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Una         opinión crítica contra los nacionalismos

En         Defensa de los Derechos Constitucionales de los que hablamos el Idioma         Común Español
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Los recortes de ayer al final de la página
  
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Lenguas inútiles - Y ahora Ucrania, tomad nota idiotas!!

 

Euro and Europe doomed by Spain's inefficiency
AGLI Editor. 22 August 2012

The Spanish government has no intention to attack the intrinsic inefficiency problem, otherwise it should already have abolished the laws of  regional languages. This measure  would destroy inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, and benefits are outstanding.

Spain has seventeen regional governments partitioning the country with laws and languages. Therefore, the disassembly of the regional system, by abolishing the laws of the regional (and many local) governments and reducing the redundant government employees is also compulsory. This measure means a heavy social cost, two million people should be laid off, but the private sector could recover and start creating productive jobs. As a byproduct, professionals of politics would probably disappear (as they are the problem). 

Spain will sink the Euro and Europe unless it returns to common language and law.
AGLI Editor. 22 August 2012 

The deep problems of  Spain's economy are paving the way to the destruction of the Euro and Europe and the Spanish governments have no intention to fix their problems, otherwise the first measure with zero cost, returning to the spanish common language by abolishing all laws of  regional languages, should already have been taken. 

Basically, the inefficiencies of the governments and the unnecessary expenses are so high that no tax system can survive after the depletion of its citizens. 

Spain has a multitude of regional governments (seventeen) with many of them using different regional languages instead of the Spanish, and consequently the country is divided by laws and languages, the work force can't move unless families surrender themselves and the education of their children from their mother spanish language to the regional languages, government employees are valued more for their knowledge of the regional language than anything else, enterprises have to cope with many different and opposing laws written in different regional languages, and have to translate their operating  business systems to them. 

Therefore, should the Spanish government have any intention to fix the problem, the first measure should have been to abolish all the laws concerning regional languages, letting the Spanish be the common language. This measure  would destroy many inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, on the contrary benefits are absolute neccesity. 

The second measure should be the disassembly of the regional systems, abolishing the laws of the seventeen regional (and many local) governments and reducing the redundant and unnecessary government employees. This measure has a very heavy social cost, around two million people should be laid off, but by reducing those, unnecessary expenses, the private sector could recover and start creating productive work. As a byproduct, the superfluous class of professionals of politics would probably disappear (they are the problem).


El español: una lengua viva. Informe 2016. Instituto Cervantes
http://www.cervantes.es/imagenes/File/prensa/EspanolLenguaViva16.pdf

La colección de 'El valor económico del español', un homenaje a nuestro idioma
Fundacion Telefonica 3 Marzo 2017

 

Descárgatelos gratis http://email.fundaciontelefonica.com/re?l=D0Ilily6zI5ztd4nnIh

Descárgatelos gratis

Esta ambiciosa obra analiza la importancia que tiene el español como activo de las empresas que impulsa su internacionalización en mercados donde se habla el mismo idioma.

¿Sabías que las industrias culturales en español aportan hoy más de 30.000 millones de euros anuales? ¿Y que nuestra lengua es la tercera en la Red y que el 7,9 % de los usuarios de Internet se comunican en español?

Son datos extraídos de la investigación 'El Valor Económico del Español', formada por 14 títulos, una ambiciosa investigación sobre la cuantificación económica de nuestra lengua, como una forma de lograr que apreciemos el valor cultural de este activo hablado por una comunidad formada por más de 500 millones de hispanohablantes.

Te recordamos que en nuestra web están disponibles los 14 títulos gratuitos que conforman 'El Valor Económico del Español':

Atlas de la Lengua española en el mundo. Presentación gráfica y didáctica de la situación del español dentro de la riqueza y diversidad del universo de las lenguas. En 2016 ha salido la tercera edición revisada y ampliada de la obra.

Lengua, empresa y mercado. Analiza la importancia del español como activo que impulsa la internacionalización de las empresas en mercados que hablan el mismo idioma.

El futuro del español en EE.UU: La lengua en las comunidades de migrantes hispanos. El español es la 2ª lengua más hablada en Estados Unidos gracias a que las segundas generaciones de inmigrantes la mantienen como segunda lengua tras el inglés, un hecho novedoso en la historia de este país, conocido por ser un “cementerio de lenguas”.

El español, lengua de comunicación científica. Este libro analiza los aspectos cuantitativos y cualitativos del español como lenguaje científico y tecnológico.

El español en las relaciones internacionales. Un recorrido por la presencia del español en foros y organismos internacionales y su futuro en el mundo globalizado.

Valor económico del español. Compendio de conclusiones de la primera parte de la investigación sobre la proyección del español en tanto que lengua de comunicación internacional.

El español en los flujos económicos internacionales. Más de 500 millones de hablantes hacen del español un importante ‘puente económico’ sobre el Atlántico.

Economía de las industrias culturales en español. El español como lengua global aparece como un importante motor del desarrollo de las industrias culturales.

Lengua y Tecnologías de la Información y las comunicaciones. Existen vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones.

El español en la Red. El informe analiza la presencia de páginas web en español en la Red y las consecuencias que Internet tiene sobre la vida de las lenguas.

Emigración y Lengua. El papel del español en las migraciones internacionales. Estudia el efecto que tiene una lengua como el español en los procesos de decisión y en los resultados laborales y sociales del emigrante.

Las Cuentas del Español. Aborda uno de los aspectos cruciales de este ambicioso proyecto: la cuantificación del español en términos como el PIB o el empleo generados en la economía española en los últimos años.

La economía de la enseñanza del español como lengua extranjera. La enseñanza del español a hablantes de otras lenguas genera empleo y valor añadido.

Economía del español. Una introducción. Introducción del proyecto de investigación ‘Valor Económico del español’ que cuantifica la actividad productiva o de intercambio que la lengua aporta a la economía.


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Boletín AGLI nº25 (Nov 2011)

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Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

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El Nacionalismo Obligatorio en las Aulas
Por Ernesto Ladrón de Guevara y Arbina.

A LAS PERSONAS QUE HAN SACRIFICADO SU BIENESTAR PARA HACER PREVALECER LA VERDAD
(Vitoria, año 2011)
394 páginas

www.educacionynacionalismo.com

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La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas"
Manuel Jardón     (1.284KB, formato .pdf)  Nota: si no consigue descargar el libro completo, pulse el botón derecho de su ratón y
seleccione "Guardar destino como" en
Internet Explorer o "Guardar enlace como" en FireFox.

La normalización lingüística, una anormalidad democrática. Manuel Jardón

Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
FADICE      (747KB, formato .pdf )

Índice General

Recortes de Prensa   25 abril 2019
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas
para los idiomas"

    

 

AGLI Recortes de Prensa   Jueves 25 Abril 2019

Votar sin ilusiones
En la inestabilidad, la ocasión para proclamar la independencia de Cataluña es óptima
Gabriel Albiac ABC 25 Abril 2019

En 1940, Winston Churchill podía comparecer ante el votante británico como un curtido reaccionario. Pero la alternativa a Winston Churchill se llamaba Adolf Hitler, protector progresista de la paz europea. Y en nada cambiaban eso, ni los ensueños pacifistas, ni las plegarias demagógicas. Sin aquel testarudo conservador en el 10 de Downing Street, del Reino Unido -y, por extensión, de Europa- no hubiera quedado nada.

Pasado ya nuestro minuto de opereta, transitado con paciencia el estruendo hortera del circo televisivo a doble vuelta, llega en España la hora de las cosas adustas -y adultas, perdón, señora Montero-, la hora de una seriedad que nada tiene que ver con los escénicos candidatos: un candidato es cualquier cosa menos una cosa seria. Y sí tiene que ver, todo, con lo que se juega cada uno de cuantos en las urnas depositarán -o no- la tenue dinamita de su papeleta. Una campaña electoral es, para los partidos que a ella concurren, exhibición rentable. Para los desvalidos ciudadanos es supervivencia.

Esforcémonos por hacer, pues, un balance glacial de lo que está en juego. Una cautela de higiene moral exige que ese ejercicio se haga al margen de personales preferencias; que sólo el cálculo de coste y beneficio para la nación -o sea, para cada ciudadano- determine una decisión en la cual no se juegan ni nuestros sueños, ni nuestras leyendas, ni nuestros afectos, ni nuestras mitologías. Se juega, en rigor, sólo el grado de dureza que habremos de soportar durante los cuatro años que vienen. Si es que ese plazo de cuatro años se cumple: tengo mis dudas.

La política, pasadas las rabietas infantiles de una nación o de un hombre, es administración serena de las determinaciones lógicas. Lo que es lo mismo: cálculo sin ilusión de los males menores. Enseñaba Freud que la ilusión es una forma menor del delirio. En política, sus costes son letales. Votemos, pues -o no votemos-, desilusionadamente. Con el mismo criterio con el que seleccionamos un tomate en el supermercado: con atención sólo al precio y a que no esté podrido. La representación política no es una épica. La democracia no es un heroico asalto al cielo. Representación y democracia son recursos institucionales para ir viviendo lo menos mal posible. Que ya es mucho.

Balance, pues. 1) El país está dividido por la mitad en votos: su oscilación a un lado u otro deriva de aleatorios avatares ligados a una mala ley electoral y a anécdotas imprevisibles. 2) Bascule hacia quien bascule el mínimo resto que va a decidir, la inestabilidad institucional está garantizada. 3) De esa inestabilidad sólo se saldrá con una nueva ley electoral que imponga un sistema de doble vuelta: ningún partido lo quiere. 4) En la inestabilidad, la ocasión para proclamar la independencia de Cataluña es óptima.

¿Vale la pena jugar en tales condiciones? No es función de un analista dar consejos. El voto toca decidirlo a cada uno, es un acto innegociablemente solitario. Y esa decisión, si es fruto de un elector racional, será la de un adulto que nada salvífico espera de sus gobernantes. Y que sí tomará en cuenta hasta qué punto algunos gobernantes pueden ser catastróficos.

No, no era Winston Churchill, en 1940, una figura seductora. Pero la alternativa se llamaba Adolf Hitler. No, no es la historia del PP nada que pueda exaltar el entusiasmo de nadie. Pero la alternativa se llama Pablo Iglesias. Y un gobierno a la venezolana con Sánchez. Que cada cual apueste como se lo exija la lógica. No el afecto.

Vota Vox o te arrepentirás
Nota del Editor 25 Abril 2019

Hay que se un tanto masoquista  para defender al PP. Llevamos cuarenta años aguantando que nos insulten, que nos suelten "democracia" cuando han sido cuarenta años de una merienda de negros, con mi respeto por los negros, y algunos pretenden que parezca que algo cambia para que todo pueda seguir igual.

Levántate y vota a Vox para terminar con este interminable cuento de que eres un elemento activo de una democracia. Eres un ciudadano si vives en ciudad, porque en realidad eres un español de cuarta clase en cuanto a derechos civiles y constitucionales y de primera ola a la hora de ser exprimido, vilipendiado, insultado, y todo eso.

Votan Salomón y Ulises
«La cuestión de la utilidad o inutilidad del voto no se plantea en los mismos términos en los que la planteaba Mingote. Pero se plantea. Los desencantados por las imperfecciones de su partido la convierten en un dilema de opciones igualmente malas. Algunos deciden abstenerse. Otros resuelven el dilema también de manera radical: mi partido minoritario aunque el voto acabe beneficiando a la ideología opuesta»
Daniel García-Pita Pemán ABC 25 Abril 2019

La naturaleza humana es por lo general incompatible con la perfección en cualquiera de sus manifestaciones. La actividad política no es una excepción. Nos movemos en un terreno incómodo de errores, males e imperfecciones. Como guía para el camino, Aristóteles formuló en su Ética la doctrina del mal menor. Sin duda habría contrariado a su maestro Platón, que dejó bien claro que actuar con injusticia no es admisible ni siquiera para evitar un mal mayor. Desde entonces el principio del mal menor lo han defendido mayoritariamente moralistas de todas las tendencias. Los juristas han elaborado a partir del mismo el concepto de fuerza mayor y los penalistas, el de legítima defensa y otros similares.

En realidad se trata de una manifestación de sabiduría muy anterior a Aristóteles. En el juicio de Salomón que narra el Libro de los Reyes, la madre verdadera renunció a su hijo ante la amenaza de verlo partido en dos mitades. La impostora mantuvo a ultranza su postura: o mío o de nadie. Prevaleció la opción del mal menor de la verdadera madre: mejor vivo aunque el niño sea para la otra.

Algo posterior, pero también muy antiguo, es el consejo de la hechicera Circe a Ulises para que se aproximara a la orilla del monstruo Scila, que implicaba la pérdida de seis marineros, y evitara la de Caribdis, al otro lado del estrecho, que destruiría el barco y a toda su tripulación.

