el Estado competencias en materia de educación. Es preocupante el sesgo ideológico nacionalista de algunas materias de estudio en Cataluña. Es un tema que no quiere abordarse, que el nacionalismo entiende como «casus belli» de todos sus agravios, pero que va más allá de todo eso: está en juego la calidad de la enseñanza en España, su racionalidad y exigencia. Es la hora de abrir un debate sobre si la educación debe salir del ámbito de dominio de las comunidades o, al margen de temas propios o de la obligación del aprendizaje de los idiomas cooficiales, para abordarse en un sentido universal. Insistió Casado en la aplicación del 155 –que este diario adelantó ayer–, precisamente para activar un Estatuto que se encuentra bloqueado por una Generalitat paralizada por el gobierno de Torra-Puigdemont. Es una propuesta que ya ofreció a Sánchez si fuese necesaria su aplicación, incluso asumiendo toda la responsabilidad política, pero nada indica que el Gobierno quiera abordar de nuevo una medida que, guste o no, será necesaria aplicar ante la deriva en la que parece insistir la Generalitat.

Casado y el tal Núñez:
Nota del Editor 18 Septiembre 2018

El PP tiene que desaparecer, ha demostrado su absoluta inutilidad y traición a España y a los españoles; ¿ que hay peores ?, sin duda, para nuestra desgracia. Si Casado se preocupa por la educación, primero tendría que hablar con Núñez y conseguir que en Galicia se cumpla la constitución española que no expresa deber de conocer lengua regional alguna.

Hablamos Español y Jusapol
Pablo Planas Libertad Digital 18 Septiembre 2018

Si el idioma español no estuviera perseguido en Cataluña, los manifestantes convocados por la entidad Hablamos Español no habrían tenido el más mínimo problema este domingo para llegar a la Plaza de San Jaime de Barcelona. Los organizadores contaban con todos los permisos pertinentes, incluso para la instalación, al lado del Palacio de la Generalidad, de una tarima, desde la que pretendían dirigirse a sus simpatizantes en lo que debía ser el fin de un acto a favor de la libre elección de lengua.

Hablamos Español considera que el idioma común está particularmente discriminado y penalizado en Cataluña. Opina además que los padres deberían poder decidir la lengua vehicular en la que quieren que sean adoctrinados sus hijos. Es más, cree tal entidad que los niños no deberían ser adoctrinados. Y que la inmersión lingüística es un tortuoso experimento con consecuencias negativas en el desarrollo cognitivo de los infantes. A mayor abundamiento, en Hablamos Español entienden que en Cataluña se debería poder vivir y trabajar también en español y no sólo en catalán, quieren que en los hospitales y estaciones haya indicaciones también en español, que los comerciantes puedan rotular sus tiendas en el idioma que deseen y el tipo de cosas lingüísticas que están directamente prohibidas en Cataluña.

A pesar de semejantes pretensiones, que Hablamos Español se pueda manifestar en Barcelona es un derecho que ni la Delegación del Gobierno de Sánchez, ni el Ayuntamiento de Ada Colau ni la Generalidad de Torra y Puigdemont pueden prohibir por la vía administrativa. Pero esa no es la única manera en que los separatistas y sus cómplices pueden pisotear cualquier derecho ajeno.

Desde el pasado 11 de septiembre pernocta en la Plaza de San Jaime un grupo de separatistas que ha instalado cuatro carpas y dos tenderetes en una esquina y dice que no se irá hasta que la república catalana sea una república de verdad. Advertidos estos individuos y los Comités de Defensa de la República (CDR) de que la manifestación de Hablamos Español concluiría en ese mismo lugar, dijeron que hasta ahí podíamos llegar.

En cuestión de horas organizaron una respuesta de la más baja especie de matonismo callejero, ante la pavorosa pasividad de todas las Administraciones públicas, que toleran la acampada separatista en la plaza y que los CDR campen a sus anchas y hagan lo que les dé la gana. Las calles son suyas y cuentan además con la protección de la policía política de los separatistas.

De este modo, las personas que participaban en una manifestación legal no pudieron terminarla donde estaba previsto porque si no lo impedían los Mossos lo haría una masa vociferante dirigida por dos diputados de Puigdemont y uno de los fundadores de la banda terrorista Terra Lliure, un tal Fredi Bentanach que resulta ser uno de esos referentes pacifistas del proceso, tipo Otegi o el asesino de Bultó.

¿Y que dice Grande-Marlaska? Nada. ¿E Isabel Celaá? Que en las madrasas catalanas no se adoctrina y que la inmersión lingüística forzosa está muy bien. ¿Y Sánchez? Que lo de Cataluña se arregla votando. El Gobierno hace todo lo que puede para satisfacer a los golpistas, lo que pasa por torpedear cualquier conato de manifestación favorable a España en Cataluña. De ahí que se pretenda que el primer aniversario del 8 de Octubre, cuando más de un millón de personas salieron a las calles de Barcelona en contra del golpe de Estado, pase desapercibido, no vaya a ser que ocurra lo mismo que hace un año.

