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Los recortes de ayer al final de la página
Si te importa España,
diez acciones indispensables
Nota del Editor 1
Noviembre 2011
1ª la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.
2ª desmantelar el tinglado autonómico.
3ª deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política
4ª simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios
5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media
6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros
7ª arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad
8ª educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida
9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz
10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad
La
"normalización lingüística", una anormalidad
democrática. El caso gallego
Dedicado "A
todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas para los idomas" Manuel
Jardón
Por
la normalización del español: El estado de la cuestion, una
cuestion de Estado.
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Del libro de Manuel Jardón
"A todos aquellos que piensan que
los
idiomas se hicieron para las
personas y no las personas para
los idiomas"
Recortes de Prensa Domingo 22 Febrero 2026
Ataque con misiles en Kiev antes del
cuarto aniversario de la invasión rusa
Henar Andrés.
Madrid. el mundo. 22 Febrero
2026
Kiev ha sido blanco de un nuevo ataque con misiles esta madrugada, que ha dejado un muerto y al menos cinco heridos en la región y ha provocado daños en edificios residenciales, cuando está a punto de alcanzarse el cuarto aniversario del inicio de la guerra en Ucrania.
Una serie de explosiones se escucharon en la capital del país poco después de que las autoridades activaran las alarmas antiaéreas y pidieran a los residentes que permanecieran en los refugios. Posteriormente, la fuerza aérea extendió la alerta a todo el país ante la amenaza de nuevos ataques.
Horas antes, una agente de policía murió y una veintena de personas resultaron heridas en explosiones registradas en Leópolis, en el noroeste del país. El alcalde de la ciudad, Andrii Sadovi, calificó el hecho como un "acto terrorista" y precisó que tres de los heridos se encuentran en estado crítico. Las explosiones se produjeron en el centro urbano, lejos de la línea del frente y cerca de la frontera con Polonia.
9:41
Aeropuertos del este de Polonia reanudan su actividad tras la alerta por los ataques en Ucrania
Los aeropuertos de Lublin y de Rzeszów, en el este de Polonia, han reanudado las operaciones este domingo después de un cierre temporal del espacio aéreo por la alerta provocada por los ataques nocturnos rusos contra Ucrania, según recoge Efe.
"Las operaciones de aviación militar en el espacio aéreo polaco relacionadas con los ataques de la Federación Rusa contra Ucrania han finalizado", informó el Comando Operativo de las Fuerzas Armadas de Polonia en X.
No se registraron violaciones del espacio aéreo polaco, indicó la institución militar, que agradeció el apoyo de la Fuerza Aérea de Alemania, "cuyas aeronaves contribuyeron a garantizar la seguridad de los cielos polacos" y a las Fuerzas Armadas de Países Bajos, por su apoyo con sistemas de defensa aérea.
La alerta, que se decretó sobre las 4:00 de la mañana hora local (3:00 GMT), llevó a suspender temporalmente el funcionamiento de los citados aeropuertos "debido a la necesidad de garantizar la libertad de operaciones de la aviación militar", informó la Agencia de Servicios de Navegación Aérea de Polonia (PANSA). Pasadas las 7:00 de la mañana (6:00 GMT) se reanudó sin embargo la actividad, anunció PANSA en sus redes sociales.
9:29
Cortes de luz en la zona rusa de Zaporiyia tras un ataque ucraniano
La parte de la región ucraniana de Zaporiyia bajo control ruso sufre un corte de electricidad tras un importante ataque ucraniano contra infraestructuras energéticas, informa Reuters. Yevgeny Balitsky, gobernador impuesto por Moscú en la zona, señaló que esta mañana se produjo un segundo apagón.
Los servicios de mantenimiento habían logrado previamente restablecer el suministro eléctrico en alrededor del 50% de la región. "Las instalaciones esenciales están conectadas a fuentes de energía de respaldo. Los generadores están en funcionamiento, garantizando el suministro de agua y el apoyo a infraestructuras críticas", afirmó Balitsky en Telegram.
En la región de Lugansk, también bajo control ruso, un depósito de combustible se incendió tras un ataque con drones ucranianos contra una instalación petrolera, informó Leonid Pasechnik, líder impuesto por Moscú.
9:23
Al menos un muerto y cinco heridos en la región de Kiev
Al menos una persona ha muerto y cinco han resultado heridas en la región de Kiev a consecuencia de los ataques rusos en la noche del sábado al domingo, según las autoridades ucranianas. En la localidad de Putrivka, en la región capitalina, ocho personas, entre ellas un niño, fueron rescatadas de debajo de los escombros tras un ataque, informó el Servicio de Emergencias del Estado. Cinco de ellos tuvieron que ser hospitalizados y uno murió de camino al hospital.
Por otro lado, el alcalde de la ciudad sureña de Odesa, Oleg Kiper, afirmó que el enemigo sigue atacando "de forma masiva" el sector energético de la región. "Esta noche Rusia lanzó de nuevo drones contra instalaciones de la infraestructura energética. A consecuencia de ello, amplias zonas se han incendiado. Ahora mismo todos los fuegos han sido eliminados por los servicios de rescate. Por suerte no ha habido muertos ni heridos", escribió en Telegram, según recoge Efe.
9:14
Las defensas antiaéreas rusas derriban 86 drones ucranianos
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la noche del domingo 86 drones ucranianos en ocho regiones del país y la anexionada península de Crimea. Según informó el Ministerio de Defensa ruso, la región más castigada con diferencia fue con 29 ataques la fronteriza Bélgorod, martilleada desde hace meses con drones y misiles por el ejército ucraniano.
Además, fueron golpeadas por los aparatos no tripulados del enemigo Sarátov, Vorónezh, Smolensk, Briansk, Kursk, Kaluga y la región de Moscú, señala el parte de guerra. Informa Efe.
9:00
Una policía muerta y 24 personas heridas en Leópolis
Una agente de policía de 24 año murió y otras 24 personas resultaron heridas después de que varios artefactos explosivos detonaran a medianoche en Leópolis, en el oeste de Ucrania, informó la Policía Nacional el domingo. "Se ha establecido de manera preliminar que detonaron artefactos explosivos de fabricación casera", indicó la policía en Telegram.
La policía señaló que la primera explosión ocurrió después de que una patrulla llegara al lugar de un presunto robo en una tienda, mientras que la segunda detonación se produjo poco después.
El alcalde de la ciudad, Andrii Sadovi, calificó el hecho como un "acto terrorista" y precisó que tres de los heridos se encuentran en estado crítico. Las explosiones se produjeron en el centro urbano, lejos de la línea del frente y cerca de la frontera con Polonia.
8:45
Ataque con misiles en Kiev
Kiev ha sido blanco de un nuevo ataque con misiles esta madrugada, que ha dejado al menos dos heridos. Una serie de explosiones se escucharon en la capital del país poco después de que las autoridades activaran las alarmas antiaéreas y pidieran a los residentes que permanecieran en los refugios. Posteriormente, la fuerza aérea extendió la alerta a todo el país ante la amenaza de nuevos ataques.
"El enemigo está atacando la capital con armas balísticas", indicó en Telegram el jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkachenko, quien urgió a los residentes permanecer en los refugios hasta que pasara la alerta.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó en Telegram de que dos personas resultaron heridas en el ataque ruso, una mujer y un niño, y que fueron hospitalizadas. Según el primer edil, el bombardeo causó un incendio en el techo de un edificio residencial, en momentos que la ciudad enfrenta temperaturas de -10 ºC. Informa Afp.