En 1971 publicó Mingote una tesis doctoral sobre la inutilidad del voto. Fue con motivo de la elección de diputados por el cupo de representación familiar. Se culminaba el sistema de democracia orgánica. Lo cierto era que el régimen comenzaba a fallecer lentamente, y de forma simultánea se ablandaba la censura. Por eso pasó por alto la viñeta de Mingote en ABC: en un cartel electoral el candidato Gundisalvo, con bigotito años cuarenta, pedía el voto con el siguiente argumento irrebatible, «Vote a Gundisalvo. A usted que más le da, hombre».

Se trataba de un voto inútil por antonomasia. Las elecciones eran en sí mismas un ejercicio sin sentido por la subordinación de las Cortes a las abrumadoras competencias del jefe del Estado. O quizás no fuera totalmente inútil, pensarían los convocantes, en la medida en que una amplia respuesta a la convocatoria podría utilizarse como propaganda de respaldo al régimen y a su democracia orgánica.

España es ahora una democracia representativa moderna. El voto es un derecho constitucional pero no una imposición legal. La división en circunscripciones con elección proporcional y adjudicación de restos a las listas más votadas, ha configurado un sistema de dos principales partidos. Las opciones minoritarias obtienen una representación muy inferior a la que les correspondería a los votos obtenidos, de lo que se benefician los partidos más votados. En el Senado el efecto es aun mayor ya que, de hecho, el primer partido obtiene tres representantes de los cuatro atribuidos a la circunscripción.

La cuestión de la utilidad o inutilidad del voto no se plantea en los mismos términos en los que la planteaba Mingote en la elección de diputados por representación familiar. Pero se plantea. Los desencantados por las imperfecciones de su partido la convierten en un dilema de opciones igualmente malas. Algunos deciden abstenerse. Otros resuelven el dilema también de manera radical, como la madre impostora del juicio de Salomón: mi partido minoritario aunque el voto acabe beneficiando a la ideología opuesta.

Afortunadamente para la derecha, la extrema izquierda española ha sido más platónica que aristotélica. Nada de mal menor. La ortodoxia por encima de todo. Elección tras elección los comunistas han sacrificado su voto a la pureza de las ideas antes que votar a la izquierda descafeinada y confusa del PSOE. O todo o nada. El récord lo batió Gaspar Llamazares en 2008: dos escaños con el 3,77 por ciento de los votos; casi medio millón de votos por escaño, mientras que el PSOE y el PP solo necesitaron poco más de 66.000. Pero, eso sí, la ortodoxia quedó debidamente preservada. En las últimas elecciones Unidos Podemos supo gestionar este absurdo y mejoró de forma espectacular los resultados de la extrema izquierda.

El ejemplo más sublime de apego a los principios lo ofrece el partido animalista, el Pacma. Con votaciones constantes de cerca de 300.000 votos nunca ha obtenido un solo escaño. ¡Jamás aceptarían una cesión a los excesos del conservacionismo! A más radicalización progresista menos aceptación del mal menor y peores resultados. Hasta hoy la inutilidad del voto es algo asumido con tanta resignación como tozudez por la progresía y la extrema izquierda en España. Ha sido permanentemente la mejor arma electoral de una derecha agrupada en torno al PP.

En las elecciones del próximo domingo 28 de abril, la situación es bien distinta. Se ha generado un comprensible hartazgo por los excesos progresistas, por el creciente escoramiento a la izquierda del PSOE y por una política inaceptable de cesión ante los nacionalistas, en parte confesada y en parte razonablemente temida. Se ha creado una imagen de demasiada complacencia del PP de Rajoy ante tales excesos. Casado se esfuerza en revertirla. Es tarea difícil contra el reloj. En el mundo de la hiper-comunicación en que vivimos, la apariencia cuenta más que la realidad y la imagen prevalece. El presidente Sánchez es alumno aventajado en esta disciplina y va a sacar provecho de su ventaja. No se le puede reprochar. Y cuando se le reprocha, no parece tener efectos relevantes.

Para enervar el riesgo de una nueva coalición de izquierda y nacionalistas nada peor que la división del voto en el bloque de centro-derecha. De un partido se ha pasado a dos, y luego de dos a tres. Los líderes no han hecho gran cosa para evitarlo, salvo excepciones como en Navarra. Ahora deberá remediarse, bien concentrando el voto, bien, si hay suerte y a pesar de la división el resultado lo hace posible, mediante coalición postelectoral de centro-derecha.

En resumen: el mal menor de cada uno para lograr el mayor bien posible de todos.

El mal menor ha crecido tanto que el único remedio es votar a Vox
Nota del Editor 25 Abril 2019

Cuarenta años de aguantar "el mal menor" y nadie puede negar que todo ha empeorado, sí, ahora algunos tenemos bicicleta, pero seguimos temblando en cuanto nos percatamos de que los partidos que nos han empujado hasta aquí siguen tratando de colarnos los mismos goles.

Es posible que un marciano recién llegado a la tierra aceptara la cosa esa del mal menor, pero los paganos y sufridores españoles (de cuarta clase) ya estamos hartos.

¿Se puede votar a un individuo así?
Carlos Dávila okdiario 25 Abril 2019

Pues sí, le van a votar. Este Zapatero bis que naufragó en dos debates consecutivos es el paradigma de una izquierda furiosa que embarra, miente sin sonrojo y está dispuesta a pactar con quien sea, desde soviéticos a terroristas, con tal de seguir montada con su señorito en el Falcón. El paradigma de los fans de Sánchez es ese patético Ábalos que, tras el primero asalto, tomó la televisión gubernamental como si fuera el vídeoclub de su cortijo y lanzo una soflama infame a lo Maduro o a lo Fidel Castro, que terminó por enviar a los espectadores a la cama. El segundo episodio aún fue peor en su desarrollo: una presentadora o cosa así de cuyo nombre o apellido no quiero acordarme, se convirtió en el martillo del centro derecha, básicamente en el azote de Pablo Casado al que interrogaba como si fuera Billy el Niño en una comisaria franquista. Casado se quedó más de una vez con el índice de su mano derecha pidiendo turno de réplica, pero la relatora en cuestión se lo negó una y otra vez. Le gustaba sobre todo el discurso de maestro ciruela pero todo su obsesión fue ésta: salvar al recluta Sánchez de un naufragio que le debería costar si duda alguna la Presidencia del Gobierno.

Pero esa es otra cuestión porque comparto opinión con un demóscopo reputado capitán de mil debates que afirma sin ambages lo siguiente: “Hay mucha literatura falsa sobre la capacidad que tiene este tipo de confrontaciones de cambiar el voto de la gente; es cierto que a veces ha sucedido y son conocidos los episodios de Kennedy con Nixon o de Giscard con Mitterrand, pero en la mayoría de las ocasiones el espectáculo apenas ha servido para modificar la dirección de un puñado de votos”. Y precisamente en un diagnóstico como éste confían los seguidores de este sujeto infame, mentiroso y procaz en todas sus intervenciones. Es decir: si nos ajustamos a lo sucedido y según me cuentan fuentes socialistas de toda la vida, Sánchez no es su tipo, pero es su mal menor, o sea, que con la nariz tapada (el famoso prodigio italiano “chiusi il nasso vota”), se dirigirán el próximo domingo a las urnas porque, como suele decir un antiguo responsable del PSOE: “A estas fechas del calendario no puedo votar otras cosas”. Muy pocos electores situados en la izquierda se van a dar el lujo de asestar un zurriagazo público a este individuo al que, en privado, detestan e incluso del que hacen chanzas y bromas si cuento. Por eso, el dictamen del experto parece válido: perded toda esperanza porque el electorado español no es tan sólido como, al estilo de lo que ocurre en el Reino Unido, modificar su voluntad según la temporada en que se vive.

Es curioso: la mayor acusación, la más grave imputación que este tipo de votantes vuelca sobre Sánchez es ésta: su indolencia institucional, una postura que no se refiere precisamente a su incapacidad crónica “para saberse” las cosas, sino a su querencia demostrada a entenderse con cualquiera para lograr sus fines. Y su objetivo hoy, mañana y este domingo no es otro que subirse al Falcón todas las veces posibles. El Estado, su estructura, su permanencia democrática es solo un medio, el fin es él, por eso tanto Rivera como Casado salieron de los dos debates con una cierta frustración por no haber conseguido que este sujeto abjure de sus repulsivas compañías. Según me confiesa una miembro destacado del equipo de Casado: “Le puedes demostrar, como de hecho ocurrió, que se apropia de las pensiones que él y su partido han congelado, que miente en su biografía, que ha pactado con lo peor de la política española y que va a seguir haciéndolo; es igual, es un frontón”. Muy pocos recayeron el martes en un suceso muy señalado: de pronto, el libro de su falsa tesis, copiada hasta en las tapas, que Rivera situó en el atril de Sánchez, desapareció como por en ensalmo. ¿Dónde se colocó? Pues lo cierto es que en un descanso el gurucillo a sueldo Redondo lo esfumó del plató, probablemente lo tiró a la papelera más cercana. Así es Sánchez y son los suyos: unos trileros que para la masa acrítica de la izquierda representan el mal menor porque ellos ¿cómo van a votar a la derecha franquista sobre la que aún tejen maldades de hace ochenta años? Lamento en fin disentir de lo que, esperanzadamente y con toda lógica, piensan, que el fracaso de Sánchez en los debates, ha cambiado la posibilidad horrenda de que este individuo vuelva a mandar en España.

No parece ser así, ahora bien: nada me gustaría más porque la continuación de la pesadilla encarnada por este felón es un mal del que España nunca se recuperará, sobre todo porque España dejará de serlo, algo que a Sánchez le importa exactamente una higa.

Por supuesto, el PSOE debe desaparecer
Nota del Editor  25 Abril 2019

Que haya votantes del PSOE enterados de la película del Dr cum fraude que lo apoyan, es la demostración demoledora de que el PSOE tiene que desaparecer.
Sin tener que echar la vista atrás, 100 años de honradez (será de mi abuelo, porque el PSOE acumula 100 años de mentiras y traiciones.

Que a estas alturas de la película, aún queden creyentes de PSOE, de la izquierda, del comunismo, del socialismo, es como para echarse a temblar de la educación, del conocimiento, de la honestidad, principios, y todo eso que se dice de la gente de bien. Con nuestro dinero han comprado almas y mentes que ya no se pueden, dejan, desprogramar.

¿Por qué va a ganar la derecha este Domingo?
Carlos Perreau de Pinninck okdiario 25 Abril 2019

Al día siguiente de las elecciones autonómicas llamé a mi amiga Susana. Susana vive en Huelva. Susana es socialista hasta la médula, buena persona donde las haya, lista como el hambre y lo vive todo con tal intensidad y pasión que hasta pone la bandera de España en su terraza cuando juega la selección. Le pregunté por el descalabro de su partido. Me contestó que muchos socialistas estaban ya hartos de su tocaya de San Telmo por lo que se habían abstenido. Le dije que por qué, en vez de abstenerse, no había votado a otro partido y me contestó que “lo tenía clarísimo”, que ella votaba socialista o no votaba, pero no podía votar a otro. Como no podía ser de otra manera, también me comentó sorprendida la irrupción en tropel de Vox, la “extrema derecha”.

Cuando, hace unas semanas, el inquilino actual de la Moncloa convocó elecciones generales, llamé de nuevo a Susana para preguntarle qué iba a hacer esta vez. Me dijo abiertamente que volvía a “tenerlo clarísimo” y que iba a votar, “sin duda” al PSOE. Porque su amor al partido está por encima del candidato de turno.

Esta mañana he vuelto a marcar su número. Sigue teniendo “clarísimo” su voto al PSOE, al igual –me dice- que la inmensa mayoría de los socialistas que se abstuvieron en las pasadas elecciones andaluzas. De pasada he aprovechado para preguntarle por Vox, ese partido de “extrema derecha” y tal y tal. Debo confesar que ahora el sorprendido he sido yo. Para Susana, socialista irredenta, resulta que Vox ya no es el monstruo de antes sino que dice cosas sensatas (“no puede llenarse Huelva de gente que viene de Africa –¡sin ni siquiera vacunarse!- a trabajar en la fresa y luego se quedan a ganarse la vida como gorrillas …” “Hace poco saltaron para robar en casa de unos vecinos y aunque estaba la terraza llena de huellas, la policía no pudo hacer nada porque no hay registro de inmigrantes ilegales…”. “Vox está haciendo un servicio público impagable, que es poner encima de la mesa temas políticamente incorrectos que todo el mundo piensa pero nadie se atrevía a decir…”). “Vamos, Carlos, pues no te digo que conozco militantes socialistas que le van a votar!”