El caso es que Jusapol, la organización de agentes y guardias que pide la equiparación salarial entre policías, ya ha convocado una manifestación para el sábado 29 de septiembre, dos días antes del aniversario del 1-O. Y la ha convocado para homenajear a los policías y guardias civiles que participaron en el despliegue del año pasado en Cataluña, los vulgarmente llamados "piolines". La cita es en la misma plaza a la que no pudieron acceder los manifestantes de Hablamos Español. A ver qué hacen los CDR de Torra y los Mossos de Puigdemont ese día.

Razones para desconfiar
GABRIEL TORTELLA El Mundo  18 Septiembre 2018

¿Por qué los gobiernos españoles, desde la Transición, han cedido continuamente ante las pretensiones de los que primero se llamaron catalanistas, luego nacionalistas, luego soberanistas y, por fin, separatistas? Uno de los graves problemas de la democracia es el corto horizonte temporal que impone a los políticos. El elector medio sólo se preocupa por el presente y el futuro muy inmediato. Los políticos miopes son los que ganan elecciones. Los políticos con visión grande (Roosevelt, Churchill, De Gaulle, Adenauer) triunfan sólo en las grandes crisis: en el transcurso normal de la vida política, los visionarios se quedan en la cuneta y gobiernan los que simplemente aspiran a salir del paso. El político miope, como Chamberlain, cuyo slogan era "Paz en nuestro tiempo" (es decir, ahora mismo, cueste lo que cueste, pero salgamos del lío de momento, sin pensar en el futuro), que en 1938 cedió ante Hitler, abandonando Europa a su triste suerte, fue recibido con fervoroso y masivo entusiasmo en Inglaterra cuando volvió de Múnich de "dialogar" amistosamente con el Führer y de obtener unos cortos meses de tregua. Un éxito parecido esperaba obtener sin duda el presidente doctor Sánchez cuando "dialogó" en La Moncloa con el president Torra, que ostentaba el churro amarillo en la solapa para escarnio del sistema judicial español. No importa, hombre, lo que buscamos es "paz en nuestro tiempo". Hoy. Mañana, Dios dirá.

Y así resulta que tanto el PP como el PSOE llevan cuarenta años inclinándose obsequiosamente ante las embestidas del separatismo. Uno, «no quería líos»; el otro, dice que quiere "normalizar la situación en Cataluña", como si "normalizar" fuera consolidar la división entre catalanes y el aplastamiento de los no separatistas. Pero lo que de verdad quiere el doctor Sánchez es continuar haciendo equilibrios en la cuerda floja a ver si se le ponen bien las encuestas. Un ingenuo pensaría que si las elecciones dieran la victoria a los socialistas, cabría la esperanza de que este partido, libre ya del chantaje de los separatistas, fuera menos servil hacia ellos. Pero hay razones muy poderosas para desconfiar. En primer lugar, lo más probable es que, aunque el PSOE avanzara en las elecciones por la ventaja que tiene el que ostenta el poder, no consiguiera dejar de depender de los votos separatistas; o de Podemos, que viene a ser lo mismo. En segundo lugar, aunque Sánchez lograra mayor holgura en las Cortes, su política territorial no cambiaría gran cosa, porque carece de la visión y la valentía necesarias para enfrentarse con el separatismo. Además, aunque su ideología sea vaga y nebulosa, y le impela a desdecirse casi diariamente, ha repetido con insistencia dos frases muy reveladoras: que el "modelo educativo catalán" es un éxito y que España es una «nación de naciones». En esto último ha sido secundado recientemente por su ministro de Asuntos Exteriores, que ha aprendido enseguida de su jefe el arte de desdecirse.

Lo de la "nación de naciones" es un dislate que revela absoluta ignorancia de la historia del siglo XX, cuando las tres "naciones de naciones" europeas (Imperio Austriaco, Yugoslavia y Unión Soviética) se desmembraron entre episodios de gran violencia y sufrimientos. ¿Desea el doctor Sánchez un destino similar para España? Pues, con todo, de las malas ocurrencias de Sánchez, ésta no es la peor, porque, al fin y al cabo, aunque el sistema de las autonomías se está deslizando por la pendiente de la desmembración, aún no estamos en ella, y para llegar a la etapa final, la de la "nación de naciones", habría que salvar aún algunos obstáculos parlamentarios y judiciales.

La peor de todas las ideas de Sánchez (y ya es decir) en materia de política territorial es la de que el «modelo educativo catalán» es un éxito; es una idea pésima porque ese modelo ya existe y funciona a pleno rendimiento. Y, bueno, en cierto modo, sí, es un éxito; es un éxito para el separatismo. El sistema educativo catalán, tratando al español como un idioma extranjero secundario, y adoctrinando a los alumnos desde su más tierna infancia en el odio a España y en la "formación del espíritu nacional" catalán, es realmente, la célula madre del separatismo. Gracias a él, cada nueva generación es más separatista que la anterior, de modo que los hispanófobos no tienen que inquietarse; les basta un poco de paciencia y seguir agitando el cotarro.