La
guerra de Ucrania a cámara lenta: el agotamiento como estrategia y
como trampa
Gustavo de Arístegui, diplomático. la
razon. 22 Febrero
2026
Hay guerras que se ganan con la fuerza. Hay guerras que se pierden por la fatiga. Y hay guerras —como la de agresión que Rusia libra contra Ucrania— que se prolongan deliberadamente con la esperanza de que el adversario se rinda antes de que el agresor colapse. La invasión a gran escala iniciada por Vladimir Putin en febrero de 2022, lejos de ser la "operación militar especial" de tres días que el Kremlin prometió a su propio pueblo, se ha convertido en el conflicto más mortífero librado por una potencia europea desde la Segunda Guerra Mundial: una guerra a cámara lenta, en la que el tiempo es tanto el campo de batalla como el arma más peligrosa.
Esta teoría del agotamiento simultáneo, el agotamiento occidental en su voluntad de sostener a Ucrania; el agotamiento profundo de la propia sociedad ucraniana y el agotamiento creciente e irreversible de la propia Rusia.
El politólogo estadounidense Thomas Schelling, en su obra clásica 'Arms and Influence', advirtió que en las guerras de desgaste la resolución del que apoya —y no solo del que combate— puede ser el factor decisivo. Esa advertencia resuena con fuerza lacerante en Europa y en Washington.
La Administración Trump, con su retórica transaccional y su impaciencia ante los conflictos prolongados, ha enviado señales contradictorias que han debilitado la cohesión atlántica en el momento más delicado. En Europa, los gobiernos que más firmemente han apoyado a Ucrania —Polonia, los países bálticos, el Reino Unido— se enfrentan a presupuestos tensados al límite y a electorados que empiezan a pedir paz, aunque sea una paz injusta.
Sin embargo, este agotamiento occidental no es irreversible ni es tan profundo como Moscú quiere creer. Los europeos que han vivido bajo el dominio soviético saben perfectamente lo que representa ceder ante Putin. Y saben, con la lucidez que da la historia vivida en propia carne, que un acuerdo de paz que congele las líneas actuales no será el final del conflicto sino el prólogo del siguiente.
El agotamiento ucraniano: once años en la trinchera
Existen pueblos que han sido forjados por el sufrimiento hasta hacerse inquebrantables. Pero incluso la más extraordinaria resiliencia tiene límites biológicos, psicológicos y demográficos. Ucrania lleva once años —desde la anexión ilegal de Crimea en 2014 y el inicio del conflicto en el Donbás ese mismo año— soportando una presión existencial que no tiene parangón en la Europa contemporánea. Cuando en febrero de 2022 Putin ordenó la invasión a gran escala, ese pueblo ya llevaba ocho años en un estado de guerra latente y preparándose para lo peor.
Hoy Ucrania combate con sus propios medios y los de sus aliados europeos, en un contexto en el que el apoyo militar estadounidense se ha reducido drásticamente, un 99% desde enero de 2025. El resultado es un ejército que mantiene posiciones heroicamente, pero que acusa el peso de años de sacrificio. La movilización de nuevas cohortes de soldados, en una población que la guerra y la emigración han reducido considerablemente, plantea dilemas éticos y operativos de enorme gravedad. Los hombres que combaten en el frente llevan meses —algunos, años— sin rotaciones suficientes.
El economista Barry Eichengreen señaló que la economía ucraniana, apoyada por la financiación occidental que llega a representar el 20% de su PIB, ha mostrado una capacidad de resistencia sorprendente: un crecimiento promedio del 4,4% en los últimos dos años, con la inflación contenida y las exportaciones reactivadas tras la neutralización de la Flota rusa del Mar Negro. Pero la sostenibilidad de ese modelo depende en última instancia de una voluntad política occidental que, como hemos visto, no es incondicional ni eterna.
El agotamiento ruso: la verdad que el Kremlin oculta bajo siete llaves
Y llegamos al núcleo de la argumentación que me parece más urgente subrayar, porque es la que más sistemáticamente se silencia o minimiza en ciertos círculos: Rusia se está desangrando. Lo está haciendo a un ritmo que ninguna potencia occidental habría soportado políticamente durante tres semanas. Y lo está haciendo por una ganancia territorial que roza lo irrisorio. Los datos son inapelables.
Según el informe publicado en enero de 2026 por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington —institución de indiscutible rigor analítico—, Rusia ha sufrido 1,2 millones de bajas desde el inicio de la invasión a gran escala, entre ellas hasta 325.000 muertos. La cifra convierte este conflicto en el más mortífero para Rusia desde la Segunda Guerra Mundial: las pérdidas rusas son cinco veces superiores a las acumuladas en todos los conflictos soviéticos y rusos juntos desde 1945, incluyendo Afganistán y las dos guerras de Chechenia.
Y el avance obtenido con ese precio en sangre resulta, sencillamente, indefendible en términos estratégicos: durante todo 2025, según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), Rusia conquistó 4.322 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano, equivalente al 0,7% del total del país. El coste fue de 85 soldados rusos por cada kilómetro cuadrado ocupado.
En la región de Járkov, el avance promedio no superó los 50 metros diarios. El propio CSIS lo comparó con la velocidad de avance en la Batalla del Somme, aquel matadero de 1916 que cambió para siempre la percepción occidental de la guerra. Aquella comparación no es retórica: es matemáticamente precisa y estratégicamente devastadora para la narrativa de la «inevitable victoria rusa» que algunos medios y ciertos líderes políticos occidentales han asumido como verdad revelada, en una ridícula y perversa muestra de ignorancia, manipulación y mala fe.
El agotamiento sociológico: el dolor que no se publica
Existe además una dimensión del agotamiento ruso que las autocracias son maestras en ocultar pero que la sociología no puede disimular indefinidamente: el sufrimiento acumulado de cientos de miles de familias rusas que han perdido un hijo, un hermano, un marido, en los campos de batalla de Ucrania. Las madres de soldados —herederas de aquellas valientes soldatskie materi que en los años noventa protestaron contra la guerra de Chechenia— van asimilando en silencio un luto que el régimen no les permite expresar abiertamente, pero que se acumula como presión subterránea en el tejido social.
La historia enseña que incluso las autocracias más férreas no son inmunes al agotamiento de sus sociedades. La URSS pudo sostener la guerra de Afganistán durante diez años, pero el coste social fue uno de los factores que aceleró su desintegración. Putin ha sido astuto en preservar a las élites moscovitas y petersburguesas de los efectos de la guerra —los hijos de los oligarcas no mueren en las trincheras del Donbás—, pero esa misma asimetría alimenta una ira sorda en las regiones periféricas donde sí se recluta y sus hijos si que mueren.
El agotamiento presupuestario y económico: la aritmética implacable
Hay una aritmética que ninguna manipulación puede alterar. El gasto militar ruso alcanzó en 2024 el 7,1% de su PIB y el 19% del gasto público total, según datos del SIPRI. Para 2025, el presupuesto de defensa ascendió a 133.630 millones de dólares, un 24,4% más que el año anterior, representando el 6,31% del PIB oficial y nada menos que el 32,5% del presupuesto del Estado, según confirmó el propio ministro de Defensa ruso Andréi Beloúsov. Una economía de guerra que absorbe más recursos que la educación, la sanidad, la política social y el desarrollo económico combinados no es sostenible: es una apuesta suicida en diferido.
Aplicando la paridad de poder adquisitivo —metodología que el IISS utilizó en su informe The Military Balance 2025—, la capacidad de compra militar rusa supera hoy la de los 27 países de la Unión Europea más el Reino Unido juntos. Esa cifra impresiona, pero esconde una realidad más sombría: Rusia está consumiendo su capital productivo, su capital humano y su capital tecnológico para financiar una guerra que no puede ganar militarmente en términos razonables.