Pero siendo sorprendente estas afirmaciones sobre Vox, prefiero quedarme con otra cosa de las conversaciones con Susana. Vamos a ello.

La oleada de encuestas con que nos han bombardeado los medios estas últimas semanas tienen un común denominador: el porcentaje de indecisos ronda el 35%. Es como decir que de cada tres votantes, uno no sabe aún (o no confiesa) lo que va a votar. Expresado de otra manera: las estimaciones de votos y escaños, se han construido, exclusivamente, sobre las respuestas de dos tercios de los votantes… y las casas de encuestas se quedan tan panchas extrapolando esos resultados al conjunto de la ciudadanía con derecho a voto. La clave es, por tanto, qué piensan votar los integrantes de esa legión de indecisos o, dicho de ora manera: entre qué opciones están dudando votar.

Mi amiga Susana y sus compañeros socialistas “lo tenían –y lo siguen teniendo- clarísimo”. Tanto cuando se abstienen, como cuando votan. Y votan PSOE sí o sí y no a otros. Es decir, no son indecisos. Todo lo más, en la izquierda, podrá haber algunos de entre los que se pasaron hace unos años al bando podemita, que se planteen si ha llegado el momento de emprender el viaje de vuelta. Entonces ¿Quiénes son los indecisos? No hace falta tener bola de cristal para responder: votantes históricos del PP que dudan si mantenerse fieles a un partido que les ha decepcionado o pasarse a una nueva y esperanzadora opción; votantes de Ciudadanos aburridos de los continuos cambios de orientación de sus líderes; o incluso seguidores de Vox a los que les hagan mella los cantos de sirena de concentrar el voto útil. La izquierda lo tiene “clarísimo” y pocos de sus votantes engrosan el 35% de indecisos. Los de “derechas” todavía están indecisos. Votarán a uno u otro partido, pero votarán. Y votarán derecha.

Cuando ese 35% de indecisos haya resuelto sus dudas sobre qué papeleta meter en la urna y se cuenten sus votos, nos percataremos de que las encuestas no valían para nada por el “pequeño” detalle de no haber tenido en cuenta precisamente a los votantes que van a decidir el resultado electoral.

Por eso, mis queridos amigos de derechas -indecisos o no- del PP, Ciudadanos o de Vox, no tengáis duda, porque está “clarísimo”: este domingo de madrugada estaremos celebrando el triunfo de la sensatez y los principios, para que España recupere la senda de la prosperidad y la libertad.

Eso sí, id a votar todos. Lo que queráis y mejor os parezca. Con la misma pasión y convencimiento que mi amiga Susana.

La impotencia de la izquierda
Francisco José Contreras Libertad Digital 25 Abril 2019

La renovada agresividad de la izquierda puede deberse a la desesperación de saber que su tiempo está pasando.

Parecemos haber asumido como parte del paisaje que los representantes de Vox, PP y Ciudadanos no puedan exponer sus opiniones en buena parte de España sin protección policial. Las hordas de matones vociferantes que increpan a José Antonio Ortega Lara en San Sebastián, a Maite Pagazaurtundúa en Rentería o a Cayetana Álvarez de Toledo en Barcelona parecen ser parte del atrezo de la campaña electoral. Una democracia que acepta como parte de su lógica la intimidación física de medio espectro político por el otro medio –pues la izquierda y los separatistas respaldan implícita o explícitamente a la banda de la porra– es una democracia enferma.

La renovada agresividad de la izquierda puede deberse a la desesperación de saber que su tiempo está pasando. A despecho de lo que digan unas encuestas cada vez más bajo sospecha, nos aproximamos probablemente a una histórica victoria de la derecha trifálica, con el orden de los miembros aún por determinar. Ya el pasado diciembre ocurrió en Andalucía lo imposible, lo que algunos nos habíamos resignado a no ver antes de morir. Comparado con la hazaña de sacar del poder de la Junta al PSOE andaluz, derribar al Doctor Fraude (al que ninguna encuesta de enero-febrero concedía la menor oportunidad frente a una derecha en auge) debería ser un paseo militar.

Será un gran momento para España el del alejamiento definitivo de la pesadilla de un Frente Popular nucleado en torno a este PSOE traidor a la nación, dispuesto a aliarse con el diablo con tal de seguir en el poder. Pero la izquierda no solo será desalojada de las instituciones: también está siendo desposeída de la hegemonía cultural de la que ha gozado sin esfuerzo durante décadas. Y eso es igual o aun más importante.

El partido que ha dado una patada al tablero del consenso ideológico progre-socialdemócrata ha sido Vox. No ha habido tabú que haya quedado sin desafiar: la bondad de las autonomías, el relato separatista, las mentiras de la ideología de género, los diktats del animalismo, la imposibilidad de reivindicar sin complejos la España de las Navas, el Cid y Hernán Cortés, el silencio sobre los problemas asociados a la inmigración incontrolada, la incuestionabilidad del aborto… Acostumbrada durante décadas a un PP que temblaba tan pronto se desenfundaban las palabras-mordaza (¡facha!, ¡machista!, ¡racista!), la izquierda sigue en estado de shock ante la aparición de una derecha culturalmente desacomplejada a la que le resbalan las etiquetas.

De ahí las pedradas, la rabia y los escraches. Es la desesperación de la impotencia. La izquierda sospecha en el fondo su propia inanidad teórica: sabe que no puede ganar un debate en buena lid. Solo le queda el griterío. Y la manipulación mediática. Y la distorsión de los argumentos (ya saben, Vox quiere que se pueda pegar impunemente a las mujeres y que todos vayamos con pistola por la calle). Y la exclusión arbitraria de los debates televisivos. Pero Vox está superando todas las zancadillas, puenteando a las televisiones y medios convencionales y apelando directamente a la sociedad a través de las redes sociales y los actos presenciales multitudinarios. Cabalgando una ola muy profunda de reacción social contra el progresismo obligatorio.

La historia española reciente se torció dramáticamente el 11 de marzo de 2004. El 28 de abril puede señalar el fin de un ciclo de un ciclo deprimente y la apertura de un tiempo de esperanza.

Francisco José Contreras, nº 5 en la candidatura de Vox para las elecciones europeas.

Las mentiras de Sánchez
Editorial El Mundo 25 Abril 2019

El presidente del Gobierno mintió a conciencia para desprestigiar a sus rivales

Tras un intenso pero correcto primer debate en TVE, no parecía osado aventurar que el tono bronco de los candidatos podía recrudecerse en el de Atresmedia. Más contención en la pública, más confrontación en la privada. Lo que no cabía esperar es que ese grado de polémica, necesario para que un debate cumpla con su cometido de enfrentar ideas, acabase degenerando en un baile de cifras y de manipulación que terminó desluciendo la velada. Quizá el momento más bochornoso se vivió en torno al tema más delicado: la violencia de género. Lo enfocó de manera acertada Pablo Casado, al recordar que se trata de un asunto que requiere una unidad y un entendimiento que ya se alcanzó en el Parlamento. Así lo evidencia el pacto de Estado contra la violencia machista que se aprobó en 2017 bajo el impulso del PP, en cuya votación solo se abstuvo Podemos argumentando que planteaba una dotación presupuestaria insuficiente. "Tenemos que erradicar esta lacra", sentenció Casado. La contestación de Pedro Sánchez poco tuvo que ver con la responsabilidad inherente a un presidente del Gobierno y más se asemejó a la de un candidato de la oposición al que nada importa la verdad si ésta no sirve a los intereses de su partido.

"Usted desconoce lo que significan las agresiones sexuales", le espetó a un Casado verdaderamente sorprendido. Un desconcierto que fue en aumento cuando Sánchez lo acusó con una prueba falsa de elaborar una lista negra de los profesionales públicos andaluces que trabajan contra la violencia de género. El presidente hizo pasar una petición de un ciudadano a través del Portal de Transparencia por un documento oficial de la Junta de Andalucía. Un infame intento de alinear a PP y Cs con la inadmisible posición de Vox respecto de la violencia machista. La estrategia de Sánchez es burda por la magnitud del bulo; deshonesta, por aprovechar un espacio de máxima audiencia para tratar de colar a los ciudadanos una mentira; y peligrosa: solo desde un sectarismo vergonzoso pudo Sánchez arrogarse la representación no ya de las mujeres, sino de las mujeres maltratadas. A las víctimas no las ampara un partido, sino un Estado que debe avanzar más en su protección, en la prevención del delito y en la persecución y el castigo de los maltratadores, abusadores y asesinos.

Sánchez prodigó más mentiras en materia económica. Acusó al PP de pretender bajar las pensiones más del 20%, cuando han subido gracias a los Presupuestos de Montoro que Sánchez se vanaglorió de prorrogar, ante su incapacidad para aprobar unos propios. Y trató de camuflar su pésima gestión laboral atribuyéndose la transformación de miles de contratos temporales en indefinidos, circunstancia que iba a suceder independientemente del inquilino de La Moncloa. Disfrazar la ausencia de gestión con engaños retrata a un presidente que no está a la altura.

La moto de Colón
DAVID JIMÉNEZ TORRES El Mundo 25 Abril 2019

En el principio fue la radicalización. Un día entró en España un frente que llevaba tiempo asolando Europa, una extraña ciclogénesis que no afecta a las nubes sino a los cerebros, y muchos españoles se despertaron súbitamente ultras. Y todos corrieron a una plaza madrileña a reconocerse como hermanos y a fundirse en una masa berroqueña y ceñuda. Como en todo fenómeno paranormal, hay una foto que daría fe de ello.

Es una buena historia, sobre todo para los intereses de quienes ocupan el Poder Ejecutivo en nuestro país. Pero es una historia falsa, y resulta preocupante que tantos la estén dando por buena. El panorama de bloques y mensajes de estas elecciones tiene algo de zeitgeist, sí; pero sobre todo remite a una serie muy concreta de episodios y responsabilidades. Por ejemplo, la decisión de Sánchez de no convocar elecciones tras la moción de censura y gobernar con el apoyo de los separatistas; esos que ocho meses antes habían intentado tumbar la Constitución desde las instituciones. Pueden preguntar en Andalucía si esto influyó en el ánimo de algún votante. Pueden continuar sus preguntas con el bochorno de Tezanos, o con el brindis de Idoia Mendia con Otegi. O con el momento en que Sánchez aceptó una figura indistinguible de la de un mediador en sus negociaciones con los separatistas. Porque aquello era contra lo que se protestaba en aquel acto de Colón, y no que Sánchez fuera demasiado feminista, o social, o cualquiera de las etiquetas que le gusta ponerse a este Gobierno. Es más: el propio Sánchez vino a reconocer la legitimidad de la protesta al cancelar la iniciativa del relator. El diagnóstico de este momento debería, en definitiva, explicar la cadena de decisiones que aglutinaron en contra del PSOE agendas políticas muy distintas, y especialmente la de un posible aliado por el centro. Su estrategia, sin embargo, pasa por imitar a los nacionalistas: también ellos se presentan como solución para los conflictos que ellos mismos generan.

El caso es que una historia tan improbable como la de la radicalización espontánea solo cala si hay gente predispuesta a aceptarla. He ahí la gran intuición de Sánchez: se puede conseguir mucho haciendo pasar el tribalismo de partido por dignidad democrática. No solo ante el simpatizante sociológico, sino también ante un segmento de la clase opinadora. Ese que parece haberse aburrido de su cometido clásico: el de alertar a los ciudadanos cuando el Poder les intenta vender la moto.

Abascal: "La gente ha encontrado en Vox un altavoz de su convicción patriótica"
El líder de Vox ha estado en esRadio donde ha hablado de la marcha de la campaña electoral y del éxito de asistencia mitin tras mitin.
Juanjo Alonso Libertad Digital 25 Abril 2019

Santiago Abascal ha estado en Es la Mañana de Federico donde ha valorado la recta final de la campaña electoral. Ha empezado recordando cómo fue el acto que tuvo hace 4 años en Sevilla cuando apenas eran 25 personas y él hablaba subido a un banco. De ahí al acto multitudinario anoche en la misma ciudad donde llenó un auditorio con 4.000 personas y volvió a dejar fuera a cientos de personas.

De esta forma, ha explicado que "cuando tuvimos malos resultados tratamos de no caer en la desesperación". No obstante, ha añadido que "todavía no estamos en la euforia, no veo a mi alrededor caer en la euforia". Ha destacado que "la gente no viene a vernos a nosotros, ni las letras verdes sino con una convicción patriótica que han encontrado en Vox un altavoz".