Para jóvenes que no han sido educados en castellano, para los que el español es una lengua extraña, España es un país extraño también. Como percibió hasta el corresponsal de The Economist el mes pasado, la alcaldesa de Vic, que es maestra, habla el español con dificultad. A fuerza de «modelo educativo catalán», la barrera entre Cataluña y el resto de España es cada vez más alta. Por eso los separatistas ponen el grito en el cielo cada vez que se habla de restaurar el modelo de bilingüismo constitucional. Saben que el «modelo educativo catalán» constituye la llave infalible que, más pronto o más tarde, abrirá la puerta de la desconexión, y se aferran a él con uñas y dientes. La fórmula la inventó Pujol: escuela en catalán y, como dice el citado corresponsal, con un tinte nacionalista (a nationalist tinge; pero tinte es una palabra muy débil), los medios de comunicación al servicio del separatismo, lanzando consignas y aireando agravios imaginarios (nos odian, nos roban, nos oprimen, nos encarcelan, etc.) Para los discípulos de Goebbels, una mentira mil veces repetida se convierte en verdad, y así ocurre en la Cataluña de hoy. La historia que se enseña en las escuelas catalanas es goebbelsiana pura. Por ejemplo: el franquismo sólo oprimió a Cataluña, la Guerra Civil fue una guerra de España contra Cataluña, lo mismo ocurrió en la Guerra de Sucesión, Cataluña es una nación y España no, Cataluña es la nación más antigua del mundo, porque ya lo era en el siglo XI, Cataluña también era una nación democrática y fue la victoria de Felipe V de Borbón lo que mató en flor aquel glorioso proyecto, Cataluña fue oprimida por Felipe V y sus sucesores, el catalán es una lengua perseguida en España (que es, dicho sea de paso, el único país, con Andorra, donde se habla, porque en Francia y en Italia se habló, pero ya prácticamente ha desaparecido. Es igual: es en España donde se oprime al catalán, y no hay más que hablar -en castellano, por supuesto-). Todo esto, y mucho más, es rigurosa y clamorosamente falso, y sin embargo todos los días se les enseña ex cathedra a los niños catalanes.

Así se explica una de las grandes peculiaridades de la política nacionalista en Cataluña. Cuantas más concesiones obtienen los secuaces de Pujol, cuanto más dinero reciben (ya se sabe que Cataluña es, con gran diferencia, la región más endeudada con el Estado español), más indignados están. Es que los catalanes no se indignan por lo que ocurre: ya vienen indignados del colegio. Si no se pone fin a esto, la independencia de Cataluña será un hecho más pronto o más tarde. Porque aún ahora los independentistas están en minoría sólo por un pequeño margen, pero adoctrinados desde la infancia, y diariamente reprimidos y acosados los constitucionalistas por el Govern separatista, que existe gracias a una injusta y obsoleta ley electoral, el vuelco está al llegar. Y sin duda la política del doctor Sánchez contribuirá a que ese vuelco llegue pronto.

El remedio a esta situación no tiene por qué ser violento. No hace falta policía, ni menos tanques (como querrían los separatistas). Bastaría con que el gobierno español dejara de subvencionar, en Cataluña y en toda España, las escuelas que no cumplan con el bilingüismo constitucional, que desacaten las sentencias de los tribunales, y que enseñen esa historia del "tinte nacionalista" que lava el cerebro de los niños catalanes y los llena de odio hacia el Estado que patrocina esas escuelas que lo denigran cinco días cada semana. El modelo educativo catalán será un éxito para los dos millones de votantes separatistas; pero para los restantes 44 millones de españoles, en especial, claro, para los catalanes no separatistas, ese modelo es una calamidad desastrosa y una constante amenaza. ¿Lo entiende usted, doctor? ¿O se lo explico con un gráfico?
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Gabriel Tortella es economista e historiador, coautor, junto a J.L. García Ruiz, C. E. Núñez, y G. Quiroga, de Cataluña en España. Historia y mito (Gadir).

¿Es España el país más tonto del mundo?
Ignacio Vidal-Folch cronicaglobal 18 Septiembre 2018

Parece que nadie se toma muy en serio los propósitos, o los proyectos, de un nuevo Estatuto de autonomía y de un referéndum --otro más--, no exactamente sobre independencia sino sobre ese futuro estatuto, que han anunciado algunos miembros del Gobierno. Estas propuestas no se las toma muy en serio, dándose en general por descontado que se trata de palabrería supuestamente “dialogante” con el nacionalismo, para quedar bien, causar una impresión cordial, constructiva, bienintencionada y proactiva, por consiguiente muy diferente de la pasividad que se le atribuía y se le reprochó al anterior Gobierno.

Se supone que son ejercicios retóricos, si no para romper el nudo gordiano del separatismo, por lo menos para despertar simpatía de cara a las elecciones, sean éstas próximas en el tiempo o se demoren cuanto sea posible, entre los sectores más crédulos o menos encallecidos en el separatismo. Por ahora, según los sondeos, esta táctica le va bien al Gobierno.