El crecimiento económico ruso en 2025 fue del 0,6%. La inflación se ha disparado. La escasez de mano de obra ha alcanzado niveles históricos porque cientos de miles de trabajadores jóvenes están en el frente, en las cárceles, o han huido al extranjero. Una potencia que aspira a redefinir el orden mundial desde una posición de fuerza pero que retrocede en todos los indicadores de economía del conocimiento no es una potencia ascendente: es una potencia en declive acelerado.
La ganancia pírrica y el espejo de Pirro
Pirro de Epiro venció a los romanos en Ásculo en el año 279 antes de Cristo, pero a un coste tan devastador en tropas e irreemplazables oficiales que declaró: "Otra victoria como esta y estamos perdidos". La expresión entró en el diccionario de las estrategias militares fallidas. Hoy, en los campos anegados de sangre del Donbás, se está escribiendo un nuevo capítulo de esa historia.
Rusia ocupa aproximadamente el 20% del territorio ucraniano, incluyendo Crimea, anexionada ilegalmente en 2014. Desde enero de 2024, ha aumentado el control en menos del 1,5% adicional, a un ritmo que el CSIS (Center for Strategic and International Strudies) califica de "más lento que casi cualquier campaña ofensiva importante en cualquier guerra del último sigl". Eso no es avanzar hacia la victoria: es morir hacia el empate.
El colapso demográfico militar es quizás el factor menos visible pero más irreversible de todos. Rusia ha reclutado convictos de sus prisiones. Ha incorporado más de 10.000 soldados norcoreanos. Ha promulgado decretos de movilización soterrada para evitar la reacción social que provocó la movilización parcial de septiembre de 2022, cuando más de un millón de hombres en edad militar abandonaron el país. El ejército ruso sigue siendo numéricamente superior —400.000 soldados frente a 250.000 ucranianos en el frente, según estimaciones de analistas militares occidentales—, pero la calidad del contingente, el estado del material, y sobre todo la moral de combate, son factores que los comunicados del Ministerio de Defensa ruso no reflejan.
Conclusión: la trampa del tiempo
La guerra a cámara lenta en Ucrania es, ante todo, una guerra de narrativas. Putin apuesta a que el tiempo trabaja para él: que Occidente se cansa, que Ucrania se rinde antes de que Rusia colapse. Es una apuesta sobre una premisa falsa: que Rusia puede sostener indefinidamente este esfuerzo sin consecuencias internas irreversibles Como escribió Raymond Aron —ese maestro del realismo político que tan necesario se hace hoy— en su monumental Paix et Guerre entre les Nations: "Las guerras terminan cuando uno de los beligerantes concluye que el coste de continuar supera el beneficio de resistir".
Ucrania
ataca una planta rusa que fabrica misiles hipersónicos "Oreshnik"
El
objetivo era la fábrica de maquinaria Votkinsk, que también produce
los misiles "Iskander" utilizados en los ataques contra
Ucrania
Antonio Fernández. la razon. 22
Febrero
2026
El Ejército ucraniano atacó esta noche la planta que fabrica los misiles balísticos hipersónicos "Oreshnik", que se encuentra en la región de Udmurtia, unos mil kilómetros al este de Moscú y a unos 1.500 de la frontera de Ucrania, según informó este sábado el canal de Telegram Astra.
Según el Ministerio de Sanidad local, en el ataque perpetrado supuestamente con drones resultaron heridas once personas, de las que tres han sido hospitalizadas, una de ellas de gravedad, según el portal Meduza.
Se trata de la fábrica de maquinaria Votkinsk, que también produce los misiles Iskander, utilizados profusamente por Moscú contra objetivos en el vecino país, y los misiles intercontinentales Tópol-M.
Astra, que cita a testigos oculares y a vecinos de la zona, aseguró que en el ataque se produjeron daños en dos de los talleres de la fábrica.
La fábrica, que es parte de la industria militar estratégica, ha sido objeto de sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.
El gobernador de Udmurtia, Alexandr Brechalov, informó en las redes sociales de que en el ataque fue alcanzada "una de las infraestructuras" de la república, sin especificar. Además de destacar que se trató de un ataque con drones de ala fija, admitió que se han producido heridos.
Las autoridades rusas informan en raras ocasiones sobre los exitosos ataques enemigos contra instalaciones de la industria militar.
Medios ucranianos destacan que la fábrica no fue atacada con aparatos no tripulados, sino con los misiles de crucero de fabricación ucraniana Flamingo.
¿Convocará
en el 27?
Jesús Cacho. Vozpópuli. 22
Febrero
2026
“Son las reglas del juego. La primera regla del poder es perseverar en los errores, no mostrar la menor fisura en el muro de la autoridad”, sostiene Vadim Baranov, consejero personal de Vladimir Putin, en El mago del Kremlin (pág. 268), la novela de Giuliano da Empoli que el año pasado vendió más de un millón de ejemplares en Francia, convertida hoy en objeto de culto de todo consultor político que se precie. “El jefe debe ser fuerte si quiere proteger a su pueblo. En cuanto muestre debilidad es eliminado o sustituido por otro. Es así en todas partes. La diferencia estriba en que, según donde se encuentre, el jefe depuesto puede ser empalado vivo o expedido a la otra parte del mundo para dar conferencias a 100.000 dólares cada una”.
- Tienes razón, Vadia — replica Boris Berezovski, multimillonario empresario ruso miembro del círculo de confianza de Yeltsin, que tras ayudar a Putin a alcanzar el poder fue destruido por Putin —. Pero recuerda que en política no hay happy end. Incluso tu Rey Sol tenía, al final de su vida, terribles ataques de llanto.
- Qué quieres que te diga, Boris, la vida es una enfermedad mortal.
- En efecto, Vadia, precisamente por eso hay que saber cuándo llega el momento de dejar de hacer idioteces. Siempre he pensado que, entre las cosas que la política tiene en común con la mafia, está el hecho de que no te jubilas nunca. No puedes retirarte y dedicarte a otra cosa. Salvo que seas Johnny Torrio (presidente del sindicato de mafiosos de Chicago que salvó su vida a cambio de entregar el poder a un tal Al Capone).
Pedro Sánchez Pérez-Castejón, el jefe de la banda, la mafia social comunista que gobierna España, tampoco puede jubilarse, no puede retirarse y dedicarse a otra cosa, porque su único destino posible sería la cárcel, probablemente para el resto de sus días. Los tiranos no dimiten. Terminan colgados boca abajo de una viga de metal en la plaza de Loreto de Milán, caso de Benito Mussolini y Clara Petacci, o acaban acribillados por las balas de quienes estaban encargados de proteger su vida antes de que la llama revolucionaria prendiera imparable, caso del matrimonio Ceausescu. A veces mueren en la cama sin ceder un ápice de su omnímodo poder, caso de Stalin o, salvadas las distancias, Francisco Franco, su cadáver desfilando por la Castellana en una caja de pino después de que la parca, por fin, terminara de hacer su trabajo.
Tras la tragedia de Adamuz — ¿qué fue de los 46 muertos de la alta velocidad, qué ha pasado con ellos, de quién fue la culpa, alguien ha asumido alguna responsabilidad? — entre el gentío se ha extendido la idea, o más bien la certidumbre, de que no habrá adelanto electoral por muchas y muy graves que sean las desgracias que asolen el solar patrio, por muy notorios y escandalosos que sean los casos de corrupción que cerquen al capo, por muy evidente que resulte el hecho de que soportamos un Gobierno que no puede gobernar porque carece de respaldo parlamentario suficiente. Un Gobierno ayuno de legitimidad democrática, como están demostrando las derrotas electorales que cosecha en los territorios donde se disputa el poder autonómico. Habrá que esperar a 2027, tendremos que apurar el cáliz de esta legislatura basura hasta las heces. Conocemos a Sánchez, sabemos de su extrema debilidad, pero estamos al cabo de la calle de su urgencia por apalancarse en el poder como la mejor y más eficaz forma de protección personal ante la acción de la Justicia.