Sobre la ausencia de Vox en los debates ha reconocido que no le ha dolido no estar en ellos sino el silencio de aquellos con los que tienen que pactar. "Se nos ha hurtado la posibilidad de dirigirnos a millones de españoles, pero también ha permitido a los españoles ver quién manda en España", ha asegurado Abascal. Ha dicho que "los españoles vean que el sistema está castigando a los leales a España y premiando a los desleales", en referencia a la Junta Electoral Central que ha dejado dar mítines desde la cárcel a los golpistas pero no participar a Vox en los debates electorales.

También ha reconocido que "hay una autentica revolución entre los jóvenes españoles que siguen a Vox" y que la razón "es el patriotismo". "Un joven necesita patriotismo y futuro y eso han encontrado en Vox", ha sentenciado.

De las incorporaciones de referentes intelectuales de la sociedad civil como José María Marco, Iván Vélez o Pedro Fernández Barbadillo, Abascal ha dicho que han visto en Vox un medio para luchar contra una situación preocupante en España. "Son españoles inteligentes que han visto el momento de riesgo nacional y que está en crisis la identidad nacional", ha asegurado. "Creen que en Vox pueden defender sus ideas en libertad". "Vox no es una secta" y por eso, dice Abascal, saben que aunque no compartamos todo sí que podrán expresarse en libertad. "Si no nos salimos de lo que nos han enseñado en casa como la igualdad de los españoles y la libertad nos irá bien", ha dicho.

Creo que va a haber un "resultado apabullante a favor de España". "Vox va a reventar las encuestas como lo hizo en Andalucía. Se dijo que los socialistas se quedaron en casa, pero otros muchos votaron a Vox porque se sintieron traicionados por el PSOE y eso mismo va a pasar a nivel nacional", ha asegurado Abascal.

"Los españoles no tienen que pagar el sistema de partidos y menos a los partidos traidores que quieren reventar España", ha asegurado Abascal. Ha asegurado que cuando estén en el Parlamento pedirán a todos los partidos que voten para acabar con las subvenciones y ahí se retratarán todos.

Preguntado por la posibilidad de ser vicepresidente de Pablo Casado, Abascal ha asegurado que esta pregunta se la tienen que hacer al líder del PP porque es Casado el que sería su vicepresidente. "Nosotros salimos a ganar", ha reconocido el presidente de Vox.

Sobre la actuación de la Junta de Andalucía y todo lo hecho por Juanma Moreno y Juan Marín, Abascal ha asegurado que con Vox se habría hecho todo mucho más rápido porque ellos no tienen complejos progres.

Elecciones generales 2019
Multitudinario mitin de Vox en Sevilla: lo nunca visto desde el mejor Felipe González
OKDIARIO 25 Abril 2019

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha agradecido este miércoles a los andaluces que hayan sido "los adelantados de la Reconquista" y ha asegurado que lo que ocurrió en las elecciones autonómicas fue el "chispazo" de lo que va a ocurrir en las generales del próximo domingo en toda España.

“Vosotros habéis sido la vanguardia del despertar de la España viva”, ha dicho Santiago Abascal ante más de 4.000 personas durante un acto en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES), en el que ha asegurado que tras las elecciones andaluzas “españoles de todos los rincones” daban las gracias a los dirigentes de Vox.

Ha detallado la “emoción” de la gente “contenta porque los andaluces habían echado a los socialistas y lo habían hecho recuperando el orgullo de un grito con el que, frente a la Andalucía de Blas Infante y de las autonomías, reivindicábamos la universal y la de Isabel la Católica”.

“Lo que ocurrió aquí el 2 de diciembre ha sido el chispazo de lo que va a ocurrir el 28 de abril en toda España y que ninguna encuesta ha pronosticado”, ha sentenciado Abascal, quien ha afirmado que “da un poco igual conseguir 9 o 99 escaños, Vox ya ha ganado porque todos los debates vuelven a estar encima de la mesa y nunca más van a poder meterlos dentro del armario”.

El líder de Vox se ha referido a los debates televisivos entre los candidatos a la presidencia del Gobierno y ha criticado haber sido excluidos por la Junta Electoral Central (JEC) por culpa de los separatistas “con el silencio cómplice de la derechita cobarde y la veleta naranja, que no han movido un dedo para dar una opción de participación a quienes pueden ser sus socios”.

“La ventaja es que después del debate ese pacto va a ser con Vox por delante, y son ellos quienes van a tener que decidir si apoyan a Vox al frente del Gobierno de la nación”, ha sentenciado.

La Seguridad Pública: Un agujero negro en campaña electoral
José Manuel Sánchez Fornet okdiario 25 Abril 2019

La seguridad pública es un agujero negro del que nada se sabe. Ciudades sin coches patrulla, ciudadanos indefensos por estar todos los de servicio custodiando presos, que es competencia de Instituciones Penitenciarias; coches parados identificando y cacheando a personas ignorando las llamadas al 091, que no son atendidas. Brigadas de Seguridad Ciudadana divididas en GAC (Grupos Atención Ciudadanía) el peor tratado, con menos coches y usados para todo (hospitales, citaciones, custodia autoridades etc.); mientras los GOR (Grupos Operativos de Respuesta) o UPR (Unidad de Prevención y Reacción) se centran en identificar, cachear, molestar a la ciudadanía para obtener datos estadísticos que no sirven para nada. Está acreditado que se reducen los robos con coches en movimiento, que crecen con los coches estáticos. La prioridad policial y política debería ser que todas las llamadas a teléfonos de emergencia reciban ayuda. Se oculta cuantas llamadas no atendidas resultaron con agresiones, heridos, víctimas de robo… secreto de Estado de PP y PSOE.

Las estadísticas policiales están manipuladas. Se producen más delitos de lo que se dice. El robo de ochenta carteras en una calle no se computan cómo ochenta robos sino como uno. Robos en treinta coches en un garaje, calle o zonas cercanas estadísticamente solo es un robo. Miles de partes médicos de lesiones de agresiones (la mayoría en fines de semana) no se computan policialmente al remitirse directamente a los juzgados. El violador violento de la Rambla evidencia que Cataluña no consulta bases de datos policiales del Estado a las que tiene acceso. Consultando los antecedentes, el violador tenía que haber sido detenido dos días antes y no habría cometido la violación. En Guadahortuna, Granada, 4 jóvenes roban, atan, meten en un saco, apalizan y arrojan al rio a un anciano. Los vecinos dicen que para denunciar hay que esperar varios días a que acuda un sargento, y que pasa un guardia civil por el pueblo cada 15 días. ¿Cuántos pueblos como ese de 1.900 habitantes están sin seguridad en España? ¿Hacen falta más policías y guardias civiles? ¿Tener la tasa más alta de Europa en relación policías/habitantes, tras Italia, no es suficiente?

Hasta cuatro Cuerpos descoordinados compiten en grandes ciudades sobre competencias policiales. En pueblos, nadie. Una mujer, mientras su pareja trataba de derribar la puerta con un pedrusco, estuvo dos horas pidiendo ayuda a teléfonos de emergencia sin recibirla. De haber sido asesinada nunca se sabría. Esos fallos de seguridad se ocultan. Miles de llamadas a los teléfonos de emergencia, 091, 062, 092 o 112 quedan sin atender cada mes. España, único país de Europa occidental donde la policía puede parar a un ciudadano en la calle, identificarlo, cachearlo y no entregarle un documento sobre la razón que motiva esa injerencia en su libertad. Hay millones de identificaciones anuales indiscriminadas, sin justificación y por ello ilegales, vulnerando derechos civiles.

Según la ley se puede identificar solo a sospechosos de haber cometido un delito o de que puedan cometerlo. Hay que cambiar estas prácticas policiales. Respetar los derechos civiles. Identificar y registrar solo a quien se pueda entregar documento explicando la razón de hacerlo (como en todas las democracias). Dotar de chalecos antibala y armas taser a los miembros de seguridad ciudadana y cambiar la uniformidad actual, de grupo de asalto del ejército, por una más funcional, civil y policial. De todo esto y más los nuevos diputados de Interior, el ministro, directores generales de Policía/Guardia Civil, fiscal general del Estado… recibirán información de policías y guardias civiles que quieren una seguridad pública de calidad, sin abusos policiales ni agujeros negros.

¿No hay que imponer el marco constitucional?
Jesús Rul. vozpopuli  25 Abril 2019

“No hay que imponer el marco constitucional “. Esta afirmación la ha hecho la señora Batet, ministra del gobierno Sánchez, en una entrevista al diario digital Crónica Global el día 19 de abril para referirse a las personas que en Cataluña no reconocen como suyo el marco constitucional por lo que no habría que imponerlo, sino sólo dialogar.

Podemos aplicar este argumento a los ciudadanos que no reconocen como suyo el sistema fiscal por lo que no habría que imponer pagar los impuestos, sólo dialogar, o a los ciudadanos que no reconocen como suyo el marco laboral, por lo que no habría que imponer horarios, ni siquiera trabajar, sólo dialogar, o a los ciudadanos que no reconocen como suyo el sistema penal por lo que no habría que imponerlo, sólo dialogar con asesinos, corruptos, violadores.

Podríamos seguir así en un sinfín de aspectos que conforman la vida social, económica y política de las sociedades complejas actuales. Es fácil imaginar las consecuencias destructivas para el orden civil, el desarrollo, la convivencia y la paz social.

Quizá la señora Batet no era consciente de la trascendencia de lo que dijo. Que un indocumentado haga declaraciones de este cariz forma parte del nivel de debate de las redes sociales, pero resulta que estás afirmaciones las hace la señora Batet como ministra del Reino de España, es decir, que forma parte del poder Ejecutivo de la Nación que nos fríe a regulaciones e impuestos sin cuestionarse si los ciudadanos lo reconocemos o no y sin prestarse a dialogar siquiera.

Resulta también que en el Estado del que es ministra, el poder jurisdiccional está juzgando por delitos graves a líderes políticos catalanes que se han pasado por el arco del triunfo el orden constitucional como acredita el sumario de instrucción del proceso penal. Según el argumento de la ministra no se debería imponer, por lo que habría que disolver el procedimiento penal, incoado en coherencia con el marco constitucional, y dialogar con los presuntos delincuentes. Que usted sea ministra de España es una prueba palpable de ese marco constitucional, aunque muchos ciudadanos no la reconozcan como suya y tengan que apechugar con esa imposición sin diálogo.

Señora Batet, el valor de las sociedades democráticas depende exactamente del sometimiento de todos, incluyendo también a los independentistas catalanes, al imperio de la ley como garantía de seguridad, libertad individual y progreso. Cuando este imperio se relativiza, como parece que usted hace, o las conductas de determinados grupos de poder logran imponerse a ese imperio, como maquinaban hacer los separatistas catalanes, esa sociedad está condenada a la destrucción como la historia pone de sobras en evidencia con la fractura del orden, la seguridad, la libertad y el progreso. Un ejemplo concreto lo tenemos en nuestra historia reciente con la Segunda República (1931-1939), cuyos poderes públicos fueron incapaces de garantizar el orden constitucional: partidos políticos, lideres y grupos de poder erosionaron y conculcaron el imperio de la ley con impunidad: deslealtad, arbitrariedad, dejación de funciones, asesinatos políticos...

El valor social del imperio de la ley depende tanto de la autoridad de los poderes públicos como de la eficacia de su ejecución. He aquí dos conceptos clave del imperio de la ley: autoridad y eficacia ejecutiva.

Suele ponerse como ejemplo gráfico de autoridad la que tuvo el Senado de Roma durante la República. Roma, en el siglo II aC, iba expandiéndose por el Mediterráneo con la eficacia del orden romano y las legiones. El año 168 aC Antioco IV Epifanes, rey de Siria, invadió Chipre y ya en Alejandría estaba dispuesto a invadir Egipto, cuando el Senado de Roma envió a un legatus, el cónsul romano Cayo Popilio Lenas, quien en nombre de Roma le conminó a abandonar Egipto y Chipre. Replicó que tenía que consultarlo a su consejo, pero Popilio trazó un circulo en la tierra alrededor del rey y le dijo: “piénsalo aquí”. Viendo que salir del círculo sin haber ordenado la retirada era un desafío a Roma, decidió ceder para evitar una guerra.

La eficacia del imperio de la ley halla su fundamento precisamente en estos dos factores:
a.- La capacidad y responsabilidad de los poderes públicos: el Gobierno y las Cortes Generales de la Nación (políticos), y la Judicatura (magistrados, jueces y fiscales) para que el orden constitucional y legal con sus principios y valores prevalezcan sobre cualquier otra consideración en todo el territorio, en las instituciones (Administración, autonomías, ayuntamientos) y en relaciones sociopolíticas. En resumen: es el ejercicio exigente y sin complejos del poder democrático derivado del imperio de la ley.

b.-La autoridad del Estado democrático constitucional. Es el poder legítimo constitucional que logra el acatamiento por dos motivos: el prestigio de su ejecutoria y el ejercicio exigente de las responsabilidades públicas. En resumen: es el ejercicio sutil del poder tan eficaz o más que el ejercicio material del poder, pero en cualquier caso complementario.