Es ocioso reprochárselo, como lo fue reprocharle a sus predecesores su inercia, su pasividad, fuese real o supuesta. Pues, hoy como ayer, el Gobierno de la nación, sea de un partido o de otro, tiene siempre una endemoniada doble tarea: por un lado afrontar la permanente insurrección (o si se prefiere ”el desafío") nacionalista, y por otro mantener el favor de la opinión pública que le garantice su permanencia en el poder. Muchas veces estas dos tareas son o pueden ser contradictorias, y de ahí que la llamada Nave del Estado haya dado, dé y dará bandazos al encarar el tema, al albur de quien la pilote, mientras que el nacionalismo se mantiene siempre enfocado a un solo objetivo, claro y nítido, por tonto que sea y por imposible que parezca: alcanzar la independencia. Que se lo llame ampliar el autogobierno, ejercer el derecho a decidir o hacer república es cosa secundaria. El puerto de llegada es siempre el mismo.

Ya se verá, dentro de pocos meses, cuando los jueces pronuncien sus sentencias, en qué quedan los intentos del Gobierno de apaciguar y desinflamar. Artur Mas fue, creo, el primer presidente de la Generalitat en decir claramente que el Estado Español es "el enemigo" y en referirse a los altos cargos de la administración regional como "los generales de un ejército", el ejército de la Generalitat. De forma más clara, Quim Torra, el ex director del Born victimista y del simposio España contra Catalunya, ahora, como presidente de la Generalitat, declara que "hay que atacar al Estado" y llama a su grey a "encender las calles pacíficamente" (extraña formulación pero con un poco de buena voluntad se le entiende todo).

Teniendo en cuenta que la Generalitat es el Estado, cabe preguntarse, con inquietud justificada, qué clase de Estado es el que tenemos: ese Estado de las autonomías que dedica cada año miles de millones de euros a financiar a quienes se declaran sus enemigos y actúan como tales en la medida de sus posibilidades, y no en secreto sino públicamente y diciéndolo alto y claro, orgullosamente.

El Estado español dedica ingentes recursos financieros a combatirse a sí mismo. Sostiene y arma a un cuerpo de policía que en los momentos de mayor exigencia se dedica a espiar y contrarrestar las iniciativas de otro cuerpo policial; se denuncia a sí mismo en los foros internacionales; financia en algunas de sus regiones un sistema educativo hostil a sus intereses y un poderoso aparato de agit-prop contra sí mismo. Se organiza electoralmente de manera que el partido que quiera gobernarlo debe obtener el apoyo de los partidos que quieren destruirlo.

Es un Estado que paga a quienes tratan de destruirlo salarios mucho más altos que a quienes tratan de defenderlo.
¿Tan seguro está de sí mismo? ¿O acaso es el país más tonto del mundo?

La lengua es la clave
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 18 Septiembre 2018

El domingo, día 16 de septiembre de 2018, se recordará como el que marcó en Barcelona un antes y un después en el diagnóstico del problema de la ruptura territorial de España.

Hablamos Español es una asociación que ha estado durante un año -y sigue- recogiendo firmas por toda España, creando grupos de trabajo en cada una de las provincias, con un solo fin: lograr un respaldo de ciudadanos suficiente para llevar al Congreso una ley que desarrolle el artículo tercero de la Constitución Española que dice que el español es la lengua de todos los españoles de obligado conocimiento (parece una obviedad que debería ser así); y que el resto de las lenguas son un derecho, pero no un deber. Ligado a este asunto está el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos (artículo 27 de la C.E.) y, por lo tanto, el derecho a la lengua materna como vehículo de aprendizaje. En definitiva, el derecho de los padres a elegir la lengua que quieren para sus hijos y que no sean los gobiernos los que elijan por ellos, conforme al derecho internacional que protege los derechos de las familias y de los propios niños.

Hasta el día 16 de septiembre la mayoría de los medios de comunicación españoles han estado de espaldas a esta actividad de Hablamos Español, y sus miembros han tenido que abrirse campo con denodado esfuerzo para hacerse visibles en plazas y calles de toda España.

Pero… ¿qué ha pasado el día 16 para que hubiera una explosión informativa sobre una manifestación que, en principio, iba a pasar casi desapercibida, como ocurrió en la de Valencia, por el aislamiento informativo a un tema que es vital para España, como es su unidad, una educación al servicio de los ciudadanos y no de los partidos, una lengua común que sirva de argamasa para la convivencia de todos los españoles, y la libertad?

Pues ha ocurrido que unos descerebrados que estaban en la Plaza de San Jaime de Barcelona la ocuparon al grito de “fuera los fascistas”, impidiendo culminar una manifestación de forma ordenada, programada y autorizada que llevaba como único lema “Contra la imposición lingüística y contra el adoctrinamiento”.