Llegaremos arrastrándonos hasta el verano del 27 a un coste seguramente insoportable para el país. Hay distintas versiones sobre la fecha en que el sátrapa debería disolver las Cortes y convocar nuevas generales. Ayer lo aclaraba aquí Gabriel Sanz: de acuerdo con la doctrina de la Junta Electoral Central, el presidente está obligado a aprobar el decreto de disolución 25 días antes de que se cumplan los cuatro años de legislatura, en este caso el 28 de junio de 2027. Y, una vez publicado en el BOE al día siguiente, empezará a correr el calendario electoral de 54 días para la cita con las urnas: el domingo 22 de agosto como fecha límite. Hay, pues, un tope, pero hay sobre todo miedo, miedo entre mucha gente, un miedo que se va extendiendo entre cada vez mayores capas de población española, a que el final de la era Sánchez, la salida de la legislatura, sea traumática. Y aquí las opiniones se dividen en dos bandos: la de quienes sospechan que nuestro sátrapa ni siquiera llegará a convocar, por un lado, y la de quienes opinan que habrá elecciones pero que serán amañadas y que seguirá en el poder. Que habrá pucherazo electoral.
Palabras muy mayores todas, cierto, pero inevitables a tenor de lo vivido desde junio de 2018. Ha tomado cuerpo la sospecha de que un tipo incapaz de asumir responsabilidad alguna en las tragedias que ha vivido el país en estos años, desde el inconstitucional encierro de los españoles en la pandemia con su rosario de muerte hasta los fallecidos en el accidente de Adamuz, pasando por las 238 víctimas de la DANA, además de asediado por escándalos de corrupción de toda clase, no correrá el riesgo de convocar unas elecciones que sin duda perdería. Cada día más gente convencida de que el autócrata no convocará ni siquiera cuando está obligado a hacerlo a poco que tenga alguna posibilidad de seguir adelante invocando un grave problema de orden público, una alteración de la paz social, una crisis internacional, una gran catástrofe natural, etc. Y que un Tribunal Constitucional (TC) presidido por Conde-Pumpido validará cualquier tipo de aplazamiento.
Al hilo de la amnistía concedida a los autores del golpe de Estado de octubre de 2017 en Cataluña, el presidente del TC consagró dos principios doctrinales de extraordinaria relevancia y gravedad. Uno es el de la excepcionalidad; el otro, el del interés general. Nuestro Pompidú aprovechó la ocasión para erigirse no en intérprete de la ley, como corresponde al Constitucional, sino en simple y puro legislador. Y deja claro que cualquier iniciativa del poder ejecutivo puede estar justificada y ser legal con la aplicación de tales principios. ¿Pero quién decide lo que es “interés general”? Naturalmente no el Parlamento, sino Pedro Sánchez. De modo que, según esta interpretación, un clima de odio generalizado existente en un momento determinado, en junio del 27, por ejemplo, podría inducir al sátrapa a postergar la convocatoria de elecciones invocando una situación de excepcionalidad bajo el argumento del interés general. Un nuevo Torre Pacheco, por ejemplo. Hay mucha gente convencida de que aquel fue un primer gran ensayo de laboratorio con el que se intentó crear un clima de enfrentamiento social. Luego vino la ratificación con los sucesos ocurridos, septiembre pasado, con motivo de la Vuelta Ciclista a España, violencia que obligó a la organización a alterar el trazado de la prueba y suprimir kilometraje para evitar los disturbios provocados por la extrema izquierda que apadrina este Gobierno.
Mucha gente piensa, sin embargo, que el sujeto que amañó las primarias de su propio partido para llegar a la secretaría general no se atreverá a llegar tan lejos, a pesar de estar todos convencidos de que aún no hemos visto lo peor del personaje. Europa, sabe usted, no lo permitiría, se suele esgrimir, como si una UE en crisis terminal pudiera ser baluarte o fortín de esencias democráticas de algún tipo. Quienes así opinan creen que Sánchez convocará elecciones, pero hará lo posible por adulterar sus resultados, por manipularlas. Piensan que habrá pucherazo. Dos detalles ocurridos esta semana abonan esta tesis. Por un lado, un artículo de Iván Redondo en La Vanguardia en el que pronostica que su amo podría ganar las próximas generales. El autor de aquella genialidad según la cual Yolanda Díaz iba a ser la próxima presidenta del Gobierno de España, nos sorprendía el domingo pasado con una afirmación que, más allá de todo voluntarismo, roza el absurdo a la luz de los resultados autonómicos recientes y de la inmensa mayoría de las encuestas. ¿Se ha vuelto tonto el listo Redondo, de nuevo correteando por los pasillos de Moncloa, un tipo del que se dice está facturando 170.000 euros/mes a la multinacional norteamericana General Dynamics (Santa Bárbara Sistemas) a cambio de echar a los hermanos Escribano de la aventura de Indra? No precisamente. El otro asunto que ha llamado la atención es la publicación del último CIS en el que Félix Tezanos otorga a Sánchez una ventaja de 10 puntos sobre el PP, una aproximación delincuencial merecedora de querella en el juzgado de guardia, pero que obliga a algún tipo de reflexión sosegada. ¿Se ha vuelto también loco Tezanos?
El artículo del primero y la encuesta del segundo están unidos por un cordon umbilical muy claro: crear la sensación de que un Sánchez incapaz de salir a la calle sin que la gente le abronque podria ganar las proximas generales; generar un clima de opinión según el cual esa victoria no debería sorprender a nadie ni generar la menor sospecha porque ya hubo alguien que lo adelantó, “ya lo dijo Redondo y lo repitió todos los meses el amigo Tezanos con su CIS”. Tanto Redondo como Tezanos están alfombrando el paisaje del hipotético pucherazo. Están preparando el terreno para la manipulación electoral de las próximas generales. Esta semana hemos sabido que Sánchez y su círculo de íntimos, la banda del Peugeot, hoy todos encausados y/o en la cárcel, amañaron las primarias de 2017 que le dieron la victoria frente a Susana Díaz. ¿Es que alguien capaz de estafar a su propio partido iba a tener algún tipo de escrúpulo a la hora de intentar hacer lo mismo con su país, en la situación desesperada en la que se encuentra? En el mismo sentido, no cabe otra explicación racional para la decisión adoptada por este Gobierno de nacionalizar a cientos de miles de extranjeros, cuando la totalidad de los socios comunitarios están poniendo en marcha medidas restrictivas contra una avalancha que ha dañado gravemente las bases de su convivencia. Ninguna razón que no sea el interés inconfesable de alterar el censo de cara a futuras contiendas electorales.
“No va a parar nunca, ¿verdad?”, pregunta Berezovski a Baranov refiriéndose a Putin. “Las personas como él no pueden parar. Es la regla número uno de cualquier autócrata. Perseverar. No corregir lo que no ha funcionado, pero sobre todo jamás admitir los errores”. Convencido de sus nulas posibilidades de ganar en buena liz unas generales limpias, dirty Sánchez dedica sus mejores esfuerzos a engordar a Vox en la esperanza de que la borrachera de poder y euforia de los de Abascal haga muy difícil, sino imposible, la llegada a algún tipo de acuerdo con el PP de Núñez Feijóo, en las Comunidades Autónomas ahora y en toda España después, para la gobernanza de una nación necesitada de una auténtica revolución democrática para dejar atrás la pesadilla de esta legislatura y abordar las reformas en profundidad capaces de alumbrar un proyecto de país en el que una amplia mayoría de españoles, a derecha e izquierda, pueda volver a sentirse cómoda. Sabemos quién es el enemigo de cualquier salida pacífica para estos siniestros ocho años. El jefe de un grupo mafioso que piensa que un Gobierno de la derecha obligado a restablecer un cierto rigor en las cuentas públicas y a arrumbar gran parte de la legislación basura salida del sanchismo, le proporcionará desde la oposición gasolina bastante para incendiar la calle y hacerle la vida imposible. En la esperanza, finalmente, de que esos disturbios lleven a la coalición PP-Vox a una legislatura corta tras la cual él volvería al poder a lomos de un nuevo Frente Popular encargado de dirigir al país hacia esa República Plurinacional que la extrema izquierda pregona todos los días.