El valor y las altas expectativas de los españoles con la Transición democrática que dieron lugar a la Ley de Reforma Política y, después, a la aprobación de la Constitución, refrendada mayoritariamente por los españoles, auguraban un orden civil unido en libertad, pero 40 años después, tenemos una grave crisis constitucional en Cataluña y en otros territorios -por mímesis- calentando los motores de la secesión por la ligereza irresponsable en cumplir y hacer cumplir la Constitución de muchos responsables públicos con lo que la división y la arbitrariedad medran.

En este tiempo, se ha debilitado tanto la autoridad del Estado como su capacidad efectiva para que la Constitución y sus valores estén vigentes en todos los lugares de España y en la conciencia mayoritaria de los españoles.

Señora Batet, su “no hay que imponer el marco constitucional” es la expresión palmaria de carencia de autoridad y dejación de responsabilidad pública exigibles a una ministra de España.

Bendita ceguera
Carlos Esteban eltorotv.com 25 Abril 2019

¡Es un obrero, TIENE que votar a la izquierda! Bien aleccionado por esas fábricas de maoístas clónicos que son las facultades de periodismo…

El secreto de la lucha oriental, esas artes marciales que tanto éxito tienen en los gimnasios de Occidente, es aprovechar la fuerza del enemigo contra él. Aplicado a la técnica electoral, es lo que está haciendo VOX.

No es que dude de los valores del partido verde, pero sostengo que su principal activo es el pasivo de todos los otros, del consenso socialdemócrata, de la locura totalitaria de una clase política que actúa con el poder de Stalin y la minuciosidad histérica de la Srta. Rotternmeyer.

Ahora parece evidente que un sector importante de la sociedad española estaba esperando a VOX -un VOX- como agua de mayo, y la reacción de sus enemigos -es decir, de todos los demás- les está ayudando aún más que esos actos de campaña abarrotados y entusiastas.

Lo que dice VOX no suena genial, suena normal, incluso vulgar, y eso es ya para muchos un alivio y un huracán de aire fresco. Es como esos contrastes que se usan en los laboratorios para resaltar lo que se quiere ver.
Ayer corrió como la pólvora, como la mejor publicidad a favor de los de Abascal, un vídeo en el que se pretendía todo lo contrario. Un periodista (?) de un medio que se fundó como ‘independiente’, es decir, de extrema izquierda, Contexto (CTXT), entrevista por la calle a un hombre que carga con una enorme plancha, en pleno trabajo, y le pregunta qué va a votar. El hombre dice sin dudarlo que a VOX, y el periodista no sale de su asombro: ¡es un obrero, TIENE que votar a la izquierda! Bien aleccionado por esas fábricas de maoístas clónicos que son las facultades de periodismo, el reportero le increpa con las cansinas consignas de la “conciencia de clase” y otras mandangas elaboradas por intelectuales que no han visto una pala ni en foto, y el obrero de verdad responde con aplastante sentido común y opinión propia.

Más de una vez he dicho que la gran historia por escribir de nuestro tiempo es el abandono de la clase obrera por su supuesto adalid, la izquierda, que ha pasado a aborrecer cordialmente todo lo que los trabajadores creen y representan. Buscan nuevos ‘oprimidos’ de diseño, desde las mujeres a los musulmanes, los diversos colectivos que se definen por sus apetencias sexuales, los animales, y así, y están tan entretenidos con esas luchas que diluyen la lucha obrera que no se han dado cuenta de que los trabajadores desertan de sus filas en bandadas.

Por eso el medio que realiza el magnífico vídeo burlándose de un obrero en el curso de su trabajo lo exhibe en redes, increíblemente ignorante de lo que está haciendo, de lo arrogante, desdeñoso, pedante y alejado de la realidad que es su gesto y de la propaganda tan maravillosa que hace al partido al que quiere atacar.

El hábitat natural de la izquierda fue siempre la torre de marfil, como ahora lo es la alfombra roja y los saraos de moda, y aislados en su burbuja han sido incapaces de advertir lo que está cambiando. Lo suyo son los manifiestos de ‘intelectuales’ (repetir ante una cámara las líneas que ha escrito otro se considera, no me pregunten por qué, condición suficiente para alcanzar la intelectualidad), como el que aparece anunciado en El País: ‘Intelectuales de izquierda llaman a votar el 28-A “contra los odios de las mentiras reaccionarias”. Lo de “los odios de las mentiras” me parece una acumulación cacofónica, pero qué sabré yo, pobre reaccionario.

Pero les puede la hipérbole y la cursilería, como cuando escriben que “los valores de la dignidad humana están ardiendo en la noche democrática”. ¿Hueles eso, muchacho? Es el olor de la desesperación de la izquierda. Nada huele igual en este mundo.

GENERAL MESTRE, CANDIDATO DE VOX
‘Abascal ha promovido un tsunami social que ha puesto del revés la política ramplona’
Rosa Cuervas-Mons eltorotv.com 25 Abril 2019

“Ningún Gobierno ha defendido a España en Cataluña como un país al que merece la pena pertenecer”, asegura este teniente general del Ejército del Aire que ha cambiado un ‘retiro apacible’ por la batalla política. “Siempre me han gustado las buenas historias; por eso estoy en VOX”. Así se cuenta la llegada a VOX de Manuel Mestre.

Mestre Barea (enero de 1952) ha vivido una fructífera carrera militar. Base Aérea de Jerez de la Frontera; Estado Mayor del Ejército del Aire; Jefe del Mando Aéreo de Canarias; Jefe del Estado Mayor del Comando Conjunto luso de la OTAN (Joint Command Lisbon)… En marzo de 2013 fue nombrado Jefe del Mando de Personal, puesto que ocupó hasta su pase a la reserva, en 2015. Cuatro años después, se une a las filas de VOX.

Teniente general, una pregunta inevitable: ¿Por qué el salto del ejército a la política?
La verdad es que la pregunta tiene todo el sentido porque hace falta ser muy ambicioso o muy generoso, los votantes decidirán, para dejar la tranquilidad de un retiro apacible, rodeado de buenos amigos y familia y meterse en la aventura de la política.

Pero ha sido la gravedad de la situación nacional lo que me lleva a entrar en política, para unirme, como uno más, a una ciudadanía que en el golpe de estado en Cataluña, clave de todo lo que pasa y pasará en España, se ha visto abandonada por sus dirigentes electos y ha tenido que echarse a la calle, sólo con el respaldo del Rey, a defender la Nación, es decir, a defenderse. Se trata en definitiva de una necesidad ética, de un imperativo moral.

Habla de la cuestión catalana…
El problema es que ningún gobierno, desde la Transición, ha defendido a España en Cataluña como un país que no se avergüenza de sí mismo y al que merece la pena pertenecer. Y especialmente la izquierda arrastra un montón de complejos en relación con todo lo que significa España, especialmente con los símbolos nacionales. Ya lo dijo Alfonso Guerra, y con razón, que no entendía esos complejos de la izquierda.

Ese es el motivo de su salto a la política. Pero, ¿por qué con VOX?
Porque el relato de VOX es una buena historia llena de retos (revertir la ideología censora, buenista y radical que ha invadido no sólo a la izquierda, también al conjunto del debate político que representa la corrección política), de héroes (VOX), de villanos (el supremacismo y el gobierno de Sánchez) y desgraciadamente de víctimas (el pueblo español) y a mí, particularmente, siempre me han gustado las buenas historias.

Acto multitudinario en Alicante, lleno absoluto y una forma de presentar a Santiago Abascal -‘oh capitán, mi capitán’- que emocionó a muchos. ¿Por qué eligió esa fórmula? ¿Qué piensa de ese capitán llamado Santiago Abascal?
Asocio este poema a la magnífica película El club de los poetas muertos donde se muestra un ejemplo extraordinario de liderazgo en la persona del profesor ‘rebelde’ de literatura, John Keating (Robin Williams).

Santiago Abascal me parece un líder carismático, un político heroico, muy diferente a todos los que pueblan el pobre panorama político nacional, y que creo que no actúa en política por la ambición del poder, sino por la obligación moral de que en una situación de “extrema necesidad” hay que involucrarse en la ilusionante tarea de volver a “vertebrar España”. Santiago Abascal es la persona que ha promovido un “tsunami social” de tal magnitud que ha puesto del revés todos los parámetros de la política ramplona e ineficaz que vivimos en la actualidad en España.

Cómo define a este partido que tantos critican…
VOX promete primeramente valores y después pan, porque sin valores no se puede construir una gran nación. Y promueve unos valores que refutan los valores dominantes en la sociedad española actual: la arrogante superioridad moral de la izquierda que lleva años ignorando al ciudadano normal, haciéndole sentir como un paria cultural, miembro de una caspa despreciable. El éxito de VOX se debe a su ataque directo a la línea de flotación de la corrección política dominante (como son por ejemplo la inmigración ilegal y las imposiciones del feminismo radical), que es una ideología censora, que ha invadido no sólo a la izquierda, también al conjunto del debate político promovido por medios de comunicación irresponsables.

Su presencia en el Congreso está prácticamente asegurada: ¿Cuál es el plan una vez allí? ¿Qué medidas le gustaría poner en marcha?
Afrontar los dos graves problemas que, en mi opinión, se plantean en estos momentos en España: el problema de Cataluña y el de la demografía futura. Estamos hablando de la supervivencia de España como nación y de la supervivencia de los españoles como pueblo.

¿Qué medidas propone para el primero, el de Cataluña?
Yo aplicaría principalmente dos medidas: el cumplimiento estricto de la ley para los que han intervenido de una u otra manera en el golpe de estado del 1-O y, por otro lado, reforzar la presencia del Estado en Cataluña (Educación, FFCCSE, Acción Social, etc.) confrontando, ante la ciudadanía, los argumentos del Estado, que son muy potentes, con los argumentos del separatismo.

¿Para el segundo problema, el de la demografía?
El refuerzo de las políticas de apoyo a la familia y a la natalidad y la aceptación de una emigración regulada y legal.

El Ejército y, en general las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado, son de las instituciones más queridas por los españoles y, sin embargo y a juzgar por los sueldos, menos valoradas por el Estado. ¿Impulsará algún cambio legislativo en este sentido?

Por supuesto, porque es de justicia, la equiparación de sueldos entre todos los cuerpos de seguridad del Estado y las policías autonómicas ya que realizan el mismo trabajo. Por otro lado está claro con respecto a la remuneración de los militares, que en la mayoría de los casos su nivel de responsabilidad no está equiparado ni mucho menos, al nivel de esas remuneraciones.

Antes de despedirnos… una frase para definir qué es España
Un proyecto de futuro ilusionante en el que colaboren todos los españoles.

Una frase para definirse a usted
Un español que trata, con todas sus fuerzas, de colaborar en la creación de una gran nación.

¿Cómo cree que le definirían sus amigos?
Un tipo simpático.

Pongamos que el mundo se acabara mañana, ¿qué haría hoy?
Examen de conciencia.

¿Cuál es su mejor virtud?
Persistencia

¿Y su peor defecto?
Irascible en algunos momentos

Elecciones Generales 2019
El efecto llamada de Sánchez colapsa la lucha contra la inmigración ilegal en el Estrecho
Pelayo Barro okdiario 25 Abril 2019

Sánchez dice que su gobierno ha reducido la llegada de pateras a España. Los datos y el testimonio de quienes luchan a diario contra el fenómeno de la inmigración irregular le desmienten. OKDIARIO viaja al sur de España para conocer el caos que han generado las políticas del PSOE y su 'efecto llamada'.

Lo dijo Sánchez en el debate de Atresmedia: “Hemos reducido la llegada de inmigrantes a nuestras costas”. El ‘fact-check’ del mundo real y los datos sobre el terreno le desmiente de forma tajante. OKDIARIO se ha trasladado al sur de España para ser testigo del colapso que han provocado las políticas del gobierno socialista en materia de inmigración. El ‘efecto llamada’ que provocó el ‘Aquarius’ se agravó hasta alcanzar una situación insostenible. Una saturación que dejó sin protección a los ciudadanos, y que amenaza con repetirse con la misma o mayor intensidad este 2019.

2 de junio de 2018. Pedro Sánchez promete el cargo ante Felipe VI en la Zarzuela y se convierte oficialmente en presidente del Gobierno. Solo nueve días después, Sánchez tomaría una decisión que marcaría la lucha contra la inmigración ilegal a partir de ese momento: el gobierno ordena establecer Valencia como “puerto seguro” para el ‘Aquarius’, el barco con 629 inmigrantes ilegales a bordo al que la Italia de Salvini le ha cerrado sus puertos.