Fíjense el mensaje: contra la imposición lingüística, es decir por la libertad lingüística de los ciudadanos, y contra el adoctrinamiento que veja, aliena y pisotea los derechos fundamentales de la infancia, protegidos por los convenios internacionales relacionados con los niños. El simple hecho de impedir el normal desarrollo de una manifestación autorizada por la Delegación del Gobierno y por el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña ha desatascado el aislamiento informativo de Hablamos Español y ha logrado máxima visibilidad a los fines y objetivos de los ciudadanos que queremos protección constitucional y derechos y libertades. Parece aberrante la situación, pero es así. Yo supongo que en estos momentos se estarán tirando de los pelos hasta quedarse calvos tanto la Generalitat como los Pol-Pot de los CRS, saboteadores de profesión.

La causa de ese desquiciamiento próximo al psicoticismo histriónico de los independentistas que tiran piedras sobre su propio tejado con semejante torpeza -y no seré yo quien lo lamente- es obvia: les pone de los nervios que se toquen sus dos pilares de actuación, que son la lengua para discriminar y el adoctrinamiento para lavar cerebros. Ambos instrumentos que desde el surgimiento de los grandes totalitarismos en el siglo XX han sido la herramienta principal de programación sociológica en la formación del espíritu nacional, son básicos en su estrategia. Y como hacía mucho tiempo que nadie proclamara en público en las calles que ese es el nido de la serpiente, es decir la llave para reprogramar las mentes, además de los medios de comunicación (TV3 como paradigma), no lo han resistido. Han podido más las tripas que la inteligencia. Gracias por ser tan brutos. Eso puede hacer despertar, por fin, al pueblo.

Y, en este contexto, nos encontramos con una noticia que ha saltado a la palestra en los foros informativos. Esta información estaba en estado latente, pese a que unos pocos -me voy a poner yo humildemente como ejemplo- estábamos durante décadas denunciándolo. El tema es el de que la Alta Inspección tenía un informe que nítida e inconfundiblemente reflejaba el adoctrinamiento en las aulas catalanas. Ya era hora, ¡eh! Porque esos informes -digo en plural pues hay más que yo conozco- estaban en los sucesivos sedicentes ministerios de Educación de todos y cada uno de los partidos que han pasado por el Gobierno de España. He publicado artículos y libros denunciando este hecho y quejándome en el desierto porque diferentes gobiernos han estado tirando a la papelera el trabajo de funcionarios de la Alta Inspección y personas particulares como Santi Abascal y yo mismo, y otros, referido a los contenidos anticonstitucionales y ajenos a toda verdad académica de libros de texto y de instituciones educativas y profesorado que no voy a nombrar para no ocupar demasiado espacio. Ni caso.

Ni caso por los medios de comunicación; ni caso por otros agentes actuantes en el medio judicial y político; ni caso por los partidos genuflexos ante el poder nacionalista; ni los sindicatos, ni los gobiernos -lo pongo con minúscula porque no merecen la mayúscula- etc. Hasta llegar al punto en el que nos encontramos que es escandaloso y palpable, hasta el esperpento.

Nunca es tarde si la dicha es buena. Es evidente que quienes crearon la Alta Inspección de Educación la pusieron en marcha con el propósito de hacerla inoperante y dejar a los caciques territoriales a su libre arbitrio, destrozando la unidad de España y de paso el propio sistema educativo que le es inherente.

Por eso decíamos en esta manifestación: “Tenemos la llave, solamente hay que girarla”. Esa llave es la que pone tan frenopáticos a los independentistas, porque es el quid de la cuestión: la lengua. Porque es el huevo de la serpiente. Y, por ese mismo motivo, en sentido inverso, nosotros ponemos el foco en tan trascendente cuestión, pese al abandono que estamos experimentando por quienes controlan las altas magistraturas del Estado y sus instrumentos.

Cuidado con los Mossos
Alejandro Tercero cronicaglobal 18 Septiembre 2018

La deriva de los dirigentes de los Mossos d’Esquadra es cada vez más preocupante. El número de voces que denuncian la conversión cuerpo armado en una suerte de policía política al servicio del secesionismo radical va en aumento y se agotan los argumentos para no darles la razón.

En los últimos días se han conocido nuevos detalles de la actuación de los responsables la policía autonómica de Cataluña durante los levantamientos públicos y violentos del 20-S y del 1-O. Las grabaciones e informes policiales filtrados del sumario del proceso sobre el referéndum secesionista confirman lo que era una evidencia: los mandos de los Mossos no solo no hicieron nada por impedir la consulta ilegal sino que pusieron todo tipo de trabas a la Policía Nacional y a la Guardia Civil --a los que incluso espiaron--, convirtiendo el 1-O en una trampa, en una verdadera ratonera para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No me gustaría estar en el pellejo del exconsejero de Interior Joaquim Forn ni del exmayor Josep Lluís Trapero.

La línea emprendida por el Govern de Torra tampoco va por buen camino. Enviar a la policía de la Generalitat a perseguir a los que quitan lazos amarillos del espacio público mientras permite a los independentistas que los coloquen impunemente supone una utilización partidista y ruin --además de probablemente ilegal-- del cuerpo armado autonómico, formado por unos 17.000 agentes.