Ninguna acusación de corrupción o ineptitud flagrante será suficiente para moverle a renunciar. Al contrario, cuantas más mentiras, traiciones y escándalos se acumulen en la fosa séptica que le rodea, más motivos tendrá para aferrarse a una presidencia convertida en último burladero contra la acción de la justicia. En ausencia de una iniciativa patriótica clara y contundente, desacomplejada, por parte de PP+Vox, los riesgos de enfrentarse al sátrapa que nos gobierna dejan de merecer la pena, como ayer contaba aquí Carlos Martínez Gorriarán, algo que explica el apoyo del que sigue gozando por parte del vergonzante Ibex 35 (de ayer mismo: “Sánchez está muy fuerte”). Por eso se afana en acabar con la resistencia moral y paralizar la política; su última esperanza es que todo sea una montaña asfixiante de basura, tarea en la que se afana con éxito. No lo conseguirá. Acabará mal. Una mayoría de españoles (incluidos muchos votantes del PSOE) lo detestan. Probablemente intentará morir matando, dejando tras de sí un paisaje de ruinas. Y muchos cadáveres, empezando por los de quienes le ayudaron en su aventura vital y terminando por el del propio socialismo. Por el PSOE. “Durante muchos años —pág. 311 de El mago del Kremlin—, Stalin y el resto de la nomenklatura habían vivido juntos codo con codo. Habitaban en los grandes pisos que antaño habían pertenecido a los funcionarios del zar. Stalin iba a buscarlos para jugar al ajedrez o para una cena íntima entre amigos. Habían crecido juntos como una familia. Los niños montaban en bicicleta y jugaban con la pelota en su derredor. Lo cual no impidió a Stalin, llegado el momento, exterminarlos uno tras otro. De hecho, esa familiaridad le facilitó la tarea. No podían imaginarse que su Koba les hiciera arrestar, torturar y asesinar. Porque el jefe tiene su instinto, tiene el olfato del depredador que ha de sobrevivir. Y, en última instancia, lo único que puede garantizarle la supervivencia es la muerte de todos los que le rodean”.
******************* Sección "bilingüe" ***********************
De la
degradación a la depravación institucional
EDUARDO
INDA. okdiario. 22
Febrero 2026
Ingenuos de nosotros, pensábamos que el sanchismo era sólo sinónimo de degradación institucional. Que no es moco de pavo ética y moralmente hablando. La mangancia generalizada, los pactos con los enemigos de la democracia, incluidos esos etarras que asesinaron a 856 españoles, y la voladura sin remilgos del edificio constitucional que tanto costó levantar merecen ese calificativo. Semántica pura y dura.
El terrorífico episodio protagonizado por el número 1 de la Policía, José Ángel González, alias Jota, certifica nuevamente que con el sanchismo siempre nos quedamos cortos. A cualquier valoración hay que adjudicarle una condición suspensiva porque muy probablemente los acontecimientos la dejarán reducida a la condición de juego de niños en menos de 24 horas. Seguro que ningún español de bien soñó, por muy retorcida que fuera la pesadilla, que llegaría el día en el que tras el rostro del encargado de perseguir a los violadores se escondiera un violento violador. Dicho sea con todas las prevenciones habidas y por haber toda vez que el caso Julio Iglesias, al que El diario de Ignacio Escolar calumnió como si no hubiera un mañana, demuestra que con estas cosas se antoja aconsejable ir con pies de plomo.
Dicho todo lo cual me da que el siniestro Jota lo tiene entre mal y peor. Para empezar, porque el instructor, David Maman Benchimol, es un magistrado con fama de serio, de no casarse con nadie, de ser extremadamente puntilloso procesalmente hablando y en absoluto feminazi. Y si lo ha procesado es porque observa serios indicios de delito sexual. Y, para terminar, porque al parecer existe una grabación de la agresión, lo cual multiplica exponencialmente los problemas para defender la inocencia del hasta el martes por la noche baranda de los 74.500 policías que hay en España.
Más allá de la presunta violación en sí, adelantada en rigurosa primicia por nuestra reportera Irene Tabera, es menester efectuar la pertinente lectura. Y muy clarita: hemos pasado de la degeneración a la depravación institucional. Un salto cualitativo que no se puede ni se debe tomar a beneficio de inventario. Tan cierto es que en cualquier colectivo puede haber una oveja negra como que en el PSOE y aledaños superan sin disimulo la media de delitos sexuales en España. Y si hablamos de actos machistas más leves, como el compulsivo consumo de prostitución, hay que colegir que pulverizan todos los récords.
Que en los bajos fondos haya violadores forma, desgraciadamente, parte del paisaje, esencialmente porque la laxitud punitiva invita a la reincidencia. Claro que si castrasen químicamente a sus autores, las estadísticas de este tipo de repugnantes actuaciones pasarían a mejor vida ipso facto o caerían a plomo. Se lo pensarían dos veces antes de atacar a una mujer porque si incurrieran en la vileza de ultrajarla no podrían repetir. Muy obvio, sí, pero muy efectivo también. Lo que resulta infinitamente inquietante es que se produzcan sucesos de este tipo como churros en un partido político de gobierno, que se supone debe estar guiado por la ejemplaridad.
Lo del DAO constituye un escándalo de proporciones siderales por perogrullescas razones y porque continuó en el machito ocho meses después de que la víctima pusiera los hechos en conocimiento de su entorno y del equipo de apoyo psicosocial de la Policía y mes y medio después de que se presentase la querella en los juzgados. Nos toman por gilipollas cuando nos sueltan el cuento chino ese de que ni Marlaska ni nadie del Ministerio sabía nada. Si lo sabían, se tienen que ir porque lo sabían y nos lo ocultaron como los extraordinarios facinerosos que son, y si no lo sabían, porque no lo sabían. De primero de democracia. Y hasta un niño de teta colegiría que conocían todo y lo taparon.
El problema para Sánchez en general y para el desprestigiado PSOE en particular es que en el partido hay muchos jotas. Cuando diriges a cientos o miles de personas no estás exento de que surja un ladrón, un violador o un pederasta incluso. Lo que no es ni medio normal es que haya tantos. Tantísimos para ser exactos. No es sólo José Ángel González; es también Paco Salazar, que siguió en la cúpula después de que en junio se conocieran sus asquerosas andanzas; es José Tomé, que presidía la Diputación de Lugo pese a que el obsesivo acoso a sus colaboradoras representaba un secreto a voces; es Antonio Navarro, al que nadie removió cuando ya recaían sobre él varias denuncias internas; es Francisco Luis Fernández, alcalde de la bellísima Belalcázar (Córdoba), que se dedicaba a enviar mensajes sexuales y fotos semidesnudo a una trabajadora municipal; es al parecer Javier Izquierdo, senador y secretario de Estudios y Programas del PSOE; es Diego Manuel Agüera, alcalde de La Algaba, que presuntamente se dedicaba a algo tanto más infame, la pederastia, acosando sexualmente a un alumno de la Escuela de Tauromaquia local —le preguntaba si es «activo» o «pasivo»—; y es también Miguel Verdeguer, teniente de alcalde de Catarroja, otro supuesto pedófilo de mierda que agredió a un chico menor de edad.