Con aquel mensaje político de ‘puertas abiertas’ que lanzó el ejecutivo de Sánchez en sus primeros días en La Moncloa, las cifras de llegadas de inmigrantes ilegales por mar a las costas españolas se dispararon hasta cifras nunca antes vistas. El PSOE se apuntó un tanto político que tuvo graves consecuencias para las Fuerzas de Seguridad españolas. Las mafias de tráfico de personas captaron el mensaje: ahora la puerta de entrada es España.

El doble que en 2018
Según reflejan las cifras oficiales del Ministerio del Interior, las estadísticas son de récord. Superan, incluso, las de la denominada ‘Crisis de los cayucos’ de 2006 en Canarias.

Los números son demoledores. España había recibido en el primer semestre cerca de 10.000 llegadas de ‘sin papeles’ en patera a las costas. Un ritmo alto pero estable y en concordancia con las cifras del año anterior.

Con la llegada de Sánchez al gobierno en junio, y hasta finales de año, las cifras se dispararon hasta alcanzar las 57.250 llegadas, tal y como reflejan documentos de la Organización Internacional para las Migraciones. Es decir, en los seis primeros meses de Pedro Sánchez como presidente, España recibió más del doble de inmigrantes en patera de los que habían llegado en todo 2017. Seis veces más que en todo 2016.

No hay precedentes de una situación similar en los registros estadísticos oficiales del Ministerio del Interior. España recibió en 2018 la mitad de todas las pateras que llegaron a Europa por el Mediterráneo, y se convirtió sin paliativos ni discusión en la principal puerta de entrada de la inmigración ilegal en la Unión Europea.

2019, aún peor
Los datos lo que va de 2019 son igualmente alarmantes. Solo en enero, febrero y marzo han llegado en patera a España 162 pateras con 5.491 inmigrantes a bordo. Un 94 por ciento más que en el mismo periodo de 2018. Y aún no ha llegado la temporada estival, donde el buen tiempo y el viento de poniente dispara las travesías rumbo a Europa en el Estrecho.

El nivel de imprevisión del gobierno para dotar de herramientas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se hace patente al visitar algunos de los enclaves donde las pateras son una realidad diaria. Localidades como Algeciras, La Línea, Barbate o Tarifa que OKDIARIO ha recorrido en busca de testigos que acrediten las huellas que está dejando el fenómeno.

El error del Aquarius
“Lo del Aquarius fue una equivocación. Así lo entendimos en nuestro círculo profesional”. José Encinas lleva décadas de servicio en la Guardia Civil en Cádiz y no recuerda un verano y un otoño como el vivido en 2018 en la provincia. La oleada de pateras se sintió con fuerza en todo el litoral del sur de España, pero se cebó especialmente con Cádiz. La zona cero de la inmigración ilegal.

“Lo de julio y agosto fue tremendo” recuerda. Jornadas de 24 horas de trabajo ininterrumpido, sin relevos. Sin dar abasto. Muelles y comisarías atestados de inmigrantes recién llegados. Agentes que se ocupan diariamente de luchar contra las mafias del tráfico de estupefacientes dedicados en exclusiva a trasladar inmigrantes.

Una situación de colapso soñada por los narcotraficantes, que –valga la redundancia- hicieron “su agosto” durante los momentos más duros de la oleada. Mientras la provincia se enfrentaba a un aluvión de pateras inabarcable, las ‘gomas’, como llaman en el argot policial a las embarcaciones rápidas que transportan los fardos de hachís, los traficantes aprovechaban el desconcierto y caos generalizado para cruzar los apenas 15 kilómetros de distancia que separan el norte de África de la costa sur de España. En diez minutos y sin apenas oposición dejaban la droga en las playas españolas. Alcanzar las costas gaditanas nunca fue tan fácil como ahora.

“Si destinamos a la mayoría de la plantilla, como ocurrió en el mes de agosto y septiembre, a la lucha contra la inmigración, obviamente la seguridad ciudadana y la lucha contra el narcotráfico se ve mermada” explica al agente Encinas. “No había embarcaciones del Servicio Marítimo para luchar contra el narcotráfico” recuerda.

Un Aquarius al día
Hasta 138 medios de comunicación internacionales y 600 periodistas se acreditaron para seguir in situ la recepción del Aquarius en el puerto de Valencia. El dispositivo de ayuda, la primera medalla social que se puso Sánchez, contó con 2.320 personas entre sanitarios, agentes de Policía y Guardia Civil, militares y asistentes sociales. Unos medios con los que en otros puntos de la geografía española, asfixiados por el fenómeno, ni sueñan.

“Nosotros estamos recibiendo Aquarius todos los días” se lamenta Encinas, pero “los medios son escasos, claramente insuficientes” advierte Encinas.

El análisis de la situación es similar entre los agentes de la Policía Nacional. Para Carmen Velayos, secretaria provincial del Sindicato Unificado de Policía, “nosotros en Cádiz tenemos un Aquarius todos los días. Si ese mismo tratamiento que se hizo en Valencia lo hubieran hecho en Cádiz, seguramente no habríamos estado en esa situación y en la que posiblemente este verano volvamos a estar. Ese despliegue hacía falta aquí” insiste Velayos, con décadas de servicio a sus espaldas.

Repercusión en la calle
Las oleadas de inmigración ilegal están “repercutiendo en el aspecto policial, porque debido a esas llegadas masivas se tiene que derivar esos efectivos policiales al tratamiento de la burocracia” advierte Carmen Velayos. “Si se está haciendo una cosa no se puede hacer la otra. Es evidente. Si estoy dedicada a la llegada de pateras no se puede hacer un servicio como debería hacerse” en otras áreas.

Un dato: Según la memoria anual de la Fiscalía Antidroga, presentada en 2018, las pequeñas incautaciones de droga han descendido considerablemente. Lo que los policías llaman el menudeo. Cada vez hay menos operaciones contra el trapicheo de hachís, éxtasis o cocaína. El informe de la fiscalía lo relaciona abiertamente con la deriva constante de medios técnicos y humanos para atender la llegada de pateras. “Cuando los guardias civiles están en la playa rescatando o custodiando inmigrantes, no están patrullando las calles” sentencia Encinas.

“Tememos a la época estival, que está próxima, y todavía no tenemos un incremento de personal y de medios idóneo para combatir la inmigración y el narcotráfico sin dejar de lado la seguridad ciudadana” insiste.

Interior niega el colapso
El pasado 28 de julio, en plena oleada de pateras, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska acudió a Algeciras a comprobar sobre el terreno la situación. “Colapso es una palabra que no se adapta a la realidad, porque un colapso es algo que uno no puede controlar, y tenemos una situación controlada y controlable” advirtió Marlaska. Ese mismo día fueron rescatadas 17 pateras con 334 inmigrantes a bordo en todo el Estrecho.

Las palabras del ministro contrastan con la visión de los propios agentes. Según Velayos, desde el gobierno central “aseguraban que estábamos alarmando a la sociedad, que no estaba la situación así. Pero nosotros hablábamos todos los días con nuestros compañeros y nos decían lo contrario. La situación fue muy complicada, a pesar de que se intentaba dar un aspecto de normalidad”.

Durante los meses más duros del fenómeno, policías y guardias civiles desempeñaron su labor en medio del colapso total. Recuerdan que durante el segundo semestre de 2018 “los calabozos han estado hasta arriba. En la comisaría de Algeciras hemos tenido el patio lleno de inmigrantes porque no había sitio material, no tenía más capacidad el calabozo”. “Hemos visto a inmigrantes que han tenido que dormir en los barcos de Salvamento Marítimo de la Guardia Civil” advierte Velayos.

Mención aparte merece el asunto de los denominados ‘menas’, iniciales para designar a los menores extranjeros no acompañados que llegan a bordo de las pateras y a quienes no se repatría a sus países. “Es un gran problema. Los centros de acogida están saturadísimos. Los niños se escapan de los centros. Son centros abiertos, se pueden escapar, se van a la calle y se buscan la vida. El año pasado aquí en Cádiz se llegaron a los 9.000 ‘menas. Es una barbaridad” afirma Velayos.

Sin medios
A la falta de medios humanos para hacer frente a las avalanchas se une la escasez de medios técnicos. Una circunstancia que ha provocado escenas surrealistas en algunos arenales del sur de España. Los todoterrenos del Guardia Civil, por ejemplo, no están adaptados para operar en las playas. “No es la primera vez que unos compañeros han tenido que ser rescatados porque se han quedado atrapados en la playa” mientras acudían a interceptar la llegada de una patera.

Desde la Guardia Civil destacan también la obsolescencia de medios en los sistemas para la detección en aguas del Estrecho de las pateras que se dirigen hacia la costa española. El denominado Sistema Integrado de Vigilancia Exterior, cuyas cámaras de largo alcance permiten localizar en el mar a las embarcaciones de inmigrantes ilegales y las lanchas de narcotraficantes.

“Son nuestros ojos, pero no tenemos gente suficiente para controlar esas cámaras. Difícilmente podemos advertir a las patrullas territoriales que se encargan de interceptar a las pateras” explica Encinas.

El narcotráfico
Por otra parte, recuerdan a OKDIARIO algunas de las fuentes consultadas para la realización de este reportaje, existe una línea muy fina que separa a las mafias del tráfico de personas que operan en el Estrecho de las redes de narcotráfico con las que comparten escenario.

“Este verano la hemos visto (la relación): embarcaciones dedicadas al narcotráfico trasladando a inmigrantes. Eso no se había visto hasta ahora” explican desde la Guardia Civil.

El coste para los inmigrantes que recurren a estas pateras es mayor, ya que pueden plantarse en la costa española “en apenas 10 minutos”. Cruzar en una ‘goma’ los escasos 15 kilómetros que separan el norte de África de la punta más meridional de Cádiz cuesta en torno a 4.000 euros. Hacerlo en una patera convencional entraña un mayor riesgo y requiere mucho más tiempo, por lo que las opciones de éxito son menores. Y también el coste, unos 1.500 euros por inmigrante. Un precio que sin garantías ni devoluciones, que muchos vuelven a pagar tras ser devueltos a Marruecos. Algunos, explican las fuentes consultadas por OKDIARIO, “ya han cruzado hasta siete veces”. Y no tienen ninguna duda de que seguirán intentándolo.

El fin de Occidente tal y como lo conocíamos (Parte II)
David Engels (*)  latribunadelpaisvasco.com 25 Abril 2019

En nuestros días ha irrumpido y se ha desarrollado un concepto completamente nuevo, conocido como multiculturalismo. Este concepto en realidad no es otra cosa que la situación propia del gueto. El gueto multicultural no es tanto un tipo de sociedad, sino más bien la existencia de una sociedad al lado de la otra, o incluso de una sociedad en contra de la otra. Tal situación reproduce hoy lo que en los tiempos pasados era una competencia e incomprensión entre los diferentes grupos de población, donde unos grupos existían para dominar sobre otros.

Tengo que explicarme más.

Una parte esencial de Occidente era la cultura en el sentido cristiano de la palabra. El mundo del pensamiento, la guía para pensar y crear, en cambio, hoy se debe a la difusión cada vez más amplia del materialismo, el cual ha empujado al cristianismo obligándole a ponerse a la defensiva hasta tal punto de que, en el presente, dicho cristianismo está en peligro de extinción. Aquí no sólo hablo de la poderosa fuerza publicitaria de las creencias ateas, sino también de la secularización, supuestamente imparcial que, bajo el pretexto de la separación de la iglesia y lo civil, viene a establecer, no obstante, las condiciones básicas para la muerte del cristianismo. Porque la fe y la acción no pueden ser separadas, ya que son mutuamente dependientes. Lógicamente, su separación por un lado y la reducción artificial del sentimiento religioso a un asunto privado puro, por otro, conlleva la consecuencia de la disolución institucional de la iglesia. Y esto implica, por otra parte, toda acción pública, acción que va a ser emprendida exclusivamente en términos humanos.

La libertad de creencia derivada de esto es un dato que es saludado hoy en día como la base misma de la civilización moderna, pero esta libertad sólo puede ser utilizada por religiones que, como el cristianismo, resultan del proceso mismo del desarrollo del Estado y de la sociedad, que ya se implican mutuamente sin confundirse con la religión. Pero en relación con religiones como el Islam, que para muchos creyentes sigue siendo una totalidad inseparable, la libertad de religión conduce necesariamente a la confirmación de esta religión como modelo integral, con lo cual podrá acabar en la autodisolución de la misma secularidad.