Pero la gota que ha colmado el vaso se produjo este domingo. Sorprendentemente (o, peor aún, previsiblemente) los Mossos d’Esquadra impidieron a los asistentes a la manifestación en defensa del bilingüismo escolar acceder a la plaza Sant Jaume. El motivo esgrimido fue que la zona estaba tomada por cientos de activistas independentistas desde hacía horas, tras ser convocados por los CDR. Todo ello a pesar de que el recorrido previsto por los manifestantes por la libertad lingüística había sido debidamente comunicado a las autoridades y autorizado por estas.

Con su decisión, la policía de la Generalitat, en vez de garantizar el derecho de los concentrados por el bilingüismo a manifestarse, se lo impidió, lo que supone un grave atentado al Estado de derecho y una discriminación inaudita. En cambio, el comportamiento de los Mossos permitió que los que fueron a reventar la marcha --incluido algún exterrorista de Terra Lliure--? se saliesen con la suya.

¿Se imaginan que varios centenares de personas contrarias a la secesión se hubieran atrincherado en el tramo inicial de la manifestación independentista de la Diada, por ejemplo, junto al escenario? ¿Cómo creen que hubiera actuado la policía autonómica? ¿Alguien piensa que les hubiesen permitido reventar la performance secesionista impunemente con la excusa de que hay que actuar de forma prudente y proporcionada y tratar de minimizar las situaciones conflictivas?

Buena parte del independentismo ha entrado en una nueva fase tras el fracaso del procés, la de la frustración. Y todo apunta a que esta frustración se traducirá en contramanifestaciones, boicots e incluso ataques de los radicales --no olvidemos que los CDR han mostrado su carácter violento en numerosas ocasiones-- contra cualquier movilización que lleve a cabo el constitucionalismo catalán.

Los mandos de los Mossos deberán extremar su pulcritud y profesionalidad para garantizar que todos los catalanes puedan ejercer sus derechos con plenitud y sin ningún tipo de amenazas ni intimidaciones. No hacerlo sería incurrir en una actuación ilegal que justificaría --y haría inevitable-- la aplicación de un nuevo 155 parcial para que el cuerpo de la policía autonómica pasase a depender directamente del Ministerio del Interior.

Boicot a la marcha 'española' de Barcelona: un gran ensayo ante los aniversarios del 1-O
Antonio Fernández. Barcelona elconfidencial 18 Septiembre 2018

El boicot de este fin de semana a una manifestación celebrada en Barcelona en contra de la inmersión lingüística en Cataluña fue solo un ensayo para futuras acciones similares, según ha podido confirmar El Confidencial en medios independentistas catalanes. En otras palabras, un entrenamiento de guerrilla urbana. Al mismo tiempo, sirvió para calibrar la capacidad de movilización de la izquierda independentista liberada de las consignas de la ANC y de Òmnium Cultural, las dos organizaciones que han llenado las calles de manifestantes en los últimos años. En el trasfondo de esta iniciativa está la pugna entre grupos independentistas por liderar las protestas contra España y el liderazgo del movimiento separatista.

Los CDR contrarrestan una manifestación en defensa del castellano en Barcelona
Los actos de este domingo traerán cola: el independentismo más rancio y xenófobo impidió que una manifestación legal y demócrata pudiese finalizar su recorrido e hizo que se tuviese que desmontar el escenario de los discursos finales. Una acción de tufo totalitario que, como mínimo, es muy preocupante. De hecho, es la primera vez en democracia que un sector político impide a sus rivales los derechos básicos de manifestación y expresión. Es más: fueron los dirigentes del propio Gobierno catalán los que permitieron y alentaron el boicot a la manifestación convocada por una treintena de entidades. Este lunes, el presidente de Sociedad Civil Catalana (SCC), José Rosiñol, anunció la presentación de una denuncia judicial por los hechos ocurridos en la jornada, ya que la manifestación tenía todos los permisos en regla.

La intención del boicot nació de un grupo de radicales ultraindependentistas que realizaban una pequeña acampada en la plaza Sant Jaume de Barcelona para reclamar la separación de España. Pero apenas 48 horas antes de que se celebrase la manifestación, y ante la amenaza de ser desalojados para que la manifestación legal convocada pudiera finalizar sin incidentes, los concentrados comenzaron a lanzar llamamientos a través de las redes sociales para que los independentistas copasen la plaza y evitar que sus ‘enemigos’ pudieran ejercer su derecho de manifestación y expresión. Así, se sumaron al boicot otros colectivos, como las juventudes de la CUP o los comités de defensa de la república (CDR).

La intención principal, según las fuentes, era comprobar la capacidad de movilización en las calles que tiene el aparato independentista y entrenarse para boicotear otra manifestación más importante, que se celebrará el próximo 29 de septiembre y que está convocada por Jusapol y por colectivos policiales.