Como vemos, no sólo está constatada la existencia de violadores y acosadores. También cuentan con pederastas en sus filas, actividad que se sitúa en el nivel dios de maldad. Un depredador de menores es para un servidor mucho peor moralmente aún que el violador de una adulta, que un asesino en serie o que un terrorista. Básicamente porque destroza la vida de ese niño para siempre. Un menor jamás se recupera del drama que supone ser forzado cuando apenas tiene uso de razón.
Por no hablar del elenco de delincuentes sexuales en las formaciones políticas socias de Pedro Sánchez. Íñigo Errejón fue procesado por agresión sexual cuando era el número 2 de Sumar en el Congreso, a Juan Carlos Monedero una alumna y una militante de Podemos le acusaron del mismo delito y Yolanda Díaz tuvo a su lado a tres pederastas condenados. El de Martiño Ramos, que abusó de una alumna suya de 13 años, es el suceso más conocido pero no el único. Otro menorero convicto es su colaborador Xosé Xabier Ron, mientras que Ramiro Santalices, asesor de la vicepresidenta cuando ella era diputada en el Parlamento gallego, ostenta la vomitiva condición de consumidor de pornografía infantil. El propio Pablo Iglesias también saltó a la palestra hace no tanto por la confesión de varias alumnas de la Complutense que recuerdan cómo les espetaba: «Voy al baño a refrescarme, te espero ahí» Eso sí, y al César lo que es del César, el delincuente que vicepresidió el Gobierno de España jamás fue denunciado.
El retrato queda definitivamente completo si recordamos que en los ERE, cuantitativamente el mayor caso de corrupción de la historia de España, 790 millones de euros tanteados, los socialistas empleaban dinero público para irse de putas y ponerse tibios de cocaína. O esa banda de degenerados liderada por Tito Berni y cía, que en plena pandemia se saltaban el toque de queda para visitar todo tipo de lupanares mientras se empolvaban las napias con material blanco procedente de Colombia. La afición de José Luis Ábalos por señoritas de pago no se limitó a Jésica: también figuran en el elenco otras meretrices como Adriana, Alina, Ely, Tatyy, Iris, «la Ariadna» o «la Carlota, que se enrolla que te cagas».
En fin, que el partido más feminista del mundo mundial, y no digamos las formaciones que completan el Gobierno socialcomunista, están plagados de violadores, puteros y acosadores. Ahora me explico por qué les gusta tanto el burka. Soy consciente de que en este asunto, como en cualquier otro, la generalización siempre acarrea toda suerte de injusticias. Y que no deben pagar justos como Bolaños, Margarita Robles, José Manuel Albares o Luis Planas, entre otros, por pecadores como Jota, Salazar, Agüera, Verdeguer, Tomé, Errejón, Martiño Ramos o Ron. Pero lo cierto y verdad es que jamás observé tanto depravado ni tanto degenerado por metro cuadrado. Nadie me negará que el nivel de delincuencia sexual en Ferraz se aproxima peligrosamente al de Soto del Real. Esto también es el sanchismo. La pregunta que se hacen unánimemente todos los españoles es evidente:
—¿Cuál será la próxima salvajada?—.
La
bofia de Zapasánchez contra la Policía Nacional, el régimen del
11M contra el del 78
Federico
Jiménez Losantos. libertad digital.
22
Febrero 2026
El caso del DAO embraguetao ha mostrado, sin lugar a dudas, hasta qué punto el régimen golpista del Sánchez es la continuación agravada del que Zapatero fundó sobre los restos humeantes del 11M de 2004. Ese régimen, fue acertadamente descrito por Mayor Oreja (que acaba de publicar su libro de memorias Una verdad incómoda) como una enmienda la totalidad de la Transición y del régimen constitucional llamado "del 78", aunque, en rigor, comenzó hace cincuenta años, con la aprobación, en referéndum nacional, de la Ley de reforma Política, en la que la dictadura, llamada "orgánica", dio paso a la democracia sin adjetivos.
La legalidad franquista abrió paso así a la legalidad democrática, y España pasó "de la Ley a la Ley" y lo que los nostálgicos del paredón llaman engaño es el mayor monumento a la paz civil desde la constitución de 1874, obra de la derecha de Cánovas y todavía la más longeva de España, aunque la purria zapasanchista la olvide al apropiarse de la del 78, también obra de la derecha: Juan Carlos I, heredero de Franco a título de Rey, Adolfo Suárez, secretario general del Movimiento, y el gran guionista, Torcuato Fernández Miranda, después abandonado por el Rey y Suárez.
Rescatado de un prostíbulo para el yerno de un proxeneta
Según hemos sabido al estallar el caso en los medios, porque el Gobierno estaba al cabo de la calle desde hacía meses, el Jota, como llamaban al ya ex-DAO fue rescatado de una bronca en un prostíbulo de Valladolid, en la que el policía llegó a sacar la pistola por el policía de confianza de Zapatero, Segundo Martínez Martínez, que tapó el asunto y lo convirtió en su siervo, ayudado por Oscar Puente, entonces alcalde de Valladolid y amigo de las noches del Pisuerga, a los que después se unió el policía favorito de José Bono, el famoso -y no por bueno- Pardo Piqueras.
Los que conocieron al Jota antes y después de ese encuentro hablan de una verdadera abducción de un policía chulo y putero, pero bastante, fiable, en un tipo que, sin perder ninguno de sus vicios, bien al contrario, pasó a cometer cualquier fechoría o irregularidad que le mandasen sus verdaderos jefes. Llevaba sólo unos meses destinado en Zaragoza cuando llegaron Sánchez a la Presidencia y Marlaska al Ministerio del Interior, y le colocaron al Jota para lo que fuera menester. Y tanto lo usaron durante la pandemia, y tan descaradamente sirvió a aquella epopeya criminal, que al cumplirse el plazo para su jubilación, Marlaska, Segundo y Pardo Piqueras, se inventaron, con la ayuda de Bolaños en Justicia, una prórroga ilimitada en su trayectoria profesional. Lo contrario que a Pérez de los Cobos, al que jubiló Marlaska sin dejarle ascender a General, una infecta fechoría de las muchas que esmaltan su carrera bajo el sanchismo-zapaterismo. Porque si los policías particulares de Zapatero y Bono fueron los que eligieron a los favoritos de Marlaska y Sánchez, no estamos ante el desarrollo normal de un determinado modelo policial, sino ante la continuidad de algo más que un gobierno, el proyecto de régimen nacido el 11M de 2004 con la explícita tarea de corroer desde dentro y derribar el régimen constitucional de 1978.
Continuidad de Pumpido y prevaricación generalizada
Añádase otro personaje siniestro, declaradamente enemigo de la Ley, que se sucedió a sí mismo: Candido Conde-Pumpido, el Fiscal General del Estado con Zapatero, que dijo al tomar posesión que "no vacilaría en manchar su toga con el polvo del camino" y vaya si la manchó con la sangre de las víctimas de la ETA, con Peces Barba de celestino. Una vez detuvieron a Otegui y el cabecilla etarra dijo: "¿pero esto lo sabe Cándido Conde Pumpido?". Que era como decir: "no sabéis con quién estáis hablando". Era el aliado de Zapatero, es el socio indispensable de Sánchez, pieza clave en el proyecto guerracivilista del PSOE de negar la alternancia democrática, apoyándose en el terrorismo vasco y el separatismo catalán, que desde 2017 es el golpismo irredento rescatado por Sánchez, Pumpido mediante, igual que Zapatero, con ese mismo escudero, rescató a la ETA.