Hay otra base de la ideología moderna cuya discusión sacude los fundamentos de Occidente: la relación entre los dos sexos. De manera incondicional, la igualdad de sexos finalmente lograda también es saludada con alborozo, si bien hay que señalar que el mundo occidental siempre ha conocido una gran apreciación de la mujer, identificada por la veneración a María. Igualmente, el poder político y cultural de la mujer desde siglos XVII y XVIII ha ido en aumento hasta llegar finalmente a su igualdad jurídica en el presente. A partir de la pujanza del movimiento de emancipación femenina, llegó a postularse una relativización completa de los roles a través de la ideología de género, ideología que hace tambalearse los cimientos mismos de la sociedad occidental. Por un lado, una integración completa de la mujer en la vida laboral, posible solo por negación de la maternidad con todas las consecuencias fundamentales que eso acarrea para la familia, la educación y la demografía. Por otro lado, paradójicamente, los nuevos modelos de conducta limitan la posibilidad de todo fortalecimiento de las fuerzas sociales que se encuentran bajo la máscara de la autodeterminación femenina, mutando el estatus de la mujer, situándola en una posición a menudo pre-medieval y al hombre, por su parte, pasando de ser un gentleman a un "macho".

Entre los elementos más importantes para la cohesión social de los países occidentales también se incluye el manejo de la propia Historia. Al menos en Alemania es siempre problemático encontrar algo positivo con lo cual poder establecer una relación con su propia historia, y esto, que es comprensible en este país, sorprendentemente, también acaba siendo problemático en toda Europa. En el resto de Europa, año tras año, se cuestiona el orgullo por la propia identidad y el énfasis que se pone en los crímenes históricos va en aumento. Mientras, se está volviendo cada vez más absurdo mantener una responsabilidad colectiva, todo lo cual supone un proceso con graves consecuencias sociales y políticas.

Así, se tiene la creciente reducción de la historia al "rendir cuentas" en un momento en que la sensación crónica es la de que todo el pasado, en el peor de los casos, es censurable y, a la inversa, en el mejor de los contextos, el pasado sólo parece ser de interés en la medida en que produjo teleológicamente la sociedad "moderna". La cultura y la educación, inevitablemente orientadas al pasado, son, por lo tanto, demasiado infames a los ojos de todo el mundo. Los términos mutan y se utilizan en los principales medios de comunicación de los Estados Unidos y en la cultura de masas moderna para ridiculizar cotidianamente la necedad de nuestro pasado.

Al mismo tiempo, la crisis de Europa se debe a esta patología de la autocrítica pero también a una moralización peligrosa en cualquier toma de decisiones políticas: la seguridad duradera, la propia para asumir la culpa y aprender de la historia, implica cada vez más un compromiso moral y ético, pero la inviolabilidad de determinados puntos de vista particulares promueve la cultura del insulto permanente, una actitud llevada a cabo por grupos marginales -real o imaginariamente- perseguidos que hacen que cualquier diálogo hecho con objetividad resulte imposible.

En este contexto, el proyecto ya parece casi terminado: se ha dado la transición de la política burguesa, típica del modelo occidental de sociedad, a la tecnocracia de la élite “aclamatoria", transición hecha bajo el disfraz de la defensa de los valores democrático-pluralistas con vistas a aumentar la infantilización del ciudadano y acentuar su falta de poder.

Aparentemente, vamos a mantener todas las instituciones democráticas básicas, incluso a profundizarlas, pero la combinación de la democracia parlamentaria, la confusión institucional, la campaña electoral permanente, la obsesión ultraliberal por los "mercados" y la delegación en ellos de los poderes públicos, la violencia de las instituciones internacionales sólo para disminuir la participación política del pueblo, y el ascenso de un pequeño grupo de políticos profesionales, que a pesar de su respectiva afiliación partidaria apenas engañan sobre el acuerdo ideológico básico que hay entre ellos... Un consenso que poco a poco es el consenso políticamente correcto de los "valores occidentales", identificado con el concepto de estado de derecho como tal, en unión con los medios de comunicación, tanto como los sistemas educativos, y con la inevitable consecuencia de lo que ese significado –vacío- supone: la instrumentalización del "Occidente". Así, muchos ciudadanos están obligados a actuar ya, sea enajenando su propia identidad o volviéndose extremistas.

La consecuencia de estos desarrollos está en todas partes y es bastante tangible: Occidente ya no tiene fe en sí mismo y perdió la fe en su futuro; esos aspectos nunca fueron cuantificables, pero aún así, en todas las expresiones de la vida son perceptibles. En Occidente tuvimos una importante, irremplazable, convicción de ser protagonistas de la historia de la humanidad y esto por obra de nuestra propia concepción del mundo, a la cual Occidente añadió una dimensión inconfundible y única. Pero esta convicción es completamente diferente de la actual inclusión niveladora del infame posibilismo o de la neurótica unilateralidad del nacionalismo ciego. Esta tiene el carácter trágico de una confesión, no destinada sólo a proclamar las grandes hazañas, sino también a incidir en los lados oscuros de nuestro propio pasado, lo cual no debe llevarnos a la negación, idealización, instrumentalización o autonegación, sino más bien como asunción de aquello que, siendo, como es, lo más lamentable de ese pasado y aquello que hay que superar, sigue siendo no obstante una parte necesaria de la propia identidad

De Occidente es esta afirmación, tan orgullosa como trágica de la propia identidad, el orgullo con el que una vez la clásica Atenas alabó: "para bien o para mal, los monumentos eternos de su presencia son terribles en todas partes". Pues bien: esto casi completamente ha desaparecido.

En lugar de eso, una vez que gran parte del "impulso fáustico" se ha agotado, el cansancio de quien se odia a sí mismo y que ya ha machacado a muchos ciudadanos, nos lleva no sólo a aceptar fatalmente la disolución que se aproxima, sino incluso a fingir ser moralizantes suscribiendo la autocrítica y, por lo tanto, inconscientemente, contribuyendo a acelerar el curso de las cosas.

¿Puede recuperarse Occidente de esta crisis?
Eso es improbable, especialmente mientras que una parte de la población ignore el colapso inminente y opte siempre por el aplazamiento de la decisión política fundamental más urgente, mientras que otra parte de la sociedad elogie irresponsablemente, como en sueños, el tiempo en que el Occidente, el cristianismo y el ser de raza blanca se consideraban sinónimos, y Occidente se veía además dotado de una fuerza bruta suficiente para responder a las amenazas.

Además, las raíces históricas de nuestra propia cultura en las últimas dos generaciones se han roto de tal manera en su conexión orgánica con el pasado, que ya casi no se puede pensar en otra cosa que en tal ruptura, especialmente desde que el constante crecimiento del número de ciudadanos de origen no europeo únicamente nos lleva a identificarnos con este pasado como reacción.

Incluso si Occidente está –literalmente- en el último minuto de su existencia, al menos los rudimentos deben existir para salvar esa cultura occidental que está más allá de cualquier civilización de masas occidental exportable para distinguir su alma real, inconfundible, que deberá asumir con respeto a extrañas ideas que, no obstante, serán tan sumamente poderosas. Estas nuevas ideas ya no se asimilan, sino que, a lo sumo, por referencia a un denominador común, tendrán que ser integradas de manera significativa en lo que quede de nuestra civilización, y puede llevar a un nuevo concepto Occidente considerado como una cultura vivida en un sentido puramente abstracto. Occidente se va a ver impulsado culturalmente, entonces, de una manera puramente abstracta, por así decirlo. La base de las discrepancias se está reduciendo. Esto plantea la cuestión de hasta qué punto Occidente puede, en un momento para un proceso tan difícil y que exige tanta cautela, hacer una redefinición prolongada de su identidad cultural que vaya más allá del autoabandono o las ilusiones reaccionarias residuales.

Porque el fundamento -en rápido crecimiento- para el colapso también depende de una pérdida masiva de esa confianza mutua, sin la cual no puede haber sociedad; la confianza que puede reemplazar el egoísmo, el extremismo y el resentimiento.

Seguro, yo apostaría por ello. Hay razones para temer que la actual tensión e insatisfacción, alimentada por una injusticia económica flagrante, la impotencia de una parálisis interna en el panorama político y el miedo de todos los implicados a perder el último remanente de su "propia" identidad, se descargan cada vez más en actos de violencia abierta, ahora y en todas partes. También, subconscientemente, se puede temer una guerra civil, una conflagración de la que se puede esperar que se lleve el último remanente de un consenso sobre los valores, consenso que será entonces eliminado.

Y quienquiera que salga victorioso valdrá: el establecimiento de un régimen autoritario para lograr así el restablecimiento violento de la ley y el orden. La paz y la prosperidad parecen inevitables, como hace 2000 años, cuando la República Romana, en medio de su crisis y destinada a la desaparición en condiciones análogas a las de ahora en Occidente, tras décadas de guerras civiles y tras el establecimiento de la dictadura militar de Augusto. Esto era así para sus contemporáneos, así de renovador en Roma, como ya ahora, en nuestro tiempo, parece también regenerador y se habla de populismo. Candidatos como Trump, Putin o Le Pen hacen suya la reivindicación de defender los valores occidentales

Pero podría ser un triste Occidente, éste que de las cenizas de nuestro mundo de hoy resultará mañana. Tal vez se haga rico, poderoso, y se convierta en una civilización consciente de su historia, como una vez lo fue, pero será una civilización unida sólo a partir de un modelo: un descenso de nivel, emprendido para prevenir el fratricidio y con el abandono de la libertad como pago a cambio de ello; libertad que es realmente el valor más importante de toda sociedad humana, no sólo de la occidental.

(*) David Engels, catedrático de Historia Antigua de Roma en la Universidad Libre de Bruselas, trabaja actualmente en el Instituto Zachodni, de Polonia. Es presidente de la Sociedad Internacional Oswald Spengler para el Estudio de la Humanidad y de la Historia Mundial.

Consultar. El fin de Occidente tal y como lo conocíamos (1ª Parte)
https://latribunadelpaisvasco.com/art/10780/el-fin-de-occidente-tal-y-como-loconociamos-i


******************* Sección "bilingüe" ***********************

El TC tumba parcialmente la ley de la Generalitat que aspiraba a crear un modelo de enseñanza propio
La sentencia declara inconstitucionales aspectos de la Ley de Educación de Cataluña respecto al currículum y cuerpos docentes, y recuerda a la Generalitat que debe ajustarse a la norma estatal al crear su cuerpo de inspectores
El Alto Tribunal no se pronuncia sobre la legalidad de la inmersión lingüística al no ser un tema recurrido, aunque recuerda que todas las lenguas oficiales de Cataluña han de ser vehiculares en la enseñanza
En relación a los inmigrantes, el TC señala que «el apoyo lingüístico» en catalán -en las aulas de acogida- «no puede impliar que se desatienda su derecho a aprender también en castellano»
E. Armora / D. Tercero. Barcelona. ABC 25 Abril 2019

El Tribunal Constitucional (TC) ha tumbado diez artículos de la ley catalana de educación (LEC), aprobada en el parlamento autonómico en 2009. Así, el Alto Tribunal ha anulado varios puntos que regulaban las etapas educativas de primaria, secundaria y bachillerato. Según la sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, estos «no se ajustan a la normativa estatal o la invaden».

La sentencia, con fecha del 11 de abril y que resuelve el recurso presentado en 2009 por el PP, no se pronuncia sobre el modelo lingüístico de inmersión, al no ser uno de los artículos recurridos por los populares, aunque sí recuerda al gobierno autonómico que la atención en catalán al alumnado recién llegado no debe exlcuir al castellano y que el dominio de esta última lengia debe estar garantizado al final de la educación obligatoria.

El alto tribunal estatal considera que no es constitucional el modelo organizativo curricular de la Generalitat, ni la forma de organizar sus cuerpos docentes porque reproducen «de manera más incompleta» y «confusa» lo que ya reproduce la normativa estatal en cada uno de estos ámbitos. El fallo del TC declara inconstitucional la forma de evaluar de la Generalitat en las etapas de Primaria y Secundaria y también la forma de establecer las categorías y la función de sus docentes. Respecto a la posibilidad de tener un cuerpo de inspectores propio (artículo 121) el Constitucional recuerda a la Generalitat que al crearlo debe ajustarse a lo que marca la normativa estatal.

TC también considera que pese a que las comunidades pueden ordenar la función pública docente «en el marco de sus competencias» la ley catalana «no respeta los cuerpos docentes previstos en la legislación básica estatal y, con ello, vulnera la competencia estatal derivada del artículo 149.18.1.18 CE». El Constitucional también anula los apartados que regulan el currículo y la organización de los estudios en primaria y secundaria, así como algunos aspectos sobre la forma de evaluar a los alumnos.