La ‘mani’ del 29, en la diana
“Los CDR y la CUP no habían apoyado la acampada porque creían que no era el momento. No veían esa estrategia. Hay otras cosas que se pueden hacer y que son más potentes. Nos esperan días de gran tensión y no podemos desperdiciar las fuerzas que tenemos. Hemos de guardarlas para el otoño caliente que nos espera. Sin ir más lejos: dentro de unos días será el aniversario de los hechos de Economía [cuando miles de independentistas taponaron la sede de Vicepresidencia y Economía y no permitieron salir a una comitiva judicial que registraba las oficinas]. Y, en breve, tendremos el aniversario del 1 de octubre. Ahí es donde tenemos que dar el do de pecho. Pero se presentó la oportunidad de participar en esta movida y probar cómo podemos hacer frente a la manifestación de policías prevista para el 29 de septiembre, convocada por Jusapol y que quiere homenajear a los policías que pegaron palos el 1 de octubre”, explican fuentes independentistas a este diario.

Este sindicato policial ha convocado a una concentración en la plaza Sant Jaume el 29 a las 12:00 (convocatoria que ya se había hecho pública antes de la acampada). “Es un homenaje de compañeros y compañeras por y para la legalidad, de luchadores por la democracia para luchadores por la democracia, de defensores de la ley para defensores de la ley”, dice Jusapol en un comunicado. En el cartel de convocatoria, llaman a apoyar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil. Y especifican que el acto final es un “reconocimiento y homenaje a los policías nacionales y guardias civiles que participaron en la operación Copérnico”. O sea, en la operación de control del referéndum ilegal del 1 de octubre del año pasado. También reclaman la equiparación salarial con los Mossos d’Esquadra.

Una nota de la CUP de Barcelona es bastante explícita a este respecto: “El 29 de septiembre volveremos y seremos más. Con la determinación, organización, solidaridad y lucha que sea necesaria para no ceder más espacio al fascismo. No permitiremos que los cuerpos policiales vengan impunemente a Barcelona a pedir un aumento de sueldo por habernos apalizado el 1 de octubre”. El conflicto, pues, está servido. Incluso algunos círculos han apuntado la necesidad de boicotear a los autocares que puedan venir a Barcelona con agentes para participar en la manifestación, aunque esa idea ha sido rechazada en principio.

La felicitación de Quim Torra
Pero los cuperos podrán comprobar, asimismo, el papel dinamizador que tienen en las calles y si les pueden robar protagonismo a la ANC y Òmnium. “De lo vivido en el día de hoy, varias cosas a tener en cuenta.1- Que al fascismo se le combate con dignidad y en la calle. Las calles siempre serán nuestras. 2- Que no hace falta esperar a entidades como Òmnium y ANC para que nos convoquen”, alentaban los más proclives a emprender una “acción directa” en contra de lo que consideran “españolismo”. Y otro apunta: “Lo de llenar Sant Jaume lo hemos conseguido nosotros solos, sin ANC ni Òmnium. Este debe ser el espíritu a partir de ahora y durante todo el otoño. Solo el pueblo, y no permitamos que nadie nos diga nunca más ‘ahora no toca’. Tocará siempre que nosotros lo creamos conveniente”.

Guerra de banderas en un acto de Torra
En los círculos radicales hay un cierto desencanto con los partidos políticos, especialmente con el PDeCAT y con ERC. Y todo ello a pesar de que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, se reunió en la plaza Sant Jaume con los acampados el domingo a primera hora de la noche para felicitarles por el boicot a la manifestación constitucionalista. También acudió a la plaza el líder parlamentario de la CUP, Carles Riera. Los hiperventilados, sin embargo, sospechan que los grandes partidos están con las manos atadas. De ahí que crean que la prioridad es “apretar a la ANC, CDR y la CUP. Y no solo se han de apretar. Sobre todo, se ha de hacer que participen. Los CDR solos no pueden”.

Una alerta de los CDR de la Cataluña central deja entrever cuál es el posicionamiento de los radicales en la nueva etapa que quieren iniciar: “ERC y PDeCAT, suponemos que no hace falta recordar que no queremos pactismo ni ‘peix al cove’. No queremos traidores. Queremos despachos abiertos y reacciones revolucionarias de partidos con sentido de Estado y de Gobierno. Queremos república”. Es el serio aviso a las instituciones catalanas y a los partidos que las controlan.

Los ultraindependentistas no son muchos, pero están muy bien organizados. De hecho, diversos colectivos radicales están estudiando la “construcción de una nueva organización civil independentista” que batalle por el lugar que ocupa la ANC, ya que consideran que esta organización “acabará siendo un partido político y presentándose a las elecciones”.

Los CDR boicotean la manifestación de Hablamos Español ante la pasividad de los Mossos
La Gaceta  18 Septiembre 2018

Una concentración convocada en la plaza Sant Jaume por los Comités de Defensa de la República (CDR) en defensa de la escuela en catalán, en la que participaron varios centenares de personas, impidió este domingo que la manifestación convocada por Hablamos Español y autorizada por el Gobierno contra la inmersión lingüística concluyera donde estaba previsto, en la plaza Sant Jaume.

Los CDR habían convocado una manifestación bajo el lema “La escuela en catalán ahora y siempre” para contrarrestar otra convocada por la asociación “Hablamos español” bajo el lema “Contra la imposición lingüística y el adoctrinamiento: Libertad”, que debía discurrir entre la plaza Catalunya y la plaza Sant Jaume.