La diferencia de la presidencia de Zapatero con la de Sánchez es que la misma policía corrupta que puso las pruebas falsas de los trenes del 11M con la ciega complicidad del PP, se encarga ahora de mil irregularidades delictivas, no por casualidad a la sombra aparentemente legal, en realidad descaradamente prevaricadora, de Baltasar Garzón y su actual señora, Dolores Delgado, musa de las conversaciones de la marisquería Rianxo, en las que hemos visto reírse de la Ley y del Código Penal a las dos cloacas, policial y judicial, de dos gobiernos, o uno, con dos presidentes sucesivos. En la primera época, mandaban el juez prevaricador y su pareja, que en la segunda fue nombrada ministra de Justicia y fiscal general del Estado. Los policías que se reían en la Rianxo eran Villarejo, el Gordo y el JAG de Rubalcaba. Villarejo, amigo de Sabiniano, yerno y tesorero de Sánchez, es con Segundo Martínez y Pardo Piqueras, el hilo de continuidad con el JAG de Sánchez, el Dao embraguetao y pregonao, el de la pistola amartillada y el cargo como argumento sexual. Un tío que garantizaba los abusos de una plantilla de 70.000 hombres, mujeres y viceversa, bajo la ley del silencio.
Delincuentes políticos, narcotraficantes comunes
Si el DAO de Sánchez, herramienta de Zapatero y Bono a través de Segundo Martínez y Pardo Piqueras -produce rubor ver ahora en YouTube o cualquier otra plataforma de imágenes la fervorosa defensa de la prórroga de la edad de jubilación del DAO por el policía amigo del millonario Bono- podía violar, acosar y presumir del cargo en sus raptos sexuales, protegido como estaba por sus padrinos políticos, no es de extrañar que la UDEF sea señalada en los medios solventes como el escudo protector de Zapatero en el escándalo del rescate por Sánchez del "Plus Ultra", que pagó a Zetapé y sus góticas medio millón de euros mediante una empresa que se creó con el rescate y que empezaba en los falsos informes y terminaba en la pasta real. Modelo, muy probablemente, del rescate de Air Europa o Begoña Airlines.
Y cuando un funcionario o cargo público se acostumbra a delinquir al servicio del poder político, es cuestión de tiempo que lo haga en propio beneficio. El ministerio del Interior, y muy en particular la policía, ha sido terreno cenagoso durante décadas, en los siete años de Zapatero y los siete que lleva ya Sánchez, donde cualquier delito ha sido perpetrado y ocultado, ¿Puede sorprendernos que al jefe de la UDEF, Oscar Sánchez Gil, alias "El Anodino", le encontraran veinte millones de euros emparedados en su casa, fruto de su dedicación al tráfico de drogas, que se supone debía perseguir? ¿Cómo no iba a robar "El Anodino" si oía decir que el DAO era violador?
Sólo ascienden los chantajeables
En todos estos años, la promoción en los altos cargos de seguridad no se ha producido a pesar de antecedentes delictivos o vicios chantajeables, sino precisamente por tenerlos y poder forzarles a cometer cualquier delito. Y esa red de socorros y chantajes mutuos es, muy posiblemente, lo único que diferencia las cloacas de Sánchez de las de Zapatero. Las de hoy están en la vía abierta ayer. Y si el poder en tiempos de Zapatero se basó en la monstruosa manipulación policial y judicial de la masacre del 11M, el de Sánchez, entre la masacre del Covid19 y la catástrofe de Adamuz, tiene los mismos personajes, idénticas costumbres delictivas y el mismo propósito: alzar, sobre las ruinas del régimen del 78, el policial y criminal del 11M.
España
'Txeroki'
no es un caso aislado: de 760 etarras ya sólo quedan 58 en
prisión
Desde que Pedro Sánchez llegó al poder en
verano de 2018, casi un centenar de etarras ha quedado en
libertad
Javier Collado. Vozpópuli. 22
Febrero
2026
La concesión de los beneficios del artículo 100.2 del reglamento penitenciario a los etarras 'Txeroki' y a Juan Ramón Carasatorre, y del tercer grado al etarra Asier Arzalluz -aunque paralizado por un recurso de la Fiscalía de la Audiencia Nacional- han reverdecido en las últimas semanas la indignación de las víctimas del terrorismo, que acusan al Gobierno de "utilizar la política penitenciaria para vaciar de contenido las sentencias penales".
Según las últimas cifras del Observatorio de Política Penitenciaria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), correspondientes a noviembre de 2025, más de la mitad de etarras que están cumpliendo condena no la hacen íntegramente en prisión. De los 125 en total, 54 se encuentran en régimen de tercer grado y 12 están beneficiados por el artículo 100.2. Sólo 58 siguen en situación de segundo grado actualmente, pasando las 24 horas entre rejas. Del total, 121 están asignados a cárceles vascas y sólo cuatro a prisiones en Navarra.
Desde que Pedro Sánchez llegó al poder en verano de 2018, casi un centenar de etarras ha quedado en libertad, a los que se suman los 66 que actualmente pueden salir a la calle durante todo el día o parte de él.
Se estima que el momento en el que más etarras estuvieron en centros penitenciarios al mismo tiempo fue a finales de 2008, con más de 750.
Resulta imposible conocer cuándo saldrá de prisión el último etarra. Las posibles nuevas condenas en casos aún por resolver y la aplicación o no de beneficios penitenciarios hacen que no se pueda aventurar una fecha.
Artículo 100.2 y tercer grado
El artículo 100.2 alude a la flexibilidad del cumplimiento de la pena, que permite aunar el cumplimiento de la condena en segundo grado con salidas controladas para trabajar, formarse o hacer voluntariado, sin necesidad de lograr el tercer grado. En este caso, tildado en la normativa de medida "excepcional" pero de la que se benefician ya al menos 13 etarras contando a 'Txeroki', sólo hace falta la aprobación de la Junta de Tratamiento y del Juez de Vigilancia Penitenciaria.
Las asociaciones de víctimas explican que el 100.2 se usa como un subterfugio para conceder derechos propios de la concesión del tercer grado a quienes aún no cumplen los requisitos. La diferencia con este último es que el 100.2 no requiere que el fiscal dé el visto bueno de forma previa sino que sólo tiene que ser ratificado por el juez, que lo hace por defecto si se cumplen los requisitos formales de la solicitud. Estos consisten, a grandes rasgos, en explicar qué actividades va a desarrollar el condenado. Este tipo de privilegios se comunican a las víctimas directas del etarra en cuestión, a menudo por teléfono y sin vía formal, explican a Vozpópuli desde Covite.
Bajo los privilegios del 100.2, el condenado está obligado a pernoctar en la prisión. Sin embargo, no tiene por qué ser así una vez que consiguen el tercer grado. El artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario establece que "en general, el tiempo mínimo de permanencia en el Centro [penitenciario] será de ocho horas diarias, debiendo pernoctarse en el Establecimiento". Pero acto seguido agrega que este límite general desaparece si el reo acepta estar controlado por dispositivos telemáticos. De esta forma, según ha podido saber este periódico, la mayoría de los etarras en régimen de tercer grado no acuden a dormir a la prisión sino que sólo asisten cuando deben realizar "actividades de tratamiento, entrevistas y controles presenciales", como marca la normativa.
De hecho, la asociación Etxerat, de familiares de etarras, admitía a finales de 2025 que 36 de los 105 reos "integrantes del Colectivo de Presos Políticos Vascos" -según su denominación- no dormían en prisión. Sí lo hacían 35 en la cárcel de Martutene, 27 en la de Zaballa, 2 en Pamplona, 3 en Basauri y uno en Lejona.