Asimismo, el tribunal considera contrarios a la Constitución diferentes preceptos del artículo 112 sobre cuerpos docentes de la Generalitat, ya que apunta que no puede «alterar» la estructura de los cuerpos de funcionarios «establecida por la legislación básica». Paralelamente, recuerda que en anteriores fallos el TC ya consolidó la doctrina de que «corresponde al Estado velar por el respeto de los derechos lingüísticos en el sistema educativo y, en particular, el de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado». En su fallo, el alto tribunal estatal constata el derecho de la Generalitat a ofrecer atención individualizada en catalán a los alumnos recién llegados al sistema para que puedan «iniciar el aprendizaje en esta lengua». Recuerda, no obstante, que «ello no puede implicar que se desatienda su derecho a aprender también en castellano» y apunta la posibilidad de que este alumnado pueda también recibir «atención lingüística personalizada en castellano».

El Constitucional también avala que los centros de enseñanza catalanes programen «las actividades necesarias para garantizar que todos los alumnos mejoren progresivamente el conocimiento de las dos lenguas oficiales y que exista concordancia entre las acciones académicas de apoyo lingüístico y las prácticas lingüísticas del profesorado y demás personal del centro», tal y como establece la LEC.

En su explicación, el TC precisa que el fallo «no regula la lengua de la educación como parecen considerar los diputados recurrentes, sino una cuestión distinta, como es el derecho a un apoyo lingüístico específico de quienes se incorporan al ámbito escolar catalán sin conocer una de las dos lenguas oficiales».

También apunta que el hecho de que se les enseñe en catalán «no puede implicar que se desatienda su derecho a aprender también en castellano, lengua que, evidentemente, los alumnos inmigrantes pueden también desconocer».

El TC también avala el artículo de la LEC que establece que «el occitano, denominado aranés en Arán, es la lengua propia del territorio, de acuerdo con el artículo 6.5 del Estatut, y es como tal la lengua vehicular y de aprendizaje habitual en los centros educativos de Arán».

El fallo puntualiza que este precepto, «cuando se refiere al aranés como lengua vehicular y de aprendizaje habitual en los centros educativos de Arán, no se refiere a esta lengua como la única a utilizar en la enseñanza en este territorio», aunque recuerda que en otra sentencia de 2018 el TC ya estableció que era inconstitucional «atribuir preferencia al uso del aranés frente a las otras lenguas cooficiales en ese territorio (catalán y castellano)».
Invade las competencias estatales

Entre los diez artículos que el TC sí ha considerado inconstitucionales está el que establece los objetivos del currículo porque este ya está fijado en la Ley Orgánica de Educación estatal y «el legislador autonómico ha penetrado en este punto en el espacio normativo ocupado legítimamente por el legislador básico».

El TC considera que la LEC induce en este punto «a confusión sobre el contenido vigente de la base estatal en la materia, que fija de manera clara el concepto de currículo y los elementos que lo componen, que pretenden ser sustituidos por una versión del legislador autonómico, que parece aportar una descripción propia e innecesaria».

El TC también tumba los artículos que organizan los estudios de primaria, secundaria y bachillerato y la manera de evaluar a los alumnos porque hacen interpretaciones que superan las competencias de la Generalitat e igualmente ve inconstitucionales otros puntos relacionados con las enseñanzas artísticas y con el acceso a los cuerpos de catedráticos, docentes e inspectores.
La Generalitat estudia la sentencia

El consejero de Educación, Josep Bargalló, lamenta que la sentencia haya aparecido diez años después de la aprobación de la ley catalana, Respecto a su contenido, Bargalló celebra que «avala una vez más el modelo lingüístico» de la escuela catalana, aunque no se pronuncia sobre los artículos 11, 14 y 15, que determinan el uso de la lengua vehicular en la enseñanza. El consejero valora también como positivo que la ley «admita la posibilidad de que Cataluña pueda crear su cuerpo propio de inspectores», aunque lamenta que éste, según marca la sentencia, «deba ajustarse a lo que marca la ley estatal».

Tras visitar esta mañana la escuela instituto Costa i Llobera de Barcelona, Bargalló ha afirmado que la sentencia del TC «no altera en nada» el modelo lingüístico de la escuela catalana, que es el aspecto que «había generado más preocupación entre la población».

«Una vez mas, el TC avala el modelo lingüístico que la Ley de Educación de Cataluña y la actual normativa» se ha felicitado el conseller, que ha recordado que la LEC «se aprobó hace 10 años», cuando estaba vigente la LOE, mientras que la ley de educación vigente ahora es la Lomce.

El Tribunal Constitucional anula una parte de la ley catalana de educación
Anula varios puntos referidos al currículo y a la evaluación, pero considera que la inmersión lingüística en catalán es constitucional siempre que se garantice también "el pleno dominio del castellano"
Vozpópuli 25 Abril 2019

El Tribunal Constitucional se ha pronunciado sobre la lay catalana de educación, aprobada en 2009, y tumba diez de sus artículos. La sentencia, a la que ha tenido acceso Vozpopuli, anula varios puntos referidos al currículo y a la evaluación, porque considera que invaden competencias del Estado.

No obstante, el tribunal considera que la inmersión lingüística en catalán en las escuelas de Cataluña es constitucional siempre que se garantice también "el pleno dominio del castellano al final de la enseñanza obligatoria".

La sentencia recuerda que en anteriores fallos el Tribunal Constitucional ya ha consolidado la doctrina de que "corresponde al Estado velar por el respeto de los derechos lingüísticos en el sistema educativo y, en particular, el de recibir enseñanza en la lengua oficial del Estado".

Recurso del Partido Popular
El tribunal resuelve así diez años después el recurso presentado en 2009 por el Partido Popular. Poco después de que el Parlament aprobase esta ley, con el tripartito al frente del Govern, los populares llevaron el texto al Constitucional.

El tribunal no ve, de este modo, incompatibilidad en el artículo 10.2 de la LEC que recurrió el PP y avala que "los alumnos que se incorporen al sistema educativo sin conocer una de las dos lenguas oficiales tienen derecho a recibir un apoyo lingüístico específico".

"Los centros deben proporcionar a los alumnos recién llegados una acogida personalizada y, en particular, una atención lingüística que les permita iniciar el aprendizaje en catalán", subraya el fallo.

El tc no tiene razón de ser.
Nota del Editor 25 Abril 2019

Dictar sentencia que no resolver un asunto tan grave como la conculcación de los drechos humanos y constitucionales de los español hablantes diez años después, es un insulto a todo. El tc tiene que desaparecer. El intérprete de la CE es el español (no antepongo pueblo ni ciudadano por carecer ambos términos de sentido ante tantas tropelías sufridas).

El PSOE pacta con el PNV no tumbar en el Constitucional la ley proetarra de abusos policiales
Carlos Cuesta okdiario 25 Abril 2019

El PSOE no sólo ha apoyado la ley vasca que se arroga poder para investigar unos supuestos abusos cometidos por la Policía en el País Vasco, la conocida como Ley de abusos policiales. No sólo se ha abstenido en la tramitación de dicha norma en navarra, que regula exactamente lo mismo para el territorio foral. Es que, además, todo ello forma parte del pacto de apoyo del PNV a la moción de censura de Sánchez: un acuerdo que incorpora, como segundo plato fuerte, el compromiso del PSOE y del Gobierno de Sánchez de no recurrir ante el Tribunal Constitucional unas leyes que adjudican a poderes políticos las funciones hasta ahora desarrolladas por los jueces.

El PP ya ha anunciado el recurso de estas normas ante el Tribunal Constitucional. Pero el PSOE no lo ha hecho: porque forma parte de los apoyos de supervivencia política de Pedro Sánchez. Y ello es así, aunque la Policía tenga que soportar una cacería lanzada desde organismos políticos vascos y navarros sin la cobertura de las obligatorias garantías judiciales que regula la Constitución Española.

La moción de censura contra Mariano Rajoy se culminó el 1 de junio de 2018. Un mes más tarde, el Constitucional anulaba la primera ley navarra de reconocimiento de víctimas de abusos policiales y grupos de extrema derecha, aprobada por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezquerra más el apoyo del PSN y que estaba suspendida cautelarmente por el veto del Gobierno del PP.

La sentencia afirmó que era evidente el riesgo de “conculcar derechos fundamentales de todos cuantos pudieran verse sometidos o expuestos al escrutinio de la comisión”, un órgano político, no judicial, y, por lo tanto, sin las necesarias garantías judiciales para someter a investigación a cualquier persona, policía o no.

El compromiso de Sánchez
Pero Pedro Sánchez, a esas alturas, se había comprometido ya a retirar el recurso que había presentado el Gobierno de Rajoy contra la ley vasca de abusos policiales, una norma similar a la navarra tumbada por el Constitucional.

La retirada del recurso era de hecho uno de los precios que Sánchez debía pagar por el apoyo de PNV a la moción de censura. Pero la retirada del recurso se quedó corta: el PSOE vasco directamente pasó a respaldar una norma que permite que se someta a una inquisición política a los agentes policiales.

El pasado 4 de abril se confirmaba el pacto de socialistas y separatistas: la ley que regula esta cacería a la Policía salía adelante gracias a las abstenciones de EH Bildu y Elkarrekin Podemos y el voto favorable del PNV y del PSE-EE. El PP votaba en contra.

Y el 16 de abril era publicada en el BOE la norma navarra equivalente. Una norma que salía adelante en el Pleno del Parlamento de Navarra con el nombre de Ley Foral de reconocimiento y reparación de víctimas de motivación política atribuibles a la extrema derecha o funcionarios, impulsada por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos-Orain Bai e Izquierda-Ezkerra, la abstención del PSN y el rechazo de UPN y PPN. Aquí no era necesario el ‘sí’ del PSOE: la ley ya sumaba los votos necesarios entre los proetarras, los separatistas y la izquierda radical. Pese a ello, los socialistas dejaron constancia de su nula crítica con su abstención.

Es más, confirmaron el pacto con PNV al negarse a recurrir ante el Tribunal Constitucional una norma que, de nuevo, somete a investigación parajudicial a la Policía.

La ley navarra prevé calificar como actuaciones delictivas algunas de las labores llevadas a cabo por agentes policiales desde 1950 hasta hoy. Y lo hace pese a que la única instancia que tiene potestad para ello es la Justicia. Como en la ley vasca, esa misión se ha dejado en manos de una comisión que nombraría el propio Gobierno navarro.

Es más, esa Comisión tendrá capacidad para declarar como víctima a los supuestos receptores de la teórica agresión. Y, acto seguido, asignarle un pago indemnizatorio, con lo que el denunciante cobrará si es aceptada su denuncia.

Indigno, caciquil e inconstitucional

José Ramón Barros Cabalar okdiario 25 Abril 2019

Un guardia civil, cuando no está en acto de servicio, puede publicar en su cuenta de Twitter lo que considere más oportuno y conveniente. Su única obligación, como el resto de ciudadanos, es respetar las normas básicas de convivencia que dicta nuestro Estado de Derecho. Resulta, por ello, especialmente injusto que un miembro de la Benemérita llegue a ser sancionado con una falta grave por el mero hecho de retuitear unos comentarios periodísticos y políticos en contra del actual Gobierno.

Es indigno porque atenta contra los derechos civiles de este ciudadano. La libertad de expresión es un derecho básico, que sólo en ocasiones muy excepcionales puede verse restringida. Lógicamente, cuando un miembro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad está de servicio, dicha libertad queda supeditada a órdenes mayores; pero desde el momento es que está fuera de servicio es un español más, y cuenta con toda su libertad irrestricta para ejercerla en la plaza pública como mejor lo considere conveniente.

Es caciquil, propio de tiempos pretéritos felizmente pasados, que sus superiores de la Dirección General de la Guardia Civil quieran ejercer de forma tan arbitraria como despótica su autoridad sobre un subordinado suyo, que no deja de ser un trabajador a quien estas sanciones pueden suponer un serio quebranto económico, además de una mancha permanente en el expediente.

Y es inconstitucional porque tenemos la suerte de vivir en una democracia que garantiza escrupulosamente el ejercicio de tales derechos. Quienes son uno de sus garantes máximos en España, la Guardia Civil, tienen que brillar especialmente en el ejercicio de su cumplimiento. Mal ejemplo ofrece al resto de ciudadanos cuando dentro del Cuerpo, en vez de respetar la Constitución, sus superiores la vulneran.

El actual ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, responsable último de la Dirección de la Guardia Civil, debería de ejercer la autoridad que le corresponde con su cargo para detener tal atropello, en vez de escuchar los siniestros cantos de sirena de Bildu, que –no por casualidad– son los promotores últimos de este proceso sancionador. Bien triste y paradójico sería que ahora los filo-etarras empezaran a dar lecciones democráticas a la Guardia Civil, que tantas vidas ha sacrificado en el altar de España y de la Constitución.


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