La plaza Sant Jaume se llenaba casi en sus tres cuartas partes por manifestantes de la concentración convocada por los CDR, por lo que los organizadores de la concentración contra el sistema de inmersión lingüística en la escuela catalana tuvieron que desmontar el escenario donde deberían pronunciarse los parlamentos al finalizar la manifestación de “Hablamos español”.

En medio de un amplio despliegue policial, han ido retirando primero el sistema de megafonía, mientras algunos manifestantes de los CDR, muchos de ellos portando banderas independentistas, subían al escenario para gritar consignas favor de la puesta en libertad de los políticos presos.

‘No a la imposición’
La manifestación de “Hablamos español” ha reunido también a varios centenares de personas, muchas de ellas enfundadas con banderas españolas y también de Tabarnia, que han gritado consignas como “queremos vivir también en español” o “no a la imposición, sí a la elección”.

Cordón de intolerancia…
Entre los asistentes a la concentración a favor de la escuela en catalán se encontraban los diputados de Junts per Catalunya Aurora Madaula y Francesc de Dalmases.

“Estamos concentrados en defensa de la escuela catalana. Por eso hemos llamado por redes sociales a que la gente viniera con un libro en catalán, para defender la lengua y la cultura catalana y las instituciones”, ha explicado Madaula en declaraciones a Efe.

La diputada de JxCat ha considerado que el acto de “Hablamos Español” es una “provocación” y ha añadido: “La idea es que se debe crear un cordón sanitario contra el fascismo, que se vea que son pocos, que la democracia gana en Cataluña y que estamos en el lado bueno de la historia. Estaremos aquí hasta que veamos que no vienen”. Un cordón de intolerancia que demuestra que el separatismo catalán sólo respeta a los que piensan como ellos.

LA HISTORIA DE LA AGENDA ESCOLAR
VOX Tarragona denuncia la marginación del castellano y la politización de la enseñanza
La Gaceta  18 Septiembre 2018

De la noticia se hacen eco numerosos medios, lo que ha obligado al centro a rectificar. Les contamos la historia y la denuncia que hace la formación presidida por Santiago Abascal.

Hace apenas una semana, un miembro de la brigada de limpieza, y de resistencia pacífica ‘Cruzada de los 300’ (que trabajan por la provincia de Tarragona), recibió la agenda de inicio del curso académico de su hijo, en la escuela Marià Fortuny de Reus. Le llamó la atención el siguiente mensaje: “Hace falta que pidáis hora por escrito mediante la agenda de vuestro hijo/a. A educación infantil, debéis de pedir hora directamente a la maestra. Si no habláis o entendéis el catalán, hace falta que asistáis a la entrevista acompañados de una persona que pueda traducir. Si no conocéis ninguna persona que os pueda hacer de traductor/a informad al/la tutor/a”.

Posteriormente, y tras el evidente revuelo causado por el mensaje, la escuela quiso aclarar que su mensaje se refería a familias de origen marroquí, por ejemplo, que no puedan expresarse en catalán ni español pero que las familias castellanohablantes no estaban incluidas en el mensaje.

Sin manera de confirmar si la explicación ofrecida desde el centro es cierta o sólo una excusa, les contamos la denuncia que este hecho ha provocado en VOX Tarragona cuya presidenta provincial, Isabel Lázaro, lamenta la nacificación de la enseñanza en Cataluña: “Estamos llegando a un punto de persecución del castellano y adoctrinamiento típicas de la época de la Alemania nazi del 3er Reich. De hecho el objetivo del Estatuto de 2006, ya apuntaba que el catalán es la lengua de uso normal y preferente de las administraciones públicas .(Que por suerte, fue declarado nulo e inconstitucional el término preferente en la sentencia del TC)”.

Lázaro añade además que su formación estudia “tomar las medidas oportunas ante este hecho tan grave”. “No podemos permitir este sectarismo contra quienes hablan castellano en Cataluña, atentando contra su libertad lingüística, marginando el castellano como una lengua extranjera. Nosotros no discriminamos a nadie por hablar en catalán o en castellano, pero por parte de muchos independentistas, sí lo hacen”.

“Este caso de Reus es una acumulación de pruebas evidentes sobre la existencia del adoctrinamiento en las aulas. Aunque los independentistas siempre lo van a negar, porque les va bien este sistema, los gobiernos centrales de turno, siempre han mirado hacia otro lado”. “Los símbolos partidistas en espacios públicos, en los colegios, etc., a cuyo lado las sectas parecen hermanitas de la caridad, demuestran de nuevo, que el separatismo solamente tiene en cuenta a los que no somos independentistas para pagar impuestos, señalarnos e insultarnos, nada más”.

El plan de VOX
La formación, que denuncia el sectarismo y la ocupación de los espacios públicos de propaganda separatista, asegura que, cuando alcance el poder, “erradicará cualquier signo separatista en los edificios públicos, zonas públicas, en las calles (lazos amarillos, pancartas separatistas, esteladas, etc.)”. Además, promete recuperar las competencias en seguridad, educación y sanidad, “que están en manos de los separatistas”.


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