"Estrategia para vaciar las cárceles"
Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo denuncian que, aunque los beneficios penitenciarios a etarras han vuelto a la primera línea mediática a raíz de los casos de 'Txeroki' y Arzalluz, esto forma parte de una "estrategia perfectamente diseñada y ejecutada por el Gobierno desde 2018 que está encaminada a vaciar las cárceles".
Carmen Ladrón de Guevara, abogada de AVT, recuerda cómo el Ejecutivo de Sánchez empezó acercando a los presos etarras a las cárceles vascas en 2018, tras lo que vino la cesión de competencias penitenciarias en 2021 al Gobierno vasco, quien a su vez cambió el modelo para potenciar el régimen de semilibertad.
A ello se suma en 2024 la reforma de la ley para que se puedan descontar los periodos de penas cumplidas en Francia, algo que resultaba de especial interés a terroristas como 'Txeroki'. Mikel Garikoitz Aspiazu fue arrestado en Francia en 2008, donde ha cumplido condena hasta 2024, cuando fue trasladado a Martutene. Como consecuencia de la reforma, 'Txeroki' terminará de cumplir condena en julio de 2027 como muy tarde, aunque al habérsele concedido los privilegios del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, ya puede salir de prisión de lunes a viernes para ir a trabajar o hacer voluntariado y sólo volverá a estar entre rejas para dormir.
"También en los terceros grados hemos visto una evolución: primero eran presos a los que les quedaban dos o tres años de condena por cumplir, luego se han dado incluso a quienes no habían cumplido ni la mitad de la condena, como a Narváez Goñi, que cumplió sólo 13 años por asesinar a 5 personas", ha apuntado.
Las asociaciones de víctimas de terrorismo admiten que los privilegios concedidos son legales, habida cuenta de la estrategia gubernamental de sacar a los etarras de las prisiones, pero recuerdan que "la legislación penitenciaria tiene un margen de interpretación muy amplio", de forma que en ningún caso las autoridades están obligadas a conceder los privilegios que se están repartiendo en cuanto la ocasión lo permite. "La política penitenciaria no se puede convertir en la puerta de atrás del derecho penal", subraya Ladrón de Guevara.
Por tanto, las víctimas piden a las administraciones que dejen de aplicar "subterfugios legales y resquicios para poder sacar a los presos" y se centren en "que cumplan las sentencias íntegras y en la verdadera reinserción de los etarras, para que no salgan orgullosos y celebrando ongi etorris".
También han reclamado que se haga una nueva reforma de la legislación penitenciaria para que las víctimas puedan recurrir los beneficios que se conceden a los terroristas encarcelados, algo que actualmente no sucede porque no son "parte del procedimiento". "Nos invade la impotencia", asegura Ladrón de Guevara.
Etarras
en Venezuela: la hora de la verdad
Los gobiernos de
Chávez y Maduro han protegido desde 1999 a más de 40 asesinos de
ETA con cientos de atentados a sus espaldas y que no han colaborado
con la Justicia
Daniel Portero. Madrid. la razon. 22
Febrero
2026
El momento que vivimos en España es paradójico y muy doloroso para las víctimas de ETA. La Consejería de Justicia socialista del Gobierno vasco está liberando terroristas a caño abierto para satisfacer las peticiones de EH Bildu con el fin de que este partido filoetarra siga apoyando a Pedro Sánchez en la Moncloa. Sin el respaldo de la formación, el presidente del Gobierno tendría que abandonar el cargo y convocar elecciones. Sánchez está atrapado por ese puñado de votos de sangre de Bildu, que está dirigido en la sombra por antiguos responsables de la banda terrorista ETA.
En paralelo a esta traición a las víctimas del terrorismo –entre las que hay muchos compañeros de filas de Sánchez– y a toda la sociedad, Dignidad y Justicia ha presentado un escrito ante la Audiencia Nacional para que el magistrado Francisco de Jorge reclame a Caracas información sobre 14 terroristas huidos de la Justicia que se han refugiado en Venezuela durante los últimos años amparados por el régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Parece claro que es el momento de hacerlo, pues las autoridades de Venezuela, ahora bajo el foco de toda la comunidad internacional, no pueden mirar para otro lado, como han hecho hasta ahora. Esos 14 terroristas, además de tener causas abiertas en España por las que tienen que responder, disponen de información muy relevante para resolver decenas de los 376 asesinatos que aún están sin esclarecer cometidos por ETA. Son 376 familias que todavía no saben quién mató a su padre, madre, a su hijo, a su hermano...
La sociedad española y los tribunales, en los que la primera ha delegado la tarea de impartir justicia, tienen la obligación de moral para con esas víctimas de hacer todo lo posible por resolver esas investigaciones. Así lo reclamó de hecho el Parlamento Europeo –a petición de Dignidad y Justicia– cuando vino a España para indagar sobre si las autoridades judiciales y políticas estaban haciendo todo lo posible por esclarecer tan elevado número de casos, que no olvidemos representan un 40% del total de asesinatos cometido por la banda terrorista en toda su historia. La Fiscalía, por su parte, que ahora tiene que posicionarse sobre si la Audiencia Nacional debe reclamar esa información a Caracas, tiene una oportunidad perfecta para demostrar de qué lado está, si del de Sánchez y Bildu o del de las víctimas del terrorismo, la dignidad y la justicia.
¿Será el momento en el que el Gobierno de Venezuela colabore con la justicia española para informar, detener y extraditar a los asesinos de ETA que durante tantos años ha protegido bajo los gobiernos de bolivarianos socialistas?. Si hacemos un poco de historia, más de 40 asesinos de ETA han estado protegidos por el gobierno socialista de Venezuela desde 1999, con cientos de asesinatos a sus espaldas y sin colaboración alguna nunca desde hace más de 25 años.
Sin embargo, ahora sí que tienen la oportunidad de demostrar con el nuevo Gobierno de transición el poder ayudar a las víctimas del terrorismo de ETA en España. Delcy Rodríguez tiene la oportunidad de demostrar su diferencia con Nicolas Maduro colaborando con la Audiencia Nacional por fin, después de tantos años de secretismo y ocultación de los miembros de ETA llegándolos incluso a promocionar dentro de los gobiernos chavistas, como ocurrió con Arturo Cubillas y su mujer, entre otros.
Los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro llegaron a incumplir los mandatos de la Constitución Venezolana al nacionalizar y conceder cédulas venezolanas a asesinos con sentencia firme en España, tal y como sucedió con De Juana Chaos cuando en el verano de 2008 huyó a Venezuela y pudo acceder a esa nacionalidad poco tiempo después. La connivencia del Gobierno bolivariano socialista llegó a tal punto que durante estos últimos 26 años ha estado mirando hacia otro lado cuando las organizaciones terroristas ETA y FARC estrecharon lazos para que los primeros enseñaran a los segundos a fabricar bombas lapa para los atentados terroristas. A cambio, las FARC inyectaron grandes cantidades de dinero a ETA, haciéndoles partícipes del negocio de la cocaína.
A principios de este siglo el Gobierno venezolano comenzó a mantener unos estrechos lazos con las FARC y con el narcoterrorismo, ya que altos dirigentes gubernamentales venezolanos se enriquecían con el negocio de la cocaína. Lógicamente, todos los «socios» de las FARC, en este caso ETA a través de Arturo Cubillas, estaban protegidos por el Gobierno chavista pues todos formaban parte del negocio narcoterrorista. Hoy, el etarra Arturo Cubillas se encuentra en el País Vasco porque el Gobierno socialista español le ha facilitado el pasaporte para poder volver a España alegando que sus causas terroristas se encuentran ya prescritas.
Daniel Portero es presidente de Dignidad y Justicia y diputado del PP en la Asamblea de Madrid